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jueves, 2 de septiembre de 2021

ÚLTIMO Post del Viernes: La vida es corta y la muerte muy larga

 Acaba el verano. El final de agosto significa el final de la desconexión que me autoimpongo  tanto a nivel laboral, de investigación, terapias y acompañamientos psicológicos. La vuelta de nuevo al trabajo supone el volver a ponerse en marcha y reconectarse con temas que han parecido dormidos durante semanas.

Este ha sido un verano diferente, que empezó con la lectura de una frase de mi amigo Jordi Nadal: La vida es corta y la muerte muy larga llena de sentido. Ha sido un verano: 

- De evaluaciones que te acercan a lo que realmente eres, haces y sucede.

- De agradecimiento por poder seguir eligiendo lo que quiero hacer, fundamental para sentirme libre.

- De muchos entrenos que me han supuesto esfuerzo y, a la vez, me han llenado de energía y gratificación.

- De darme cuenta de que mi mente necesitaba con urgencia un descanso.

- De olimpiadas seguidas con pasión por la radio.

- De conversaciones sin prisa que tocan muy adentro.

- De lecturas atrasadas alejadas de la educación o la psicología.

- De paseos a última hora de la tarde.

- De pensamientos y anhelos.

- De dudas y algunas elecciones.

- De largos silencios antes de sesiones de nado en el mar.

- De sentir que hay que cerrar.

Este post me ayuda a decir Adiós a Discere, un blog que me ha ayudado durante años a expresar, casi de forma terapéutica, lo que pensaba y sentía, sin filtros que ocultasen qué estaba viviendo en cada momento. Cierro Discere por diferentes motivos, especialmente profesionales. A punto de defender mi tesis doctoral que me ha exigido muchísimo trabajo durante más de 5 años quiero volver a retomar proyectos apartados durante algunos años, especialmente por la falta de tiempo, por el gran volumen de trabajo que ha supuesto la investigación y redactado de mi investigación y mi cargo siendo la responsable pedagógica de 22 colegios. 

Cierro Discere para tener más tiempo para seguir estudiando e investigando sobre los temas que actualmente más me interesan: la alta capacidad y el desarrollo del talento y la psicología del deporte. Cierro Discere porque:

- deseo tener más tiempo para volver a retomar un mayor número de acompañamientos terapéuticos con niños y jóvenes y con deportistas que desean aprender o mejorar la gestión de su vida y talento acompañándolos a establecer y conseguir sus metas.

-  deseo volver a escribir otras cosas que ya están en marcha.

- deseo tener tiempo para seguir realizando mis funciones laborales y formar a otros profesionales del campo de la educación, la psicología y el deporte.

- deseo tener más tiempo para seguir estudiando e investigando.

- deseo seguir teniendo tiempo para entrenar con más serenidad y tranquilidad. 

Me gusta desear aunque muchas veces no nos atrevemos casi a hacerlo porque pensemos que no nos lo merecemos. A mí desear me hace sentir más viva y encarar de una manera determinada la vida, una vida que parece hacerse corta... 

No quiero acabar este blog sin dar las GRACIAS a todos los que habéis pasado en algún momento por él, algunos de forma más esporádica y otros de forma más asidua. Gracias por vuestros comentarios. Gracias por todos por la compañía y el respeto. Gracias por leerme... Aquí estoy si alguno de vosotros lo necesitáis.

La vida es corta y la muerte muy larga... así que toca aprovecharla porque vivir se transforma en algo urgente.


¡Mucha salud, suerte e ilusión para tod@s!

Y para los que me preguntan me podéis encontrar en:  lopeziglesiasiolanda@gmail.com


jueves, 17 de junio de 2021

Post del Viernes: Porque la vida es como una gran ola, cuando aprendes a "surfearla" disfrutas mucho más de ella.

The Great Wave 
Hokusai

Es curioso como el post anterior donde detallaba todo aquello que no me gusta o me molestaba ha generado algún comentario  y algunas personas me han expresado que cómo puede ser que pudiese hacer un listado con 50 aspectos. No sé, me ha extrañado, parece que ser clara y concisa sigue llamando la atención. Por otro lado, para nada quería ser ofensiva o tajante únicamente  expresé lo que pensaba con total libertad, como siempre lo hago en este blog. Una persona cercana me ha comentado que dudaba si podría escribir 50 cosas que me gustaban, me atraen o valoro. Y a mí me encantan los retos... Ahí van (y le sumo 10). Porque la vida es como una gran ola, cuando aprendes a surfearla disfrutas más de ella.

