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jueves, 18 de marzo de 2021

Post del Viernes: El peligro de la estupidez

Todos cometemos estupideces, pero no todos somos estúpidos. La estupidez no se asocia a una única edad, cultura, nivel económico, grupo social o religión, sino que puede afectar a cualquier persona. Vivimos en un mundo donde nos hemos acostumbrado a demasiada estupidez. Y esto no es bueno, nada bueno, porque la estupidez es muy peligrosa y esconde detrás muchas inseguridades, muy poco trabajo y una bajísima capacidad de reflexión y empatía.

Delante de la estupidez o te enfadas o te ríes y tengo que reconocer que, aunque intento darle siempre un tono de humor a todo, a veces cuesta y cuesta mucho. 

Yo la estupidez la defino y la relaciono  con la estrechez de miras, con deducir que los demás deben pensar igual que tú, con el obrar sin esforzarse Las personas que actúan desde la estupidez carecen de la capacidad para "multiplicar" puntos de vista, todo lo reducen y, lo más peligroso, intentan reducir a los demás. La estrechez te lleva a interpretar y verlo todo desde una perspectiva tan pequeña y minúscula que ves el mundo desde un enfoque muy, muy pequeño. Una persona estúpida es egoísta, opina sin criterio e intenta difundir su verdad con alevosía e insensatez negándose al diálogo y a estudiar otras posibilidades. Opina sobre todo sin no tener idea de nada, se atreve con todo y cree que la fundamentación de las cosas no es necesaria. Desde su hermetismo mental, se atreve también a dar consejos, interpelar al otro o juzgar sin criterio y vive enamorada en su autosuficiencia... Peligroso, muy peligroso...y ¡Cuidado! Que se pega y se difunde con una rapidez que asusta, ensucia y empequeñece.

¿Y qué hacer delante de tanta estupidez? Pues creo que lo primero que hay que hacer es sonreír mucho, pero mucho, mucho y enfadarse poco. El segundo paso, y más importante, es aprender a autoevaluarse desde una elevada capacidad autocrítica. Para evitar sumarnos al grupo de los "estúpidos" optemos por formar parte de grupos más interesantes. Y por último, hay que seguir aprendiendo a ser modestos, a cuestionarnos continuamente sobre lo que pensamos, hacemos y decimos, a no hacer afirmaciones rotundas de aquello que no seamos expertos y si queremos opinar leamos, escuchemos, estudiemos, formémonos. 

Albert Camus explicaba que "la estupidez siempre insiste" y que razón tenía. Así que, si hay que insistir en algo insistamos en el respeto, la valoración y la equidad de oportunidades, en el trabajo bien hecho, así el mundo sería mucho mejor para todos.

¡Buen fin de semana sin menos estupidez para tod@s!

jueves, 25 de junio de 2020

Post del Viernes: Aprender a sobre (vivir)

Parece que las cosas van avanzando. Ha acabado el estado de alarma y con él muchas de las limitaciones de nuestras libertades. Ha finalizado un inusual y espero que irrepetible curso escolar para niños y padres. Ha acabado el no poder viajar libremente. Ha acabado la prohibición de visitar a tus seres queridos sin que sientas que haces algo incorrecto.
No sé si ya ha llegado el momento de evaluar esta primavera, sin duda una de las más extrañas y duras para nuestra humanidad. Sin hacerlo personalmente, me doy cuenta de que un grupo numeroso de personas se suman a la idea de que el ser humano ha aprendido muchísimo durante este periodo, otros piensan que no seremos capaces de modificar nada y prefieren pasar página lo más rápido posible. 

Hoy, más que evaluar un periodo tan difícil para casi todos, quiero compartir algunas percepciones u observaciones que he podido realizar durante estos meses. No sé si coincidirán con las de la mayoría, pero en este periodo de tiempo, más que nunca, cada uno ha "sobre (vivido)" lo mejor que ha podido según sus recursos personales y materiales se lo han permitido. Algunos de estas manifestaciones podrían describirse:

- El movimiento y el aprendizaje se convierten en imprescindibles para la evolución de nuestra especie.

- El miedo o la incertidumbre han impactado sobre nuestros sueños, en un momento que nos sentíamos poderosos e invencibles.

- Muchos han asumido su vulnerabilidad, otros han luchado para no aceptarla.

- Después de este periodo, algunos saldrán reforzados, otros más tocados o hundidos.

- Después de este periodo, algunas personas han decidido mirar hacia delante, otros siguen encerrados por los miedos que se han generado en su cabeza.

- Nuestros mayores han vuelto a demostrar la fortaleza mental que generaciones posteriores no seremos capaz de demostrar nunca.

- El ser humano ha demostrado empatía y generosidad, virtudes que nos han salvado a todos.

- Hemos descubierto que nada es blanco o negro y que a veces los grises son muy caros de poder mantener.

- El confort es la herramienta más destructiva que un ser humano puede elegir.

- Sentirse triste no es sentirse mal, es asumir que no siempre tenemos que estar animados. Cuando lo asumes, te liberas.

- Las personas distorsionan la realidad según sus creencias y valores.

- Saber focalizar nos hace sentir más centrados y seguros.

Poco más que decir.
Ojalá que esto no hubiese pasado,
ojalá no se vuelva a repetir,
ojalá esto nos haga más empáticos,
ojalá esto nos haga más libres,
ojalá...

Buen fin de semana para tod@s!


jueves, 2 de abril de 2020

Post del viernes: ¡Date tiempo!

Tercera semana en casa. Los días pasan, la verdad que más rápido de lo que esperaba...la vida sigue... y nosotros tenemos que seguir con ella. 

