Mostrando entradas con la etiqueta planificación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta planificación. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de enero de 2020

Post del Viernes: Saber ganar perdiendo y aprender a perder ganando

Saber ganar perdiendo y aprender a perder ganando.

Este es el "mantra" que me ha llevado esta semana a preparar mis "cuadros de mando" y mis listas sobre el trabajo que quiero realizar hasta el mes de noviembre. Después de unos días algo inquieta, dubitativa y hasta temerosa he sido capaz de organizar y equilibrar lo que decía mi mente y mi corazón, mis responsabilidades y mis ganas de intentar todo aquello que aun no he probado pero que ronda por mi mente hace ya algún tiempo.
He hablado aquí alguna vez y explicado en qué consiste la realización de los cuadros de mando (una herramienta organizativa que a mi me va muy bien ya que me clarifica, me ayuda a ordenar mi tiempo, me hace ser mucho más productiva y a tener claras mis prioridades). Si quieres descubrir en qué consiste puedes descubrirlo en http://lopeziglesiasiolanda.blogspot.com/2017/11/post-del-viernes-planifica-tu-vida.html.

En el fondo me gustan estos periodos y procesos. Pero lo más interesante de estos días es el análisis que he intentado hacer en relación a mis prioridades y sobre los sentimientos y estados que se han generado dentro de mi a partir de estas elecciones destacando:

- La sensación de "sentirme perdida" en mi propia mente.
- Tener la sensación de dubitación en relación a alguna de ellas.
- Pensar que quizás ya era demasiado "mayor" o demasiado tarde para intentarlo.
- Ilusión controlada como si fuese una niña pequeña.
- Ganas de compartirlo con otras personas,
- Cierto miedo escénico.
- Preferir no compartirlo hasta el momento.
- Sentimiento de "desbordamiento" por el volumen de trabajo.
- Sentir que en muchas ocasiones lo que sale de la norma no encaja.

Me voy a seguir auto-exijiendo esa "ultraproductividad" para realizar todo lo que deseo y soy consciente que deberé de tirar de motivación, constancia y persistencia especialmente en los momentos en que las cosas no salgan a la primera o como esperaba. Mis responsabilidades como Responsable Pedagógica de 22 colegios que me exigen un alto grado de dedicación, el "salto deportivo" que me apetece realizar y será guiado por Judith Koratchan (Triatleta profesional y entrenadora nacional de triatlon http://judithcorachan.com/ )y acabar el doctorado en el que llevo trabajando hace ya 4 años van a convertirse en algunos de estos grandes motivaciones ...los demás proyectos, ya elegidos, espero irlos explicando cuando crea que debo hacerlo. Cabeza, ilusión, flexibilidad y constancia... y ¿Por qué no intentarlo?


Buen fin de semana llevo de tiempo para tod@s!


“Tu tiempo es limitado, así que no lo desperdicies viviendo la vida de otro… vive tu vida. Todo lo demás es secundario.” 
Steve Jobs.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Post del Viernes: LA VIDA INVISIBLE (Planifica tu vida: listas y cuadro de mando II)

Muchas personas me han dicho que el post titulado "Planifica tu vida: listas y cuadro de mando", (si no lo has leído lo puedes leer en Post del Viernes: ¡Planifica tu vida: listas y cuadro de mando!) les gustó porque les había ofrecido herramientas o ideas para mejorar su planificación diaria. Otros me han expresado que quizás, plantear la vida con un cuadro de mando con tanta exactitud, puede llevar a vivir el tiempo de forma muy rígida. La re-lectura de mi propio post me ha inspirado a hacer una segunda parte del mismo para expresar aquello que quizás no quedaba demasiado claro o explícito en él.

Me olvidé quizás de expresar de forma más contundente que la flexibilidad  es un elemento básico para que la "planificación" no se apodere de nosotros sino que seamos nosotros quien la dirijamos. Ahí es donde entra "la vida invisible" (el otro día una persona cercana me regalaba este término y lo he adoptado con su permiso porque me pareció precioso). Y ¿a qué denominaría yo "vida invisible"? A la "parte" de la vida que da realmente valor a todo, porque lo planificado hay que hacerlo porque toca, porque a veces no queda otra opción pero la "vida invisible" es la que provoca en nosotros infinita felicidad, te alimenta, te sacia, te llena de paz, te ilusiona...Vivir con "cuadros de mando" me ha hecho entender que cambiar el esfuerzo por la disciplina es atender el momento presente, nada más. Ser disciplinado supone trabajar, asumir la ignorancia uniendo cada pensamiento, sentimiento y acción, aprender aceptando y confiando que estás aprendiendo al máximo nivel y la "vida invisible" nutre y complementa todo esto.

