jueves, 21 de febrero de 2019

Post del Viernes: Si la cabeza escuchase más al corazón...

¿Qué pasaría si fuésemos capaces de unir mucho más el corazón y la cabeza? 

¿qué pasaría si la cabeza escuchase más al corazón y el corazón tuviese más respeto a lo que dice la cabeza?

Esta semana he pensado mucho sobre ello. Algunos acontecimientos que he vivido y he tenido que gestionar me han llevado a recordar  algunas decisiones del pasado que me han hecho pensar si en la vida he sido más de "cabeza" o más de "corazón".

Después de hacerlo llego a la conclusión que en el día a día quizás soy más de cabeza pero que en mi vida he tomado muchas "importantes" decisiones tirando también mucho de corazón. Y me gusta mucho darme cuenta de esto, muchísimo, porque quiero seguir decidiendo así.
Quien me conoce estará de acuerdo que soy una persona muy racional pero también visceral (aunque a veces la procesión va por dentro). Si decido hacer algo lo hago abocándome al 100%, a por todas...y esto me supone una gran implicación a nivel personal y profesional. Me gusta vivir así, no entiendo que pueda haber otra manera de hacerlo.  Ni una queja al respeto. En ocasiones he recibido comentarios como: ¡Te entregas demasiado!,  ¡no te lo tomes tan a pecho! o ¡te pasas de responsable o comprometida! . Y la verdad es que no lo entiendo ni lo comparto. ¿Hay otra forma de encarar la vida que no sea con compromiso y responsabilidad? Para mi no, sería vivir descafeinadamente un error sabiendo que la vida se vive una única vez.

La cabeza me ha hecho ser más reflexiva, me ha impulsado a amar el "aprender", a no dejar de leer y estudiar, a estar abierta a muchas disciplinas o gestionar mejor las situaciones. El corazón me ha permitido tener experiencias indescriptibles por casi todos los continentes del mundo, a apasionarme por muchas cosas, especialmente por enseñar, leer, escribir y hacer deporte. Me gusta pensar que si mi corazón no me hubiese impulsado y se hubiese "acelerado" tantas veces hubiese perdido la oportunidad de protagonizar muchas vivencias, no hubiese querido como lo he hecho y lo sigo haciendo, no me hubiese atrevido a liderar o participar en muchos proyectos y especialmente, no viviría como lo hago y deseo seguir haciéndolo.

Así que, si soy capaz, seguiré equilibrando mi cabeza y me corazón para seguir aprendiendo, conocer nuevos países, arriesgar, equivocarme y volverlo a intentar, a sentirme capaz mientras me quede ilusión por muchos que otros opten por vivir de otra forma. Optar por esta forma de vivir no es una cuestión de suerte, es querer arriesgarse a hacerlo.


VIVE-PIENSA-SUEÑA-SIENTE

Buen lema para este fin de semana con mucha cabeza y corazón para tod@s!



lunes, 18 de febrero de 2019

La foto del Martes: No hay nada mejor que poder hablar...

No hay nada que se pueda comparar a la palabra y la comunicación.
No hay nada comparable a poder hablar a la persona adecuada en el momento adecuado,
 en el que la persona a quien se habla
 tiene ganas de escuchar y la persona que habla desea hablar.

Carmen Martín Gaite


¿Existirían tantos conflictos si fuésemos capaces de hacerlo?

jueves, 14 de febrero de 2019

Post del Viernes: Vamos haciéndonos a la idea...

Y vamos haciéndonos a la idea...que el tiempo pasa y que las cosas cambian. Pero no lo hacen ni para bien ni para mal, simplemente evolucionan, caminan a nuestro lado. Algunas desaparecen, otras empiezan a costar  más, de otras ni tan solo te acuerdas que estuvieron porque su ausencia es limpia y elegante...Hacerse a la idea que las cosas se modifican, que encadenamos distintas etapas, que unas empiezan  y otras acaban...sin cargas, sin rencores, con alegría y con serenidad.

Desde esta perspectiva, entendemos que la vida acaba transformándose en un conjunto de momentos. La acumulación de los mismos te permiten ir haciéndote a la idea que...

- Los peques de casa crecen a un ritmo del que no te das cuenta, hasta que los miras un día y con voz cambiada  te verbalizan lo que les apasiona o desean para su futuro.

- Los mayores de casa también siguen acumulando años y tú percibes cuánto te han dado y lo mucho que aun los necesitas.

- Lo que te emocionaba en un pasado, ahora ha dejado de interesarte.

- Repites frases que oías a tus padres que estabas seguro que no ibas a utilizar nunca.

- Te llaman la atención cosas que antes llamaban la atención a personas con "más edad".

- Te haces más "selectivo" con lo que eliges, haces o vas. 

- Odias perder el tiempo en cosas que no te aportan ningún valor.

- Tanto la soledad como los amigos te permiten no perder el equilibrio.

- Adquieren valor pequeños detalles que antes no lo tenían. 

- Atreverse a elegir te hace mucho más libre.

- El agradecimiento sale cada vez de más adentro.

- La explosividad ha sido substituida por una la carrera de fondo.

- Cada vez cuesta más memorizar y acumular conocimiento.