En mi último post hablaba de la sensación que tengo de que hay muchas personas que este "retiro forzado" les está haciendo replantearse cosas en su vida...Ahora lo expresan sin miedo, sin vergüenza ¿nos estará pasando a todos? ¿vivíamos tan mal? Esta tendencia a "replantearse" me ha hecho recordar al filósofo vienés Ludwig Wittgenstein cuando recomendó que el saludo que debían usar los filósofos debía ser "Date tiempo". De esta manera los pensadores disponían de más crédito para reflexionar sobre sus propias creencias dándose cuenta de que se estaban cerrando a otras y permitiéndose abrir la mente a nuevas reflexiones. "Date tiempo" parece una expresión algo irónica en estos días pero he descubierto que no lo es...

Esta semana me he permitido "darme tiempo" para analizar cómo ha actuado mi mente y mi cuerpo en estas tres primeras semanas. La primera estuvo marcada por la necesidad de trabajar mucho para adelantar trabajo que tenía pendiente, aunque la mente no estaba para nada centrada, intentar modificar fechas de conferencias e inicios de nuevos proyectos, me envolvía un sentimiento de limitación y de pérdida, de renuncia impuesta y necesidad imperiosa de moverme con un cuerpo agarrotado que me pedía sudar . La segunda por sentirme más serena y resignada, organizada, interior y exteriormente, pero con la mente dispersa y cansada. La sensación de necesitar  moverme y sudar continuaba y se intensificaba así que los paseos por casa seguían siendo mi terapia deportiva...soñaba una y otra vez con correr. Esta tercera semana he sido mucho más "yo" , mi mente parece que ha vuelto a poder producir, eficaz y racionalmente. Sigo caminando y pensando, creando y echando a faltar muchas cosas y a muchas personas. Me doy cuenta de todo lo que teníamos y, temporalmente, hemos perdido...sueño con correr.

Pienso que esta vivencia nos cambiará a todos la vida para siempre pero ¿cómo? ¿para qué? Algunos pensamientos que se han repetido dentro de mi han sido:

- Más que nunca la salud de los nuestros está por encima de todo. Saber que están bien te da fuerza. Me estremece oír las cifras impactantes de enfermos y muertos. Nunca había deseado más ser doctor o enfermera. Pienso en el verano que colaboraré en un pequeño hospital en Costa de Marfil curando heridas y haciendo de traductora de francés de una enfermera maravillosa que me enseñó a tratar a los enfermos con el máximo de respeto y cariño ...parece que muchos recuerdos olvidados cobran vida en estos días.

- Los días, siguiendo rutinas, se hacen mucho más llevaderos. Seguir un horario es fundamental para que este confinamiento pase más rápido. Sigo madrugando y no duermo tan bien...

- Mi atención delante de una pantalla sigue siendo casi nula. Se me hace imposible poder ver una película de ficción. Lo único que he podido visionar es algún documental de no más de 20'. La radio sigue siendo nuestra gran compañera de cuarentena.

- Pienso en la gente que está sola y se siente sola. Dejo de pensar en ello porque me entristece.

- Las muestras de solidaridad me hacen emocionar y aunque sigue habiendo gente idiota que no entiende que la única forma de superar esto es quedarse en casa, me quedo con las personas que van a comprar para sus vecinos, cosen mascarillas o ayudan a montar hospitales improvisados sin esperar nada a cambio

- Pienso en tantos niños y jóvenes que están consiguiendo superar este duro periodo con más dignidad que muchos  adultos. Admiro a sus padres por la paciencia que en muchos momentos tienen que mostrar.

- Ayuda saber que todo el mundo vive la misma situación aunque constato que no con las mismas condiciones.

- La anulación de proyectos que me hacían ilusión me ha hecho, en momentos, perder el ánimo y la ilusión  pero no pienso tirar la toalla . Trabajar y trabajar para volverlo a conseguir.

- Sudar me permite renovarme y empezar de nuevo. ¡Muévete! Eso me digo. Camino un mínimo de 20km al día y eso me hace sentirme bien.

- Pienso que muchos colectivos están dando la talla es esta monstruosa situación: sanitarios, personas de la limpieza, cuerpos de seguridad, vendedores del super, maestros, psicólogos...creo que los políticos vuelven a no estar a la altura.

¿Seremos capaces de ver el mundo con ojos nuevos cuando todo esto acabe? ¿Cuántas personas se atreverán a cambiar cosas de su vida? Sigamos pensando en ello...¡Date tiempo!

¡Mucho ánimo para tod@s!


jueves, 5 de marzo de 2020

Post del Viernes: ¿Tienen precio los sueños?

¿Tienen precio los sueños? ¿Qué precio le pondrías a tu gran sueño 1000, 100000, 1000000000 euros? 
Atrévete...


¿Pueden los demás poner precio a tus sueños? ¿Establecer lo "importante" que son para ti o decirte si puedes intentar conseguirlos?

Hace unos días tuve una conversación muy interesante. Una persona me decía que esto de tener "sueños"  por cumplir es una moda más, que la vida es otra cosa, que llega una edad que tienes que darte cuenta de que las cosas son muy complicadas y que vale más ir por la vida con una actitud más de "sobrevivir" que de "soñar". No puedo negar que realmente esta conversación me ha impactado y le he dado vueltas durante mis entrenos matutinos. ¡Y yo atreviéndome a tener sueños con 44 años!

Respeto absolutamente esta visión de la vida pero no la comparto. También me alejo de la idea de que "todo es posible si le pones ganas y trabajas para ello" porque creo que no es real. Me decanto más por pensar que hay muchas cosas por hacer y sueños por cumplir (yo por lo menos los tengo), pero que deben ajustarse a tus posibilidades, edad, salud, condición física y preferencias personales...pero estoy convencida que tenemos derecho a soñar a lo grande.
Yo a mis sueños les pongo un precio altísimo por la importancia que adquieren en mi vida y en todo lo que hago...pero no obligo a nadie a que lo viva como yo.