Cosas que me gustan, me emocionan o me dan vida

1. Las buenas personas

2. Los kojaks

3. El café.

4. Entrenar diferentes deportes.

5. Viajar para competir en alguna prueba deportiva.

6. Las buenas conversaciones, sin prisas, con personas que escuchan y te interpelan.

7. Los amaneceres.

8. La radio (mi primera fuente de información).

9. Leer y el arte.

10.  Poder hablar diferentes idiomas.

11. Caminar.

12. Escribir.

13. La gente que se esfuerza y no se rinde delante de las adversidades.

14. Correr maratones.

15. La metereología,

16. Ser vegetariana.

17. Volar en avión y viajar en tren.

18. Las manzanas y los yogures.

19. La gente trabajadora.

20. Pasar tiempo con mis amigos, sin prisas.

21. Vestir con camisa.

22. El color azul y naranja.

23. El calor intenso.

24. Exigirme.

25. El tenis, el ciclismo y el golf.

26. Las personas con buen humor.

27. La gente elegante e inteligente.

28. Las personas honestas.

29. La puntualidad.

30. Lluís Llach y Eros Ramazzotti.

31. Nadar.

32. El periodismo.

33. Dar clases e impartir formaciones y conferencias.

34. Investigar sobre la mente humana y el mundo de la psicología, la educación y el deporte.

35. Las normas que colaboran al bien común y que entiendo, las demás me cuestan mucho seguirlas.

36. Conducir muchas horas.

37. Pensar que no soy mayor para seguir soñando.

38. La gente valiente que no tiene miedo a expresar lo que piensa y es consecuente.

39. Querer sin medida.

40. Las personas que entienden que no me gustan las sorpresas.

41. Las personas tímidas y delicadas.

42. La seriedad.

43. Las personas que cumplen su palabra.

44. Las personas detallistas.

45. La autoeficacia y el multitrabajo.

46. Las personas con autodeterminación y autocontrol.

47. Los relojes y las bambas.

48. La gente que sonríe.

49. Tener hermanas y ser gemela.

50. La cultura japonesa.

51. Meryl Street y Juliette Binoche.

52. La gente que ama la vida.

53. Las personas sólidas y con valores.

54. Madrugar.

55. Hacer listas.

56.  Las cosas muy calientes.

57. Tener una entrenadora de triatlón, muy profesional y buena persona y pertenecer a su Team

58. Pensar que decir NO también es un gran acierto.

59. Estar enamorada de una persona maravillosa que me cuida, respeta y me anima a soñar.

60. Decir "t'estimo" (te quiero)

Ojalá que todos tengamos la libertad de decidir lo que nos gusta y nos hace feliz. Ojalá que la vida nos otorgue la libertad de hacer aquello que nos da VIDA. Ojalá que podamos recibir tantas veces la palabra "t'estimo".

¡Feliz fin de semana para tod@s!



jueves, 10 de junio de 2021

Post del Viernes: ¡Déjame vivir LIBRE...a mi manera!


Ríete del que sabe lo que quiere. Ríete del que habla claro. Ríete del que actúa con coherencia.

Parece que la edad nos hace algo más reflexivos y también algo más inflexibles y poco tolerantes delante de lo que nos enoja o incomoda. El paso del tiempo nos hace conocernos mejor y darnos cuenta de aquello que nos gusta o no queremos soportar.

En muchas ocasiones no nos gusta escuchar la verdad. Nos molesta o hasta nos agrede...y mira que le insistimos a los niños que no nos mientan... Hoy me apetecía hacer un listado de aquellas cosas que me molestan o me desagradan, no están ordenadas por valor de importancia sino por su aparición en mi mente. ¿Parece un ejercicio gratuito verdad? Pues no lo es... Darse cuenta de lo que no te gusta, molesta o no quieres te permite optar y descartar.

Cosas que NO me gustan, molestan o agreden.