Y ¿dónde aparece y tiene presencia esta vida invisible para mi?

- Tomando el primer café de la mañana mientras estudio.
- Leyendo un artículo o libro que me interesa y me hace perder la noción del tiempo.
- Observando una obra de arte.
- Caminando por la ciudad o la montaña.
- Haciendo meditación.
- Escribiendo aquello que sale de muy adentro.
- Cerrando los ojos mientras escucho una canción.
- Visitando a personas que quiero.
- En una conversación sin prisa alrededor de una mesa llena de personas "importantes"para mi.
- Disfrutando de un café con alguien para "ponerse al día".
- Nadando y dejándome llevar sin contar cuantos metros nado.
- Corriendo sin un reloj que marque el ritmo y la distancia.
- Observando un paisaje o la gente pasar.
-  Recibiendo unas palabras de aliento inesperadas, un abrazo que recompone o un beso que nutre.
- Disfrutando de unas risas pueriles.
- Viajando y descubriendo todo aquello que es diferente.
- Consiguiendo aquello que te propones y subiendo los brazos al haberlo conseguido.
- Enviando o recibiendo Whats que te hacen sonreír.
- Conduciendo perdiendo la noción del tiempo.

Y es que estos y muchos otros momentos parecidos, entrelazados con aquellos que suponen un trabajo más sistemático, son los que dan forma a la vida, a mi vida...porque he acabado de entender que vivir la vida es mucho más que hacer... es simplemente SER.

Buen fin de semana lleno de VIDA para tod@s!

jueves, 30 de noviembre de 2017

Post del Viernes: ¡Planifica tu vida: listas y cuadro de mando!

Soy una gran fan de las listas: me gustan, me ordenan, me ayudan a planificarme...Hago listas  y gestiono mi propio "cuadro de mando" para poder responder a mis responsabilidades  personales y laborales.

Muchas personas me preguntan : ¿Y tú como te organizas? ¿Cómo gestionas tu tiempo? En primer lugar creo que lo importante no es la cantidad de cosas que haces sino porqué las haces. Esta previa puede parecer una tontería pero es la "esencia" que personalmente me hace decidir "qué" y "para qué" hago las cosas para acabar decidiendo si las "acepto o no" y el "cuándo". Esta planificación me hace no abandonar y me sostiene en los momentos de "caos mental" y de "crisis" cuando hay muchas cosas por elegir.  Atribuimos a la falta de tiempo el no poder hacer mucho de lo que deseamos o creemos necesario pero pienso que el gran problema es que tenemos grandes problemas con nuestra planificación y organización. Algo que parece tan básico pero que muchas veces nadie nos ha enseñado a hacer. Dime cómo te planificas y te diré cómo te va la vida...

Si puede servir de ayuda (que no de modelo) hoy quiero explicar cómo organizo mi día a día  y mi trabajo diario por si a alguien le puede servir. Yo organizado mi tiempo a partir de un "cuadro de mando". Divido mi agenda en diferentes bloques que corresponden a aquellas actividades a las que dedico mi tiempo, en mi caso: trabajo-tesis-expertouniversitario-editoriales-artículos-blog-conferencias/clases/ Psicología/ Personal. Elaboro un cuadro de doble entrada. En la parte superior escribo todos estos aspectos y en cada cuadro escribo diariamente (horas específicas en bloques de hora) qué me propongo hacer ese día (lo hago lo más detallado posible: ej. qué artículo quiero leer, cuántas páginas quiero escribir, cuántos e-mails deseo contestar, qué tengo que comprar en el super, etc.). Intento tener hecha una planificación mensual (4 semanas/día por día). Cuando voy haciendo, voy tachando (acción llena de energía y satisfacción). Utilizo varios colores y voy haciendo un círculo de lo que no soy capaz de cumplir ese día recolocándolo en otro lugar para que no quede olvidado. A veces, si el día da para mucho, puedo también adelantar trabajo de los días posteriores. Supone sacar el "máximo de aprovechamiento" a las acciones que hacemos en tiempo.

¿Por qué vivo siguiendo este tipo de planificación? especialmente porque me permite hacer un uso eficaz del tiempo. Además:

- Marca mi estilo de vida, pudiendo afirmar: Me gusta lo que hago, me exijo, voy avanzando.
- Orienta mi vida.
- Me ayuda a priorizar, a delegar, a decir a que NO y a decir que SÍ.
- Me hace más flexible.