Muchos de estos sueños han dejado de serlo: algunos porque los he conseguido, otros porque han perdido  importancia y estoy convencida que otros han caído en el olvido. Detrás de los "conseguidos" he tenido que "pagar un coste muy alto", no siempre en dinero pero sí en esfuerzo, horas dedicadas, constancia, renuncias... la cantidad en euros sería altísima
Me permito pedir dos cosas: a tener siempre "sueños" y la segunda pediría a toda persona que lea este post que nunca se ría del sueño de otra persona...no gana nada....y podría llegar a perder mucho; por supuesto no es una amenaza, es una recomendación...

Buen fin de semana a tod@s!

jueves, 30 de enero de 2020

Post del Viernes: ¡SOLO te queda UN TERCIO de tu vida para gastar!


Me encuentro cerca de los 45 años, pidiendo permiso a la suerte, espero tener ocasión de vivir muchos años más. El paso de los años me ha hecho sentirme "orgullosa" de lo vivido, lo aprendido, lo viajado, lo locamente experimentado, lo elegido y lo equivocado (que aunque en su momento me ha hecho sufrir y preocuparme se ha convertido en lo que más me hizo aprender). Conozco personas que prefieren no decir su edad, opción totalmente respetuosa pero yo, con el paso del tiempo, pienso que esconder los dígitos que te acreditan cuanto hace que estás por este mundo debería ser el contenido de un cartel que deberíamos mostrar con orgullo.

La muerte reciente de algunas personas famosas como la de la escritora y periodista Clara Simó o del jugador de baloncesto Kobe Bryant nos recuerdan que esto de estar por "aquí" es algo finito. Además de estas muertes se suman la de dos padres del colegio donde imparto clases, muertes duras e inesperadas que te dejan sin habla.

El mes de enero me ha animado a reeler  algún libro. Uno de estos ha sido el titulado ¿Dónde está el límite? de Josef Ajram (Ed. Plataforma).Josef fue una persona muy significativa en un periodo de mi vida y al que le estaré siempre muy agradecida por su honrada disponibilidad en sumarse a los proyectos solidarios que me llevaron a hacer mi primera maratón y triatlón olímpica para recoger dinero para la lucha contra el cáncer infantil y la leucemia. De esta experiencia también salió mi primer libro para adultos: Femenino sin Límites, de la misma Editorial, un libro que me permitió explicar cómo enfoco yo algunos aspectos de mi vida relacionados con la búsqueda de objetivos y cómo logralos. Este me regaló conocer a gente maravillosa y a querer más si cabe el deporte.

En su libro Josef explica que hace tiempo alguien le explicó que un día debería estar fraccionado en 3 grandes partes:  8 horas dedicadas al trabajo, 8 horas para dormir y descansar y 8 horas para disfrutar de la vida.
Esta semana he estado reflexionando sobre ello y he llegado a las siguientes conclusiones:
- La vida es finita y NADIE sabe cuando llegará su hora: Carpe Diem!
- La vulnerabilidad asusta pero también te hace reaccionar.
- En un día disponemos de 1/3 de "vida" para disfrutarla, cada uno debe elegir cómo hacerlo.
- Haciendo cuentas, no dedico ni 8 horas a dormir ni 8 a disfrutar de mi tiempo libre.
- Mi trabajo coge un amplio número de horas al día.
- Me gusta mucho lo que hago, así que me pregunto si el tiempo dedicado al trabajo podría también considerarse como "diversión y disfrute".
- Cada vez me agobia más no tener tiempo para lo que deseo hacer. ¿Cómo me siento cuando esto ocurre? Especialmente nerviosa.
- Cuando dedico todo mi tiempo a una sola cosa me agobio y me siento desequilibrada.
- La mente es el órgano más potente que tenemos.
- Con el paso del tiempo opto por ser más radical en mis opciones y esto no siempre gusta a los demás.
- Siento que algunas personas cuestionan cómo "utilizo" mi tiempo, debe sobrarles mucho del suyo.
- Me hace sonreír las personas que me dicen: ¡Deja ya de hacer cosas nuevas! ¡Deja de estudiar, de correr, ...! Creo que cuando esto suceda ya no estaré en este mundo.
- No me gusta que me pongan límites.
- La multi-actividad está infravalorada.
- Cada vez soy más fan de ser un earlybird (4.10). A quien madruga...le da más tiempo de hacer cosas antes de ir a trabajar...
- ¿Podremos disponer de tiempo cuando esta primera vida se haya acabado?

Feliz fin de semana a tod@s lleno de VIDA!

"El miedo a la muerte se debe al miedo a la vida. Un hombre que vive plenamente está preparado para morir en cualquier momento".
Mark Twain

lunes, 13 de mayo de 2019

La FOTO del Martes: Y ¿ a dónde van las olas?

Y ¿ A dónde van las olas?
Se revuelven impertinentes,
notan el miedo de algunos
y la insolencia de otros.
No quiero tocaros, 
ni tan solo miraros.
Todo el mar es para vosotras.
Yo me alejo, 
lo hago cada vez más deprisa.
El mar nunca se detiene, 
la vida tampoco.


lunes, 22 de enero de 2018

La FOTO del Martes: BAILAR con la VIDA

BAILAR CON LA VIDA...
Aliarse con ella, 
una vida...
 que nos invita a movernos,
 a seguir su ritmo y sus pasos ,
a aliarnos con lo que suma,
a saludarle cada mañana,
y agradecerle por todo lo recibido antes de ir a dormir.
A focalizarse en lo que queremos
olvidando lo que importa,
lo que no aporta nada por su nulo valor.
Esto es todo, nada más aceptar y bailar disfrutando...
Escucha su ritmo, sigue sus pasos...

Dancing with the moon, 
Islandia
Photo by Andrew George
National geographic

jueves, 9 de noviembre de 2017

Post del Viernes: Si NO soy capaz de hacerlo mejor que otros, es que quizás NO hago falta...