1. Los gritos, peleas y discusiones

2. El juicio gratuito

3. La televisión

4. La arrogancia

5. La mentira

6. Las catalogaciones que tienden extremadamente al blanco o negro

7. El color amarillo

8. Las personas que siempre se quejan

9.  Los que acaban las frases por ti

10. Las personas que siempre hablan de enfermedades o dolores

11. Los cobardes

12. Los demasiado valientes

13. Los que se ríen de los demás

14. Los demasiado positivos

15. Los negativos integrales

16. Los abrazos no demandados

17. Las personas que se acercan mucho al hablar

18. Los besos a medias

19. Las películas de terror

20. La sopa

21. Cambiar de emisora cuando escucho la radio

22. Las personas que desvaloran el poder hablar diferentes idiomas

23. Los chicles y piruletas

24. Las películas muy largas

25. El olor a apio

26. Las mentiras

27. Los que les molesta la diferencia

28. Los incrédulos

29. Los ANTI y CONTRA todo

30. La mala letra

31. El mar embravecido

32. Las tormentas

33. El zumo de naranja

34. El chocolate

35. La sal

36. Jugar a la lotería

37. Las palabrotas

39. El alcohol

40. La gente que no acepta que haya personas vegetarianas o veganas porque afirman que es una moda sin sentido.

43. Los maltratadores o maltratadoras físicos o psíquicos.

44. Los videojuegos

45. El Jazz o el Heavy

46. El sonido de cremalleras

47. La incoherencia

48. Los especuladores

49. Los racistas

50. Los que creen que no se pueden tener objetivos o sueños por cumplir

Quizás deberíamos aprender todos a dejar vivir LIBRE a los demás... Para que cada uno pueda vivir "a su manera" ¿cómo sería el mundo si lo lográsemos?

¡Feliz fin de semana para tod@s!




jueves, 3 de junio de 2021

Post del Viernes: Equilibrium

Vale. Lo admito. Lo acepto.

En ocasiones lo que todos ven tú no acabas de verlo. Percibes  que algo no acaba de ir del todo bien, que haces cosas que en otros momentos no harías, que niegas que la intuición te guíe como muchas otras veces lo ha hecho.

De acuerdo. Cuando otros te dicen que parece que las cosas no van del todo bien no gusta, molesta... Pero si actuamos con inteligencia, pensándolo bien, puedes hacerte la idea de que quizás tienen razón. Lo aceptas, lo asumes e intentas modificar aquellos aspectos que no te acaban de dejar de avanzar.

Hemos iniciado el mes de junio, después de un curso muy intenso y no fácil (para muchos). Dar al máximo siempre se convierte en algo agotador. Lo deseable sería dar encontrando el punto preciso para que no desgastarse dañinamente, para que no dañe más de lo debido. Difícil equilibrio de respeto personal.  El ritmo acelerado puede llevarnos a mirar alrededor y no reconocer lo que estamos haciendo y, si eres aún más observador, acabas por no reconocerte y esto no debe gustarnos.

Pero todo puede empezar a resituarse si encuentras esa brújula que tanto te ha hecho avanzar en la buena orientación en otras ocasiones, que solo tú conoces a la perfección. Conservar la calma, escuchar, observar, dejarse inspirar por otras personas y, especialmente, volver a ser consecuente con lo que piensas, dices y haces. 

Aunque los demás no te entiendan. 

Aunque los demás no lo hagan.

Aunque los demás no lo acepten. 

Aunque a los demás les moleste. 

Aunque los demás cuestionen tu decisión sin que te hayan preguntado realmente por qué la has tomado.

Cuando vuelves a entender que el soporte más sólido eres tú mismo, cuando te das cuenta de que quieres volver a la esencia con firmeza para no sentir que en vez que avanzar, retrocedes, todo empieza a cambiar, se modifica y transforma siguiendo el proceso que precisa. Desde ese momento, las dudas, los miedos o temores empiezan a ser menos, van perdiendo intensidad y muchos sacaban desapareciendo.  La confianza sube, desde el respeto y el compromiso con uno mismo, con lealtad y prudencia, con coherencia y a la vez entereza, sabiendo esperar algunas veces y tomando decisiones sin demorarlas. Así es la vida, así es la vida con equilibrio

Mi hermana Sònia López tiene un magnífico blog sobre Educación Emocional y Educación Familiar llamado Equilibrium  http://sonialopeziglesias.blogspot.com/ (por si alguien lo quiere visitar). Esta semana recordaba cuando se animó a empezar a escribirlo y cuando le acompañé en el proceso de elegir el nombre. Finalmente fue Equilibrium y, después de años, creo que fue una fantástica elección. Ella en sus ponencias a profesores y especialmente a familias y en sus artículos para la prensa repite mucho dos parabras: equilibrio y sentido común. Equilibrio entre lo que haces y puedes hacer, equilibrio en tus elecciones, en tus pensamientos, equilibrio en el respeto y la dedicación, ... vivir en y con equilibrio como es capaz de hacerlo un trapecista.