Trucos: 
- Priorización: para ello secuencio lo que quiero hacer.
- Tengo determinados "mis ladrones de tiempo" aquello que me "invita" a abandonar el trabajo y perder la intensidad de concentración. Los separo de mi o los evito: silencio el móvil y la entrada de notificaciones, apago la radio, trabajo en un lugar tranquilo, etc. 
- Con el tiempo he descubierto a qué horas rindo mejor, en qué lugar, ...análisis que mejoran mi capacidad de trabajo y concentración.
- Tengo a mano todo el material  que necesito evitando perder tiempo buscándolo.
- Aprovecho todos los momentos a los que les puedo "robar" tiempo para adelantar: viajes en AVE, a pie...
- Descanso y "aparco" asuntos cuando siento que no avanzo retomándolos al día siguiente.

Me auto-exijo:
- Intento cumplir con todo lo que me propongo (siendo flexible pero muy exigente), y para ello necesito mucha:
* Motivación
* Exigencia 
* Persistencia

¿Cómo me siento cuando lo consigo?

- Me siento en equilibrio y serena
- Tengo una sensación de gran satisfacción
- Me doy cuenta que no es trabajar más sino mejor
- Siento que llevo las riendas de mi vida

Planificar el tiempo es simplemente planificar nuestra vida...así de sencillo y así de ESENCIAL.

“El Tiempo es realmente el único Capital que tenemos los humanos, y lo único que no nos podemos permitir perder”.

– Thomas A. Edison.

Buen fin de semana para tod@s!

jueves, 4 de mayo de 2017

Post del Viernes: ¿Cuándo empiezas a ser VIEJO? (8 meses en New Zealand)

Recuerdo sus manos sobre las mías. Me las calentaba cuando llegaba a casa después del instituto deseosa de volverla a ver. Anhelo sus besos, su mirada y sus imperiosas ganas de aprender. Una aprendiz de más de 90 años que había tenido una vida difícil soportando una guerra que nadie entendió, la falta de posibilidades económicas para atender a sus hijos como ella hubiese deseado y la muerte de un joven marido e hijo. Pero su actitud siempre fue positiva,  ni una queja, ni un lloro fuera de lugar. ¿Cuándo empezó a ser una mujer mayor? Cuando decidió que había llegado la hora de irse, nunca antes. Aprendió a escribir cerca de los 80 años y se emocionaba cuando podía firmar sin tener que utilizar su huella dactilar escribiendo su largo nombre con letras temblorosas pero sin necesitar la ayuda de nadie. Con ella compartí sus primeras lecturas de palabras emocionada como un niño cuando lee por primera vez la palabra papá. Nunca quiso dejar de aprender, de moverse aunque su cadera casi no se lo permitía, de querer entender todo lo que le rodeaba.

¿Cuándo te conviertes en una persona mayor? ¿Cuando empiezas a ser VIEJO? Creo que depende de cada uno, es realmente una opción personal. Recuerdo ahora cuando hace 8 meses opté por dejarlo todo para viajar a la otra parte del planeta. Me acuerdo cuando decidí compartir la noticia con mis compañeros y amigos. La mayoría se extrañaba y algunos de ellos me dijeron pero ¿no eres demasiado mayor para esto? Cuando lo recibía me apenaba que equiparemos los años de una persona con sus ilusiones y sueños. Si tienes ganas de aprender ¿quién debe poner las barreras? Ahora comparto mis días con gente de más de 27 nacionalidades, de edades muy diferentes, cada una estudiando aquello que ha elegido, que le mueve a estar muy lejos de los suyos porque el esfuerzo vale la pena, no paro de aprender con ellos y de ello...aunque algunos piensan que ya soy algo mayor.

En New Zealand observo a la gente con más de 70 años y su aspecto me impacta. Sus rostros casi sin arrugas, sus claros ojos que regalan vida y experiencia, su aspecto juvenil me hace pensar que no existen viejos en este país, sólo personas con edad. Peter tiene más de 80 años. Dirige un grupo de voluntarios con entusiasmo y ilusión. Me saluda al verme con mucha educación. Sus grandes manos y su fuerza al estrecharme las mías me lleva a pensar que tiene aún mucha fuerza guardada. James, mi vecino de más de 70, me pregunta si necesito algo mientras corta madera sin cesar. En este tiempo nunca le he visto triste. Me saluda cada mañana con una una gran sonrisa mientras coge su coche para irse a trabajar, ni una queja, da igual que sea lunes o viernes. Aquí la gente no se jubila, es gente activa, gente que vive abocada a sus proyectos unidos a una naturaleza que les alimenta y les invita a salir de casa. 