Tengo la sensación que si una persona no aporta nada nuevo o es innovadora, si no está presente en los medios y activa en las redes sociales seguida por cientos de seguidores ni existe y se considera que no tiene nada que aportar. Pensar sobre ello me parece muy duro pero creo que es real.


Ayer leía una entrevista que le hacían a un profesor de la Universidad de Harvard donde  expresaba que, desde hacía años, tenía la obligación de hacerse la misma pregunta al acabar cada curso escolar, substituyendo otras muchas más importantes para él. La pregunta en cuestión era: ¿Qué puedo enseñar yo mejor que NADIE para que no me hagan desaparecer? La tuve que leer varias veces para creérmela, pero reflexionando estoy segura que cientos de personas están obligados a hacérsela cada día: ¿cómo puedo ser mejor que las personas que están a mi alrededor para seguir existiendo? La comparación se ha convertido en una "plaga social" y entre todos determinamos quiénes son los ganadores y  quiénes no lo son por su capacidad de venta y posicionamiento en el exterior.

Ahora el objetivo ha pasado de ser "qué hago bien" a "en qué soy mejor que nadie"....porque si no soy capaz de hacer una cosa mejor que los demás ,es que quizás no hago falta. Y esta disyuntiva sucede en el mundo de la empresa, las universidades y escuelas, los hospitales y es exportable a todos los campos y sectores sociales.

Con esta reflexión no quiero expresar que estoy en contra de cualquier innovación o mejora continua. Valoro y me apasionan las personas que son capaces de desarrollar su talento (estudio sobre ello ), que se re-inventan, que aportan, que evolucionan y nos ayudan a los demás a subir de nivel... pero la valoración de sus avances no debería descartar la existencia de todas aquellas otras que en silencio siguen su camino, trabajando por lo que creen y sienten, sin tener el más mínimo interés por ser conocidas, compararse, difundirse o trabajar por encontrar un lugar destacado en el "mundo digital", empresarial o cualquier otro espacio visible. Valoramos y buscamos con intensidad lo único, lo genuino, lo nuevo y diferente  pero ¿y los demás? ¿No hay un "lugar" para ellos?

Me planteo cómo poder encontrar el equilibrio para poder crecer profesionalmente y personalmente , adaptándome a los cambios pero sin perder mi esencia y sin focalizar todas mis fuerzas en tener que "vender" lo que hago para que pueda ser respetado. Quizás la solución es descubrir quién somos realmente, qué queremos y tener la capacidad de  "personalizar" todo lo que hacemos, sin subordinarnos a las modas pero sí adaptándonos y aprendiendo de los cambios, aportando valor y ofreciendo lo mejor de nosotros mismos, ofreciendo fiabilidad para ir evolucionando pero en la medida y de la forma que nos sintamos más cómodos.

Supongo que hay muchos que no piensan como yo...pero no deberíamos creer que si no te conocen no existes...Yo, aunque no sea capaz de hacer una cosa mejor que los demás...siento que quizás pueda hacer falta...

Buen fin de semana a tod@s!


jueves, 18 de mayo de 2017

Post del Viernes: Quizás vivir es un ingrato trabajo...


Nos encontramos en el momento de la historia de la humanidad donde disponemos de más recursos y oportunidades para vivir mejor que nunca antes lo habíamos podido hacer. Avances y más avances marcan nuestra evolución: somos capaces de usar nuestra inteligencia aplicándola a la ciencia, la medicina, la educación o la política. El ser humano es capaz de investigar sobre la Inteligencia Artificial, curar enfermedades que antes eran 100% mortales o planear llegar al planeta Marte en poco tiempo, también de utilizar la energía nuclear para crear bombas y lanzar misiles. Pero esta "inteligencia" no impide que cada vez haya más gente que necesite ser medicada, se hayan disparado los casos de depresión y ansiedad, de diabetes por una mala alimentación y de personas que viven en una habitación sólo teniendo contacto con el exterior de forma "on line". Curioso, muy curioso, así es el ser humano.

Con ello quiero decir que el ser humano es capaz de hacer lo mejor y de elegir lo peor, de convertirse en un héroe o en el mayor de los villanos. ¿Y cómo lo hacemos? Muchas veces eligiendo en qué dedicamos nuestra inteligencia e invertimos nuestras fuerzas, a veces la vida entera. En ocasiones trabajamos y trabajamos por nuestro ego, haciendo y haciendo y creyendo que la vida es eso, trabajar únicamente por un objetivo. En otras ocasiones disfrutamos tanto haciéndolo que queremos más porque disfrutamos mucho con ello. Pero llega un día que si tienes suerte, convirtiéndote así en alguien muy afortunado,  te das cuenta que quizás eso no es sólo vivir, que el trabajo es tan solo un ingrato acompañante que ha decidido acompañarnos en nuestro camino si no podemos controlarlo y nos controla él a nosotros.

Por ello ¿es importante analizar lo que hacemos y dónde invertimos nuestras fuerzas? ¡Yo creo que sí!  Esta semana, en un largo viaje en autobús que he tenido que hacer, miraba por la ventana y observaba el paisaje: los árboles y sus hojas con ciento de tonalidades distintas, las ovejas y otros animales, las montañas con algo de nieve en sus cimas. La paz que sentía en esos momentos me hacían pensar qué hago aquí, porqué estoy tan lejos, porqué me he aventurado a investigar sobre temas que a veces no entiendo y me superan y mi conclusión es: ¡por aprender! Saberlo y volvérmelo a repetir me serena y me anima, porque no puedo negar que a veces las fuerzas flojean. No es únicamente trabajar duro por un objetivo es aprender de todo y con todo. Me doy cuenta que NO quiero demostrar nada, no quiero conseguir NADA. Sólo quiero aprender. Aprender siendo consciente de cómo crezco y me transformo, de cómo cambio y cambia todo lo que está a mi alrededor, de como dudo. Darme cuenta de que esto me libera, da sentido a las horas dedicadas a las clases, a la lectura y la investigación, me tranquiliza porque si no "llego" allí donde me he propuesto llegar después de haberlo dado  quizás es porque no tengo que alcanzarlo en ese momento o quizás porque hay otros caminos para elegir u otras soluciones a tomar.