EQUILIBRIO y sentido común para VIVIR,... porque la vida, si no se vive ¿es vida?

Buen fin de semana para tod@s!

jueves, 27 de mayo de 2021

Post de Viernes: Para los que van en contra de la admiración...

El otro día conversaba con un amigo y me decía que no era bueno admirar. Me chocó su afirmación y estuvimos hablando sobre ello durante mucho rato y, después de darle vueltas, quedé aún más convencida de que admirar es una forma muy sana de expresar lo que sentimos por los demás. 

La admiración puede convertirse en una fuerza especial que nos hace tener una consideración distinta por personas que conocemos o por personas desconocidas. Podemos también admirar hechos y decisiones. También silencios o situaciones como una hermosa puesta de sol o un paisaje idílico. La admiración la entiendo no como una devoción sino como un acto de reconocimiento por lo que otra persona nos puede enseñar, inspirar o cuestionar. Pero no nos confundamos, no tiene nada que ver con imitar o envidiar. Es mucho más puro y legítimo.

Puedo afirmar que yo admiro a muchas personas, mucho más por lo que son que por lo que hacen, aunque también siento mucho respeto por las decisiones que toman, por su seriedad a la hora de optar o expresar lo que quieren, por como son capaces de enfrentarse a la vida.

Yo admiro a muchas personas, podría escribir muchos nombres, porque son:

- íntegras y constantes.

- optimistas y con buen humor.

- valientes y porque son capaces de decir NO cuando todos opinan que sí.

- sinceras y honestas con ellas mismas y con los demás.

- luchan por lo que quieren sin importarles demasiado la opinión de terceros.

Admirar es tener la capacidad de ver en el otro aquellas capacidades que quizás no tenemos, valorar el apoyo que directa o indirectamente nos brindan, agradecer lo que nos han enseñado, admirar los valores que representan y con los que nos sentimos identificados. Tener personas a quién admirar te posibilita aprender, ser más reflexivo, más sencillo, perseverante o mejor persona. 

El misterio que rodea la admiración me hace pensar que el ser humano es digno de ser admirado. Como decía F. Nietzsche: 

"Hay una inocencia en la admiración: se encuentra en aquellos a los que todavía no les ocurrió nunca: que ellos también pueden ser admirados algún día"

¡Feliz fin de semana lleno de admiración para tod@s!


jueves, 20 de mayo de 2021

Post del Viernes: ¡La idea que tengo de mi mismo no me permite verme!

Ilustración @PatRoFe

A veces nos miramos y no nos reconocemos. ¡Hace tanto que no nos dedicamos un momento! Acabamos teniendo una idea de nosotros mismos por lo que los demás dicen sobre cómo somos, por lo que creemos que otros piensan de nosotros o según cómo se relacionan con nosotros las personas que tenemos alrededor.

Así, todos los indicadores acaban indicando que la visión que acabamos teniendo de nosotros mismos no acaba de dejarnos conocernos y valorarnos realmente. Las presiones o creencias sociales contribuyen a que esta visión no sea del todo cierta, parece que todo nos acabe condicionando. Pero no se trata de enumerar qué es lo que NO nos permite saber quién somos realmente, quizás es mejor aprender qué hacer para conocernos.

Si cogiésemos un folio en blanco deberíamos poder definir cómo somos, qué nos gusta, qué nos molesta y qué deseamos de manera rápida. ¿Parece sencillo, verdad? Te animo a hacer la prueba: ¡No lo es tanto! Es revelador intentarlo, si cuesta, quizás deberíamos dedicar algo de más tiempo a saber quién somos sin esperar a que los demás tengan que decírnoslo o decidir por nosotros. Recuperar o iniciar el diálogo con uno mismo, con calma, huyendo de la insistencia para no fatigarnos inútilmente, resulta estimulante, ya que te ayuda a reconectarte con lo que eres y no con lo que haces. Quizás los nuevos Curriculum vitae podrían hablar más de lo que somos y no de nuestros títulos o máster. 