- La tecnología está facilitando nuestro día a día pero  también se ha convertido en el mayor  "ladrón" de tiempo.

- Los límites siempre son necesarios.

- Eres capaz de vivir sintiendo miedo.

- La vida es finita, sin penas, desde la conciencia y la aceptación absoluta.

Y yo deseo esto, hacerme a la idea que la vida es mucho más sencilla de lo que creemos.
Que las suposiciones, los avances, las interpretaciones, los temores, ...forman parte de esta aventura.
Hacerme a la idea que VIVIR es el mejor regalo que hemos podido recibir...
Simplemente eso...hacerse a la idea, nada más.
¡Buen fin de semana a tod@s!


lunes, 11 de febrero de 2019

La FOTO del Martes: La envidia es ignorancia y la imitación, un suicidio

La envidia es ignorancia y la imitación, un suicidio
R.W.Emerson

La envidia y la imitación se sustentan en la comparación. 
La comparación, la competencia, el mirar hacia fuera para saber quién debo ser, 
definen el camino exactamente opuesto al que conduce a la autoidentidad.

Fragmento: Sabiduría recobrada

ATRÉVETE A SER TÚ


jueves, 7 de febrero de 2019

El post del Viernes: Con una ventana más abierta...

Subo la persiana y miro por una ventana. Pero hoy solo me atrevo a abrirla un poco, el día está bastante gris y los rayos del un sol invernal calientan muy poco. Creo que el frío se me ha metido dentro y no logro hacerlo salir.

Me acerco al gran ventanal de mi despacho y me doy cuenta que llevo horas únicamente mirando a una pantalla, a una gran ventana también pero muy poco real. Una ventana que tecleando me permite viajar  a lugares lejanos o conseguir información de cualquier tema  pero desde donde no puedo tocar ni oler.
Subo la persiana un poco más y al hacerlo, casi al momento, que esa insignificante acción se me amplia la mirada y la perspectiva. 

Y ¿no será que en ocasiones vivimos así? Mirando de una forma muy limitada, de forma reducida, con una visión  que nos hace ver el mundo desde una perspectiva muy pequeña? 

Me doy cuenta de la importancia de:

- Saber mirar para poder considerar.

- Alzar la mirada para saber estimar y valorar.

- Dejar de mirar atrás.

- Poder discriminar y examinar.

- Permitirnos únicamente ojear sin ningún objetivo más.

- Perder el tiempo contemplando.

- Tener la capacidad de divisar para limitar aquello que no nos beneficia.

- Atrevernos a curiosear

- Vigilar aquello que nos pueda llegar a impactar  para poder protegernos.

En definitiva, darnos cuenta que abrir la mirada y alzarla nos posibilita ver un mundo de forma más amplia y extensa.

Buen fin de semana de buenas y curiosa miradas para tod@s!

lunes, 4 de febrero de 2019

La Foto del Martes: Tan solo una luz...

Tan solo una luz,
tan solo una que brille y que lo haga muy fuerte.
Que lo haga tan fuerte que ilumine el camino,
aunque no se esté convencido que ese sea el más acertado.
Una luz que quite el miedo y robe cualquier temor a la desconocido.
Una luz que te ayude a saber donde estás.
Tan solo una luz es suficiente...


jueves, 31 de enero de 2019

El Post del Viernes:: Una agenda repleta para los que ya no están...

Agendas repletas. 
Agendas llenas de compromisos. 
Agendas llenas con importantísimas reuniones. 
Agendas llenas que ocupan nuestro tiempo. 
Agendas llenas que no atendieron a los que ya no están. 
Agendas repletas que no supieron adaptarse a una necesidad.


Y es que en ocasiones parece que en esto se ha convertido nuestra vida: en agendas repletas donde mucho de lo que se considera más importante no tiene un espacio ni una oportunidad. Y estas agendas repletas de reuniones, de horas de estudio, de proyectos por redactar, de trabajo por adelantar ...¿no estarán robándonos momentos especiales que hacen la vida más vida?

Pienso y escribo todo aquello que quizás estas "agendas " me han hecho perder para siempre: 

- Un café con un amigo que ya no he vuelto a ver.

- Una conversación que para el otro era necesaria.

- Una puesta de sol cerca de la playa.

- Un fin de semana de final de verano, de un verano que ya no volverá.

- Un "estar por estar" que necesitan tanto los que se hacen mayores y que nos cuesta tanto ver.

- Un viaje que llevaba soñando mucho tiempo y que ahora ya es demasiado tarde.

- Un reto que me ilusionaba pero que no tenía lugar para ser entrenado.

- Una llamada que podía haber sanado el alma.

- Un "pasa, siéntate, vamos a hablar"

- Un mensaje que alguien necesitaba  y que nunca escribí.

- Un compartir alrededor de una mesa, sin prisas, sin "vámonos ya".

Agendas repletas, llenas...pero ¿de qué? Herramientas muy útiles pero a la vez excesivamente llenas que provocan que perdamos muchos momentos con los que no estuvimos y esperaban que estuviésemos  ...Pido perdón por todo aquello que no hice y que algunos esperaban...

Buen fin de semana a tod@s