Es sólo eso, aprender no únicamente trabajar y saber que mi trabajo es solo eso: aprendizaje...
Buen fin de semana a tod@s!

jueves, 11 de mayo de 2017

Post del viernes: PERDERSE en la vida... y como VOLVERSE a encontrar

Perderse en la vida. Aun haciendo lo que crees que tienes que hacer. Aun pudiendo estudiar o trabajar en lo que has elegido. Aun teniendo una familia a la que quieres con locura. Aun teniendo un futuro prometedor y oportunidades para conseguir proyectos que llevas mucho tiempo soñando.

"Estoy perdido en mi propia vida". Así lo ha explicado un compañero hoy en clase. "Estoy aquí pero sigo perdido. Estoy a miles de km de casa y no acabo de encontrar por donde seguir. Sé que lo que hacía allí no me hacía feliz pero ahora aquí tampoco acabo de encontrar mi lugar. No sé qué puede hacer para que me vuelva a sentir que estoy en el camino".

A mi alrededor tengo personas que tienen muy claro lo que quieren hacer y se esfuerzan para conseguirlo.  Trabajan duro por ello, muy duro, puedo asegurarlo pero también disfrutan con ello. Otros, al llegar aquí y ver todo con más perspectiva, lejos de la realidad cotidiana, la familia o los amigos se dan cuenta que los sueños que habían metido en la maleta, sus objetivos principales, han dejado de tener sentido. ¿Y qué hacer en ese momento?

Esta semana una compañera ha decidido abandonar su Doctorado en Filosofía después de estar más de un año trabajando en su tesis. "He descubierto que tanto esfuerzo ahora ha dejado de tener sentido". Difícil decisión. La admiro por saber escucharse, encarar el problema, por su sinceridad y su entereza. Ahora quiere darse un tiempo, disfrutar cuando sale de las clases para pasear y disfrutar del paisaje o de la compañía de otros. Nos explica que le gusta trabajar la madera y que quizás algún día inicie un negocio para hacer muebles con sus propias manos. Le digo que es valiente, que en la vida siempre hay tiempo para seguir o dejar. Me hace pensar mucho su decisión.

Sentirse perdido tiene sus ventajas pero no podemos negar que duele y es un difícil momento cuando pasas por él. Te sientes desorientado, a veces triste, otras esperanzado. Es como andar en tierras movedizas con la sensación que te hundes, que nada te puede mantener en la superficie. En mi vida me he sentido así en muchos momentos y me opción siempre ha sido la misma: no abandonar nunca y no dejar de caminar. ¿Hacia donde? Muchas veces no lo sabía pero mi opción siempre es estar en movimiento . La parte positiva es que siempre puedes volver a empezar de nuevo, olvidando lo ya realizado, focalizándose en las oportunidades más que en las dificultades.

Así... ¿cómo creo yo que se vuelve a encontrar el camino?

- Aprendiendo que somos más fuertes que nuestros hábitos porque estos se pueden cambiar.
- Intentando conseguir un equilibrio entre la mente, el corazón y todo lo que nos rodea. Para ello hay que escucharse profundamente, sin juzgarse ni tener miedo.
- Sabiendo leer la vida, porque es la única forma de leerse a uno mismo y "subir de nivel" en lo que piensas, sientes o haces.
- Entendiendo que lo que es más importante no es lo que te pasa sino el impacto que esto tiene en ti.
- Comprendiendo que los demás pueden tener otros proyectos o propósitos que no son los tuyos. Cada uno tiene que tener claro que desea realmente. La comparación puede llevar al vacío.
- Aprendiendo a valorar todo el esfuerzo que hay detrás de cada decisión.
- Descubriendo que no tenemos talento para todo, pero sí para "algo".
- Mirar también de donde venimos para valorar lo ya hemos conseguido, no hay que empezar siempre de cero.

Volver al camino supone dejar de esconderse a la vida y mirarla de cara para descubrir lo que te ofrece pero sólo uno mismo puede hacerlo...no hay que esperar a que otros lo hagan por nosotros......
Buen fin de semana a tod@s!

jueves, 2 de febrero de 2017

Post del Viernes: Todo se consigue PARANDO...


Hoy estoy cansada, agotada, exhausta. Semana repleta estudiando, escuchando, argumentando, discutiendo, razonando, indagando, buscando, redactando...

Las cosas que nos apasionan también nos agotan si no sabemos gestionarlas correctamente. No siempre es fácil estar al nivel que nos pedimos y exigimos por eso es tan importante aprender a escucharse y decir "toca cerrar todo y descansar o cambiar de actividad". Nuestra mente nos puede llevar allí donde creemos que tenemos o debemos llegar para cumplir nuestras propias expectativas y las que creemos que tienen los demás hacia nosotros, pero sólo son eso, expectativas, nada más. Lo que he comprendido es que quizás algún día nuestro cuerpo no nos siga. 

Cuando te permites parar y observar, tu cuerpo y tu mente se relajan inmediatamente,  todo se vuelve fácil. Únicamente es eso, saber parar 5 minutos o una hora, depende del momento y la necesidad. No es trabajar menos sino trabajar mejor.

Pero ¿qué hace que no siempre seamos capaces de hacerlo? Me analizo y me doy cuenta que en ocasiones es por el alto nivel de auto-exigencia sumado al poco respeto que mostramos por nuestro descanso, aspecto que influye directamente en nuestra salud física y mental. Así de claro y así de sencillo.