Cuando inicias ese proceso de autoconocimiento es muy curioso porque te das cuenta de que podrías decir mucho más de otras personas que de ti mismo. Tener palabras y pensamientos de calidad hacia uno mismo no es una tarea fácil porque no estamos acostumbrados. Parece que nos de vergüenza describir cómo somos, afirmar lo que sabemos hacer bien sin que parezca prepotente o tengamos miedo a lo que puedan creer los demás ... Pero si aprendemos a hacerlo nos valoraremos más y mejor, encontraremos respuestas a muchas de nuestras preguntas, evaluaremos los datos y las opiniones de los demás de manera muy distinta sin tantos condicionamientos o miedos. Nos sentiremos más libres y más esponjosos. 

Pero para conocernos forzosamente necesitamos tiempo. Tiempo para mirar hacia el interior, aunque lo hagamos mientras caminamos por la calle, entrenamos o esperamos el autobús. Tiempo para pensar quién soy y qué quiero sin tener que esperar que otros nos lo tengan que decir. Necesitamos tiempo para elegir, para equivocarnos, para analizar el error, para tener una mayor y mejor visión de nosotros mismos, de los demás y del mundo. 

Así, de esta manera, la idea que tengamos de nosotros mismos nos permitirá vernos con mayor respeto y estima. Y quien no quiera hacerlo, por el motivo que sea, que no lo haga, pero le aviso que algo altamente motivante se estará perdiendo.

¡Feliz fin de semana para tod@s!

jueves, 13 de mayo de 2021

Post del Viernes: SUPERVIVENCIA

Una de las palabras más escuchadas desde que ha empezado esta larga y dura pandemia es la palabra supervivencia. Nos ha tocado aprender qué era eso de supervivir a algo nuevo que no podíamos controlar y que casi no entendíamos. El problema es que no todos partíamos del mismo punto de partida porque no todos poseíamos los mismos recursos personales y económicos para hacerlo. Y creo, que esta diferencia, es lo que ha hecho que algunas personas hayan sufrido mucho más que otras. Todos tenemos recursos personales pero no los mismos. El "nivel" de miedo que hemos sido capaces de soportar, la capacidad de frustración, la tasa de angustia, de mal humor o apatía que hemos sido capaces de gestionar, pero también la capacidad para estar calmamos o seguir esperanzados han llegado a marcar la vivencia de estos meses.

Me atrevo a decir que las personas que previamente poseían una mayor capacidad de esfuerzo, de dedicación, de superación, de constancia y tenacidad y de determinación mental han sido más capaces de sobrevivir en mejores condiciones y persistir a pesar de los reveses que nos ha puesto la vida. 

Todos hemos aprendido que superar los malos momentos requiere de "tirar de mente", de esfuerzo, de persistencia y de sacrificio personal. Buscar las ganas de seguir dando pasos y aprender a conocer nuestras emociones y, especialmente, a gestionarlas va a hacer que encaremos el futuro de una manera realista y también esperanzadora. Pues hay que seguir por aquí, es el único camino. Que nuestra capacidad de supervivencia nos lleva a entender que la vida es un auténtico regalo aunque a veces nos lo ponga algo difícil.

¡Buen fin de semana para tod@s!

jueves, 22 de abril de 2021

Post del Viernes: ¿Es posible aprender de uno mismo?

A los 17 años decidí viajar hasta Costa de Marfil como voluntaria para ayudar a los niños y jóvenes que vivían en la calle. Durante aquel año aprendí francés de forma autodidacta, trabajaba en lo que podía para poderme pagar el billete de avión. Encontré la preocupación de mis padres que consideraban que era extremadamente joven para vivir una experiencia de esta envergadura y ahora, después de tantos años, pienso que quizás tenían razón. Pensé que iba a ayudar a toda aquella gente y descubrí todo lo que aún tenía que aprender de mí misma y de la vida. 