A veces imagino en mi cabeza un listado de todas aquellas cosas que cuando tenga más edad, cuando pueda disponer de mucho más tiempo libre quiero llegar a hacer. Estudiaré nuevas profesiones entre ellas periodismo y filosofía, seguiré corriendo allí donde vaya, recuperaré la lectura de todos aquellos libros que he dejado por el camino, aprenderé nuevos idiomas, visitaré otros países e investigaré sobre sus tradiciones, me ofreceré en todas aquellas iniciativas donde pueda colaborar para hacer la vida un poco mejor de los demás...Sólo pido salud, lo demás ya lo pondré yo.

Por ello llego a la conclusión que mayor es aquel que deja de ilusionarse, que no tiene curiosidad, que no quiere afrontar los continuos fracasos, que pone por excusa la edad para no programar nuevos propósitos, que se ha cansado de vivir...da igual que tengas 20 o 90...la actitud es la que nos mueve  a hacer o no hacer...¡Yo no quiero ser VIEJA nunca! Así que empiezo a enfocar el futuro con esta mirada...¿y tú?

Buen fin de semana a tod@s!

jueves, 2 de febrero de 2017

Post del Viernes: Todo se consigue PARANDO...


Hoy estoy cansada, agotada, exhausta. Semana repleta estudiando, escuchando, argumentando, discutiendo, razonando, indagando, buscando, redactando...

Las cosas que nos apasionan también nos agotan si no sabemos gestionarlas correctamente. No siempre es fácil estar al nivel que nos pedimos y exigimos por eso es tan importante aprender a escucharse y decir "toca cerrar todo y descansar o cambiar de actividad". Nuestra mente nos puede llevar allí donde creemos que tenemos o debemos llegar para cumplir nuestras propias expectativas y las que creemos que tienen los demás hacia nosotros, pero sólo son eso, expectativas, nada más. Lo que he comprendido es que quizás algún día nuestro cuerpo no nos siga. 

Cuando te permites parar y observar, tu cuerpo y tu mente se relajan inmediatamente,  todo se vuelve fácil. Únicamente es eso, saber parar 5 minutos o una hora, depende del momento y la necesidad. No es trabajar menos sino trabajar mejor.

Pero ¿qué hace que no siempre seamos capaces de hacerlo? Me analizo y me doy cuenta que en ocasiones es por el alto nivel de auto-exigencia sumado al poco respeto que mostramos por nuestro descanso, aspecto que influye directamente en nuestra salud física y mental. Así de claro y así de sencillo.

He descubierto que para ganar en ultra-productividad, claridad y calidad en mi trabajo debo gestionar muy bien:
- mis horas de descanso
- mis horas de desconexión dedicadas al deporte y a otras actividades que me apasionan
- mi alimentación
- mis 21 minutos de meditación diaria
- mi tiempo dedicado a otras personas

¿Fácil? No siempre pero tengo que admitir que cuando eres más consciente de ello más sencillo es. La clave está en el conocimiento personal, la planificación, la elección y la organización. A mi me ayuda escribir listas con lo que creo que es importante realizar cada día. Escribiéndolas me obligo a seleccionar y a temporizar mis actividades poniendo una hora de inicio y de final, valorando las que son realmente significativas para mi persona y mi trabajo así puedo incorporar nuevas y eliminar otras.

¿Qué sucede cuando soy capaz de conseguirlo?
-  No me agoto.
- "Produzco" mucho más, con horas más efectivas de trabajo.
-  Tengo mejores ideas que sirven de puente para otras.
-  Vivo mucho más tranquila y sin presiones que no aportan nada.
-  Me siento más energética y positiva.
-  Estoy de mejor humor y más serena.
-  Siento como si todo (dentro y fuera de mi) estuviese alineado.

Así que la evaluación de esta semana es que no siempre soy capaz de hacerlo, que la gestión del tiempo y el descanso no ha sido la adecuada, porque si durante la lectura de un texto casi me duermo encima de él por lo tarde que se ha hecho, toca apagar el ordenador, respirar y dormir. Hay que volverlo a intentar. Lo mejor de todo es que es totalmente posible porque depende de mi. 

Buen fin de semana con momentos para PARAR para tod@s!