He descubierto que para ganar en ultra-productividad, claridad y calidad en mi trabajo debo gestionar muy bien:
- mis horas de descanso
- mis horas de desconexión dedicadas al deporte y a otras actividades que me apasionan
- mi alimentación
- mis 21 minutos de meditación diaria
- mi tiempo dedicado a otras personas

¿Fácil? No siempre pero tengo que admitir que cuando eres más consciente de ello más sencillo es. La clave está en el conocimiento personal, la planificación, la elección y la organización. A mi me ayuda escribir listas con lo que creo que es importante realizar cada día. Escribiéndolas me obligo a seleccionar y a temporizar mis actividades poniendo una hora de inicio y de final, valorando las que son realmente significativas para mi persona y mi trabajo así puedo incorporar nuevas y eliminar otras.

¿Qué sucede cuando soy capaz de conseguirlo?
-  No me agoto.
- "Produzco" mucho más, con horas más efectivas de trabajo.
-  Tengo mejores ideas que sirven de puente para otras.
-  Vivo mucho más tranquila y sin presiones que no aportan nada.
-  Me siento más energética y positiva.
-  Estoy de mejor humor y más serena.
-  Siento como si todo (dentro y fuera de mi) estuviese alineado.

Así que la evaluación de esta semana es que no siempre soy capaz de hacerlo, que la gestión del tiempo y el descanso no ha sido la adecuada, porque si durante la lectura de un texto casi me duermo encima de él por lo tarde que se ha hecho, toca apagar el ordenador, respirar y dormir. Hay que volverlo a intentar. Lo mejor de todo es que es totalmente posible porque depende de mi. 

Buen fin de semana con momentos para PARAR para tod@s!

jueves, 29 de diciembre de 2016

Post del Viernes: Cuando NO le pides nada al 2017...

Hace pocos días Facebook me recordaba el post que escribí pocos días antes de que acabase el 2015, ahora hace un año. En él le pedía al año que empezaba sólo dos cosas: Salud y Tiempo.
Sigo pensando y, me alegro de hacerlo, que siguen siendo mis dos grandes deseos y los volvería a pedir una y otra vez.
Pero este año los deseos quedan en segundo plano porque siento que no le puedo pedir nada al año 2017 porque todo llegará si estoy en camino, en movimiento, si trabajo en la dirección que marca mi interior, si soy capaz de seguir alineando lo que pienso, digo y hago.

Siento que cada día es una VIDA porque tiene un inicio y un final. Empieza el día y algo se mueve en nuestro interior y nos guía si somos capaces de escucharlo. Estos últimos meses viviendo muy lejos de casa y de los míos y no siempre con una vida confortable pero sí elegida y disfrutada, he podido acercarme mucho más a lo que SOY y a lo que PIENSO y...

- He comprendido que no tengo que hacer nada para ser algo porque ya SOY sin hacer, sin demostrar, sin esperar, porque si se busca la aprobación de los demás la vida se vive con un intruso en tu propio cuerpo y mente.
- He intentado cerrar puertas que no me llevaban a nada, entendiendo que abrir una puerta nueva antes de cerrar la anterior no te lleva a ningún lugar.
- Sigo aprendiendo a no dejarme llevar por la impaciencia porque el aprendizaje sólo empieza cuando deja de ser un objetivo. 
- He comprendido que la disciplina es la única que me permite seguir al conocimiento y no moverme únicamente por la emoción, porque la libertad sólo te la da el conocimiento no los impulsos.
- Siento que sólo existe el presente y que es un error instalarse en el pasado o el futuro.
- He experimentado lo importante que es no perder el equilibrio para evitar la confusión.
- He aprendido que  tengo el derecho de renunciar o rechazar todo aquello que no me haga avanzar y evolucionar.
- He descubierto que cuando no esperas con ansiedad todo acaba llegando.
- Siento que cuanto más leo, estudio, investigo...menos sé y me encanta porque me anima a seguir haciéndolo.
- Sé que suficiente es suficiente, que el equilibrio se encuentra en lo que damos y recibimos.
- He entendido que hay que aprender a descentrarse, salir de uno mismo, para ver mucho más.
- Siento que somos nuestras palabras así que es necesario sólo decir las necesarias.

Así que este 2017 se transforma en un largo camino de 365 días. Para disfrutarlo sólo deberé recorrerlo no sólo acabarlo. Así que toca empezar y vivirlo, dar pasos siempre hacia delante, (porque un paso adelante y otro hacia atrás no suman nunca dos pasos).
Da igual perder velocidad si ganamos en intensidad, en constancia y serenidad huyendo de la indiferencia.

Por eso 2017 no te pido nada sino que te prometo que intentaré no parar de investigar (a nivel personal y profesional), de ser cada vez más minimalista y de saber aceptar todo lo que está por llegar con respeto y mucha confianza porque eso es vivir ...

Desear para todos SALUD, TIEMPO y APRENDIZAJES que nos hagan más sabios y personas  más sencillas.
Feliz Año Nuevo -Feliç Any Nou- Happy New Year
a tod@s los que pasáis por este blog!

jueves, 30 de junio de 2016

Post del Viernes: Rodearse de la "diferencia" nos hace más grandes, más sabios...