Recuerdo como si fuera hoy mismo el impacto que me provocó pasear por una calle sin asfaltar, con cientos de niños que me miraban a los ojos con temor por el color de mi piel. Recuerdo la basura que pisaba, el olor a agua putrefacta, el pescado y la carne que, en una parada al lado de la carretera, era vendido sin seguir ninguna norma sanitaria. Recuerdo mis vómitos en la habitación, mi temblor de piernas y mi temor a enfrentarme a aquella realidad yo sola. Recuerdo también todo lo que quería hacer para salvar a aquella gente y ahora me doy cuenta de lo mucho que me salvaron a mí y de que pude aprender de mi misma: de mi entereza, de mi capacidad de trabajo, de mis ganas por aprender, de colaborar para mejorar la vida de los demás y combatir las situaciones de injusticia.

Después decidí estudiar diferentes carreras universitarias relacionadas con la educación y la psicología para ayudar a mucha gente y tras más de 25 años dedicándome a ello me doy cuenta de cuanto he podido aprender de mis alumnos y de la gente que contacta conmigo para que le acompañe a partir de una intervención  psicológica, normalmente, en un momento complicado de sus vidas. Después de estos años de dedicación absoluta y de trabajo incansable me he dado cuenta de que la fuerza que podemos transmitir a los demás sale de uno mismo y que si esta se agota, también se agota la alegría y hasta la pasión.

Desde muy joven practico deporte. Durante muchos años jugaba a baloncesto  hasta que los estudios eran incompatibles con los entrenamientos y los desplazamientos con el equipo. Decidí optar por mis estudios universitarios y substituí la pelota por unas zapatillas para correr. Estas me han permitido conocer muchos países y participar en diferentes proyectos solidarios que pretendían recoger dinero para los niños y jóvenes que padecen cáncer. Pensé que así les ayudaría y facilitaría la vida a sus familias y me volví a equivocar. Mi ayuda fue ridícula comparada con todo lo que aprendí al conocer las historias que había detrás de aquellos pequeños pacientes, por tener que mirar a los ojos a algunos de mis miedos, por sentir la extenuación en mi cuerpo, por pensar que algunos de aquellos retos me superaban física y psicológicamente, por descubrir que solo los procesos de quimioterapia y la investigación podían salvar la vida de aquellos pequeños valientes.

Y después de todas estas experiencias he descubierto de que si no somos capaces de aprender de nosotros mismos, desde el respeto, el autoconocimiento y la compasión nada tiene sentido ni nada podemos hacer por los demás. La respuesta está tan cerca de cada uno que perdemos el tiempo buscando fuera, un esfuerzo inútil y demoledor para nuestras ilusiones y retos. Quizás la clave esté en poder aprender con los demás a través de lo que somos, de lo que pensamos o hacemos, de lo que somos capaces de ver, de expresar, de innovar con pasión y a veces, aunque otros no lo crean, con mucho, mucho sacrificio.

 Hace unos días leía una frase que me gustó mucho:" A una persona normal el error le sirve para aprender, a una persona excepcional para no repetirlo" una gran afirmación para entender que nadie puede aprender por y con nosotros, solo nosotros mismos.

Sigamos mirando siempre hacia delante, pero no nos olvidemos de hacerlo antes hacia muy adentro.

¡Buen fin de semana para tod@s!



jueves, 25 de febrero de 2021

Post del Viernes: ¿Qué tienen en común Michael Jordan y el Dalai Lama?