Curioso, muy curioso. Curioso observar cómo reaccionan personas diferentes a una misma noticia. Hablo de una observación sin juzgar, sólo observo, sin tomar conclusiones. 
Utilizas las mismas palabras, dedicas el mismo tiempo e intensidad en tus explicaciones y te sorprenden las respuestas, las reacciones, las interpretaciones que se derivan de ella.
No hay persona igual que otra, no hay reacción igual que otra, no hay expresión igual que otra...porque tenemos la suerte de estar rodeados por seres diferentes a nosotros y eso es el que realmente nos hace más grandes.
Rodearse de la diferencia nos hace sabios, astutos y también más fuertes. Respetarla es aprender con ella y para ella. Pero no siempre es fácil, lo sé, lo vivo y lo experimento a diario. A veces la diferencia marca, oprime, te hace dudar, juzga o interpreta.
Bienvenida la diversidad en un mundo cada vez más loco y exigente. Bienaventurados aquellos que sean capaces de aceptarla, entenderla y crecer con ella.
Buen fin de semana DIFERENTE a tod@s!

miércoles, 11 de mayo de 2016

La FOTO del Jueves: Yo acumulo VIDA

Carlos Soria, 77 años. 
No es un hombre mayor, es un alpinista.
Ha ascendido a las cumbres más altas de los 7 continentes
Ha escalado once cumbres de más de 8.000 metros.
Hace posos días hizo cumbre en el Annapurna (8.091m)
Su gran proyecto como deportista es completar la ascensión de las 14 montañas más altas del planeta
"No acumulo ocho miles, acumulo VIDA"

A veces querer se transforma en poder...

jueves, 21 de abril de 2016

Post del viernes: ¿Cómo sentirse en equilibrio?

Con el paso de los años cada vez valoro más que a mi alrededor y especialmente YO estemos  en equilibrio.
Cuando digo en equilibrio no digo que todo esté inmóvil, controlado o condicionado sino que en las situaciones que viva tenga la sensación que lo que pienso, hago y siento está en linea y genera dentro de mi una energía similar a cuando me tomo una larga taza de café sin prisas y en buena compañía.
Poner la energía en sentirse equilibrada se aleja de luchar contra las cosas, perder el tiempo proyectando e imaginando qué pasará sino que supone permanecer en el momento presente en cuerpo, mente y alma. ¿Qué pasa cuando lo consigo? Pues que me siento centrada, todo fluye y se mueve a un ritmo que me gusta y estoy bien, serena, energética, en definitiva, que me hace SER mucho más YO. Cuando te sientes así todo parece fácil...y realmente lo es.
Con ya una cierta edad me voy conociendo mejor y percibo lo poco que necesito para sentirme y estar en armonía. Un mensaje de buenos días sabiendo que la familia está bien, madrugar antes que salga el sol para tomar el primer café del día mientras leo y estudio, salir a correr, desayunar acompañada escuchando la radio, leer, escribir, conversar, enseñar y aprender.

Sé lo que me permite estar en este estado tan deseado y creo que también empiezo a descubrir qué es lo que me saca de mi eje, me descentra y provoca que deje de ser YO.  Entre ello destaco,

cuando:
- juzgo e interpreto
- analizo acciones o palabras de terceros que no me llevan a nada
- no hago lo que realmente siento que tengo que hacer
- pierdo el tiempo en pensamientos que no llevan a nada
- me sobrecargo con trabajo muy poco significativo
- me preocupo excesivamente por cosas intentándolas controlar
- no descanso lo que necesito
- no me muevo lo suficiente

¿Cuál es el termómetro que me indica que estoy en desequilibrio? Cuando siento un cansancio excesivo, estoy más baja de ánimo y hasta a veces de mal humor y me siento inestable.
Trabajar por estar bien con uno mismo es conseguir estar bien con los demás. Reconocer como estamos por dentro es el primer paso para abandonar lo que no suma y llegar a vivir en plena conciencia.

"La salud viene de dentro. La felicidad, viene de dentro, La paz, viene de dentro. El amor, viene de dentro"

Buen fin y EQUILIBRADO fin de semana a tod@s!

jueves, 17 de marzo de 2016

Post del viernes: Y qué es la vida...

Todos aprendemos de forma espontánea cuando algo nos fascina, lo hacemos desde que somos pequeños y lo seguimos haciendo toda la vida. Lo que nos ilusiona nos hace centrar nuestra atención, poner el 100% de nuestras fuerzas. Yo ahora intento hacerlo con pausa, sin prisas pero con paso firme y continuo. Sin querer adelantar acontecimientos, sin forzar, eligiendo aquello a lo que parece que con esfuerzo y dedicación puedo llegar hacer porque me siento preparada, sin competir con nadie ni contra nadie. 
Para hacerlo es conveniente crear el medio adecuado para iniciar un diálogo con uno mismo, con los demás, con aquellos que te exigen y te enseñan. Mirando hacia dentro y hacia fuera, con lógica, análisis y pasión.
Y esto es para mi ahora la vida...
Después de tres meses intensos toca desconectar durante unos días, alejarse para volver a llenarse y seguir el camino que vamos marcando cada uno, no el que nos marcan. Por ello aprovecho la ocasión para desear a todos los que pasáis en algún momento por este blog unos felices días de descanso.

Yo me voy, encendiendo mi mente y mi cuerpo en modo-TRi...

jueves, 10 de marzo de 2016

Post del Viernes: ¿Vivirías 180 años?

¿Vivirías 180 años? Esta es la pregunta que me hicieron hace unos días y que me dejó sin una respuesta inmediata. Una pregunta que debería ser fácil de responder y que a mi me removió hasta lo más adentro. Supongo que todos deberíamos gritar: ¡Siiiii! (Aclaración: los 180 años van acompañados de las condiciones físicas y psicológicas para poder vivir una vida correcta).

Después de mi mutismo inicial sentí un cierto vértigo. ¿Por qué he dudado en contestar inmediatamente? Ahora lo pienso y ya sé el porqué.

¿Serías capaz de contestarla tú? ¿Te apetece hacerlo? Vamos a jugar. Intenta contestar unas preguntas que te puedan acercar a tu respuesta final. Yo ya lo he hecho. Para ello cogí un papel donde anoté las respuestas para que las pueda releer si lo creo necesario en otra ocasión, si quieres puedes hacer tú lo mismo. Lo primera norma que no te puedes saltar es que no valen las respuestas difusas. La respuesta es sí o no, así que quedan prohibidos: los quizás, a veces o más o menos. 