Esta semana leía un maravilloso artículo titulado: What Do Michael Jorda and the Dalai Lama have in Common? Si quieres  puedes leerlo en  https://lithub.com/what-do-michael-jordan-and-the-dalai-lama-have-in-common/. Llevo 5 años investigando sobre el talento y su desarrollo, un tema que me apasiona y que se ha convertido en el foco de atención de mis investigaciones relacionadas con la educación de los alumnos con alta capacidad y con el desarrollo deportivo. El talento es una palabra difícil de definir, pero necesaria de conocer si queremos seguir evolucionando en nuestra vida. Todos poseemos de algún talento pero no del mismo y de la misma capacidad. En el artículo se exponen algunas de las características que se repiten y ayudan a definir a grandes deportistas talentosos. Además de sus excepcionales condiciones físicas se suma su capacidad única para permanecer profundamente relajados y conscientes incluso cuando están sometidos a una alta presión. Esta capacidad describe el comportamiento de unos de los mejores jugadores de baloncesto de la historia: Michael Jordan. Una persona capaz de mantenerse en calma en medio de un momento de máxima tensión e intensidad, con capacidad para poder leer las situaciones complicadas con agudeza y máxima serenidad, de gestionar situaciones que a otros, tan solo pensarlas, ya nos haría perder los nervios y empequeñecer. Estas capacidades se asemejan a las manifestadas en muchos otros deportistas como el nadador Michael Phelps o el corredor Eliud Kipchoge capaz de correr 42km en menos de 2 horas pareciendo relajado y consciente durante este durísimo reto, y que haya corrido una maratón alguna vez sabe muy bien de lo que estoy hablando. Gente de mentalidad muy fuerte con capacidad para estar relajados como si estuviesen meditando. Estas cualidades describen también curiosamente al Dalai Lama quien es capaz de focalizar su atención delante de una situación difícil durante un largo periodo de tiempo. ¿Por qué son capaces de vivir situaciones muy estresantes desde esta serenidad interior? Está claro que además de poseer un  talento natural se le suma incontables horas de práctica, esfuerzo y dedicación. Pero también autoconocimiento, autoconfianza y respeto por uno mismo. NADA es gratuito en esta vida y la suma de muchos factores marca la diferencia.

Flexibilidad, serenidad y control...¿Y si fuésemos capaces de vivir las situaciones diarias  desde este triple enfoque? ¿Seríamos capaces de afrontar la vida de manera distinta? ¿Cuántos enfados nos evitaríamos? ¿Cuántas discusiones y malos momentos dejaríamos de vivir? Estoy convencida de que mejoraríamos nuestro auto cocimiento, que interactuaríamos con nuestro entorno de manera muy distinta a la que lo hacemos habitualmente. Todo tendría otro tono y lo veríamos desde otra mirada. El talento y cómo utilizamos nuestras habilidades nos permite convertirnos en dueños absolutos de nuestra vida y, si es así, deberíamos intentarlo porque, aunque parezca mentira, solo vamos a vivir una vez...y esto nos iguala a todos.

¡Buen fin de semana!

jueves, 25 de junio de 2020

Post del Viernes: Aprender a sobre (vivir)

Parece que las cosas van avanzando. Ha acabado el estado de alarma y con él muchas de las limitaciones de nuestras libertades. Ha finalizado un inusual y espero que irrepetible curso escolar para niños y padres. Ha acabado el no poder viajar libremente. Ha acabado la prohibición de visitar a tus seres queridos sin que sientas que haces algo incorrecto.
No sé si ya ha llegado el momento de evaluar esta primavera, sin duda una de las más extrañas y duras para nuestra humanidad. Sin hacerlo personalmente, me doy cuenta de que un grupo numeroso de personas se suman a la idea de que el ser humano ha aprendido muchísimo durante este periodo, otros piensan que no seremos capaces de modificar nada y prefieren pasar página lo más rápido posible. 

Hoy, más que evaluar un periodo tan difícil para casi todos, quiero compartir algunas percepciones u observaciones que he podido realizar durante estos meses. No sé si coincidirán con las de la mayoría, pero en este periodo de tiempo, más que nunca, cada uno ha "sobre (vivido)" lo mejor que ha podido según sus recursos personales y materiales se lo han permitido. Algunos de estas manifestaciones podrían describirse:

- El movimiento y el aprendizaje se convierten en imprescindibles para la evolución de nuestra especie.

- El miedo o la incertidumbre han impactado sobre nuestros sueños, en un momento que nos sentíamos poderosos e invencibles.

- Muchos han asumido su vulnerabilidad, otros han luchado para no aceptarla.

- Después de este periodo, algunos saldrán reforzados, otros más tocados o hundidos.

- Después de este periodo, algunas personas han decidido mirar hacia delante, otros siguen encerrados por los miedos que se han generado en su cabeza.

- Nuestros mayores han vuelto a demostrar la fortaleza mental que generaciones posteriores no seremos capaz de demostrar nunca.

- El ser humano ha demostrado empatía y generosidad, virtudes que nos han salvado a todos.

- Hemos descubierto que nada es blanco o negro y que a veces los grises son muy caros de poder mantener.

- El confort es la herramienta más destructiva que un ser humano puede elegir.