Vamos allá, lápiz y papel y a ponerse a escribir:

- ¿Me levanto ilusionado, con ganas de encarar el nuevo día?
-¿Vivo en el lugar acertado? ¿debería cambiar?
-¿Estoy rodeado de personas que me nutren y me hacen crecer?
-¿Mi entorno me permite desarrollarme personal y profesionalmente?
-¿Lo que hago me lleva a obtener resultados satisfactorios acercándome a mis objetivos?
-¿Hay resignación o desgana en casi todo lo que hago durante un día?
-¿Valoro diariamente lo que tengo?
- ¿Aprecio lo que hago o quiero?
-¿Estoy abierto a nuevas experiencias y oportunidades?
-¿Vivo inmerso en mi  "Ego" y esto me impide aceptar opiniones opuestas a las mías?
- ¿Creo que los demás se equivocan y que yo tengo la verdad absoluta?
- ¿Se me hacen largos los días, las semanas, los meses...?
- ¿Pienso o en el pasado o el futuro, olvidando el presente, el aquí y el ahora?
-¿Me gusta aprender nuevas cosas?
- ¿Me obligo a hacer cosas nuevas, a salir de mi zona de confort?

Ahora toca evaluar los resultados. Tus respuestas deben acercarse más al sí o más al no. Si me permites una interpretación, si la mayoría se acercan al NO quizás es el momento de cambiar algunas cosas para que te sientas más feliz porque ahora vivir 180 se convertiría en una dura carga difícil de llevar.
Hacerse "grandes preguntas" implica interpelarse, discernir, mirar hacia el interior y evaluar calibrando lo que soy, hago y digo y es necesario habituarse a hacerlo.
Yo, después de contestar estas preguntas me siento preparada y con ganas de contestar la cuestión inicial. ¿Vivirías 180 años? Yo SÍ y ¿tú?

Buen fin de semana a tod@s!

lunes, 25 de enero de 2016

New Post: LISTA Nº 15 (ejercicio de introspección): SONIDOS de vida

5 sentidos, unos más desarrollados que otros. Cada persona le da más importancia a uno, otra prioriza otro distinto. Los órganos de los sentidos captan impresiones las cuales son transmitidas al cerebro y éste las convierte en sensaciones.

Muchas veces me he preguntado si tuviese que renunciar a uno de ellos cuál sería mi elección y espero que nunca tenga que encontrarme en esta encrucijada porque no sabría por cuál optar.

El sentido del oído es un sentido que deberíamos valorar y mimar mucho más. Gracias a él podemos escuchar una maravillosa melodía que nos hace emocionar o un pitido de un coche que nos anuncia que estamos en peligro,

Hoy mi lista recoge aquellos sonidos que me gustan, me emocionan, me transportan a un dulce pasado o me envían a un atractivo futuro.

Sonidos de vida: el sonido de...

- las campanas cuando repican
- la cafetera que prepara el primer café del día
- las zancadas contra el asfalto cuando corro a primera hora de la mañana y la ciudad aun duerme
- las zapatillas deportivas "chirriando" sobre el parquet
- el golpeo de las gotas en una ventana
- las risas de un grupo de personas
- el tic-tac del reloj
- el crujir de la nieve cuando los esquís se deslizan sobre ella
- cualquier canción de Lluís Llach
- un Whats esperado
- el viento que ruge en la cima de una montaña
- el cambio de los piñones y marchas de la bicicleta
- el pasar de las hojas de un libro o un periódico
- la campanilla de una puerta
- un beso en la mejilla
- el francés bien hablado
- las olas cuando rompen en la orilla

Es curioso porque cuando vamos estresados somos incapaces de escuchar muchos de ellos...una lástima, habrá que tomarse la vida con más calma. ¿Podrías escribir tú tu propia lista? Hecrlo te ayudará a conocerte un poco mejor y a recordar experiencias que te han generado felicidad. ¿Qué mejor manera para empezar el día?

domingo, 27 de diciembre de 2015

Último Post del Año: ¡SALUD y TIEMPO para el 2016!

Se acerca el fin de año. Ya ha pasado la Navidad. El año 2015 llega a su fin y es el momento para hacer balance y marcarse nuevos retos y objetivos. No quiero mirar hacia atrás y exigirle al 2015 cosas que no me ha traído o acusarle por las cosas que me han dañado o asustado. Me quedo con lo mejor que he vivido y tenido. 
Pero si que me veo con ganas y fuerzas para pedirle al 2016 dos cosas (las demás ya las buscaré yo). Estas dos cosas son SALUD (con mayúsculas) y TIEMPO.  De la primera no hay mucho que explicar. SALUD para los míos, para los conocidos, para todas las personas del mundo. Le pediría que hiciese desaparecer todas las enfermedades, TODAS.

La segunda, con el paso de los años, le otorgo más importancia: Tiempo....pero  ¿Para qué?

- Tiempo para escribir
- Tiempo para saborear un beso
- Tiempo para abrazar
- Tiempo para amar
- Tiempo para correr, nadar, correr, ir en bici, correr...
- Tiempo para reír
- Tiempo para jugar
- Tiempo para enseñar
- Tiempo para aprender
- Tiempo para escuchar la radio
- Tiempo para pasear
- Tiempo para observar
- Tiempo para inventar
- Tiempo para soñar
- Tiempo para pensar
- Tiempo para corregir lo que sale mal
- Tiempo para leer
- Tiempo para mirar por la ventana cuando viajo en algún medio de transporte.
- Tiempo para responder a una pregunta
- Tiempo para poder preguntar
- Tiempo para perder
- Tiempo para respirar
- Tiempo para conversar
- Tiempo para pasar con los que más quiero
- Tiempo para fotografiar
- Tiempo para viajar

¡TIEMPO PARA VIVIR!
Os deseo para el 2016 lo que vosotros deseéis, que cada persona elija. Yo me voy unos días para descansar, escribir, estudiar y hacer todo aquello que me gusta. Si te apetece, nos vemos a la vuelta...
¡Feliz inicio 2016 a tod@s!