- Sentirse triste no es sentirse mal, es asumir que no siempre tenemos que estar animados. Cuando lo asumes, te liberas.

- Las personas distorsionan la realidad según sus creencias y valores.

- Saber focalizar nos hace sentir más centrados y seguros.

Poco más que decir.
Ojalá que esto no hubiese pasado,
ojalá no se vuelva a repetir,
ojalá esto nos haga más empáticos,
ojalá esto nos haga más libres,
ojalá...

Buen fin de semana para tod@s!


jueves, 18 de junio de 2020

Post del Viernes: ¿Cuántas decisiones tomamos en una vida? Cuando toca decidir...

¿Cuántas decisiones tomamos en una vida? 
¿Miles? 
¿Millones? 
Creo que es una cifra difícil de concretar.

Pienso que el momento más duro delante de una decisión es la incertidumbre que esta genera: ¿Será la más correcta?, ¿Me estaré equivocando?Habitualmente, cuando la decisión es compartida, parece ser más fácil tomarla, ya que tienes la sensación de que toda la responsabilidad no recae sobre tus espaldas.  Cuando la decisión es individual la responsabilidad recae directamente en ti y se amplía la carga y el compromiso. Las personas nos posicionamos de forma diferente delante de una decisión. Hay personas que son mucho más dubitativas, que necesitan más tiempo para sopesar y volver a sopesar antes de decidir. El grupo opuesto sería el de aquellas que son rápidas, que analizan, seleccionan y actúan con mucha brevedad. Por último nos encontraríamos con aquellas que nunca deciden, que esperan que los demás las tomen o que el tiempo decida...¿Dónde crees que te encuentras tú?

Durante esta pandemia muchos de nosotros hemos tenido que tomar decisiones. Para poder inclinarse hacia un lado u otro solemos pensar mucho, darle vueltas, hacer listados con pros y contras, ...El  Coronavirus ha impactado en la vida de todos, también lo ha hecho en nuestras decisiones y hasta en la forma de decidir. Hemos aprendido a mirar a más a corto plazo, sin querer hacer planes a largo plazo porque no sabíamos que pasaría el día siguiente. Hemos visto que nuestra forma de organizar la vida "a un año vista" se caía, que ya no funcionaba, que los viajes a 12 meses no tenían ningún sentido. Nos hemos dado cuenta de que no tenemos el poder para controlar lo que pasa a nuestro alrededor ni en nuestra vida como creíamos tenerlo. Hay personas que esta situación les ha generado muchas dudas, intranquilidad o ansiedad...sentimientos que en ocasiones no son fáciles de aceptar y gestionar.

Las decisiones que tomamos marcan nuestra vida pero ¿para siempre? Durante estos meses he intentado analizar alguna de las "grandes decisiones" que he tomado en mi vida. Creo que han sido muchas: marchar muy joven de casa para ser voluntaria con los niños y jóvenes más necesitados de África o Perú,  dedicarme a la educación y a la psicología cuando mi mirada iba más hacia el periodismo, mis cambios  de trabajo para conocer otras realidades y seguir aprendiendo y empezar de cero con lo que todo esto supone. También miro hacia atrás y siento que decisiones que tomé en su momento ahora quizás no las tomaría...pero ¿qué importancia puede tener esto en el presente? Decisiones que no han sido siempre fáciles ni "entendibles" para muchos pero que me han hecho ser la persona que soy.

Plantearse cambios y replantear opciones no debería ser complicado cuando lo hacemos desde dentro, desde lo que somos y no desde lo que esperan los demás de nosotros.  Siempre he creído que tomar una decisión es avanzar,  dar un paso hacia delante...Porque si te equivocas ¿qué relevancia tiene?

La vida debería ser como una ola, pero no como una ola gigantesca, sino como pequeñas inclinaciones que nos hacen avanzar hacia lo que realmente queremos y no hacia lo que esperan    los demás. Qué maravilla darse cuenta de que las decisiones son únicamente una determinación hacia aquello que creemos, sentimos y anhelamos. Cuando las prioridades están claras, las decisiones se hacen mucho más fáciles. Dejemos más paso a la intuición, manteniéndonos comprometidos a nuestras decisiones pero con la flexibilidad precisa en su enfoque.

¡Feliz fin de semana para tod@s!