Mostrando entradas con la etiqueta escriutura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escriutura. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de diciembre de 2018

El Post del Viernes: Una carta a mano...

¿Cuándo fue la última vez que escribiste una carta a mano?

¡Yo había escrito tantas! Elegía el papel, el sobre, el momento para redactarla, la música que  escuchaba mientras emanaban las palabras en mi mente. Me considero una persona "ritualista" y ya lo era en aquella época, cuando con poco más de 17 años, dedicaba tiempo a escribir cartas a personas que estaban lejos (con los que quería compartir lo que vivía y sentía) y también con  algunas personas que estaban cerca (a los que, animada por la dificultad de expresar en persona todo aquello que quería trasmitirles, optaba por hacerlo por escrito). Así la escritura de cartas se convirtió en un acto casi diario que me permitía encontrarme conmigo misma y, especialmente, ser yo misma.

Antes de que la carta fuera una realidad, el texto vivía dentro de mí e iba creciendo y lo guardaba en mi mente días y, a veces, semana. La elección de las palabras era fundamental porque, según cómo las utilizaba, sentía que expresaba mucho o poco. En las cartas me gustaba explicar mi día a día, describir mis ilusiones y temores, también los miedos y los proyectos que no me atrevía a explicar porque podían parecer una locura...y que con el tiempo muchos de ellos se han hecho realidad. En ellas hablaba también de letras de canciones, de libros que leía sin esconder mis gustos pocos convencionales para mi edad, de países que quería visitar. Ahora sé que escribía más por mí que para los remitentes que las recibían. El último paso era escribir el nombre del remitente en el sobre, poniéndole el sello, deseando que no se perdiese y llegase lo antes posible a su destinatario. Era un contacto de corazón a corazón, de efusión de sentimientos, de deseos en forma de palabras.

Esta semana he vuelto a escribir una carta a mano y me ha permitido viajar a aquellos años, que viviendo en África o en Perú como voluntaria de una ONG, escribía a mi familia y amigos. La carta tardaba 15 días en llegar. A partir de ese momento calculaba cuándo mis hermanas, padres o algún amigos la abrirían y me contestarían explicándome cómo estaban y poniéndome al día sobre el mundo del deporte, la política, o el calor que estaban pasando. Mi hermana mayor lo hacía espléndidamente, como una gran reportera de la prensa escrita . Después, cada día, después de impartir mis clases de la mañana corría al buzón ansiosa para comprobar si ya había llegado la respuesta. ¡Cuántas cosas explicadas en sencillas hojas de papel!

¿Por qué no recuperamos este gran ejercicio de escribir cartas a mano? En la historia de la literatura muchos autores como Wilde, Hemingway o Lorca han publicado sus cartas, misivas que nos han hecho aprender, soñar y emocionarnos. Con Ventura Camacho https://www.venturacamacho.com/blog, un amigo y un gran poeta y fotógrafo escribimos una serie de cartas tituladas "Cartas desde mis pies" que se convirtió en un proyecto literario precio con el que disfruté mucho.

Escribamos, porque escribir es terapéutico. Escribamos para expresar, para denunciar, para compartir, para soñar, para ilusionar, para concretar, para denunciar,  ...pero escribamos.

Buen fin de semana largo lleno de palabras para tod@s!

jueves, 1 de junio de 2017

Post del Viernes: La vida es OPTAR (9 meses en New Zealand)

Me gusta dar las gracias por todo lo que tengo. Me enseñaron desde muy pequeña a hacerlo. Recuerdo a mi madre sentada en el borde de la cama, cansada por su largo día de trabajo fuera y dentro de casa, pero siempre dispuesta a arroparnos y a dedicarnos unos minutos para  desearnos unas buenas noches antes de apagar la luz. Recuerdo que antes de hacerlo dedicábamos mis hermanas y yo con ella unos minutos a recordar algún momento del día que nos hubiese gustado y a dar gracias por él y por las personas que teníamos alrededor. Aun hoy cuando me voy a dormir intento hacer lo mismo ...

Cumpliendo 9 meses viviendo en New Zealand doy las gracias por todo lo vivido, experimentado, disfrutado y a veces sufrido. Cuando estás lejos echas a faltar con intensidad y a la vez tienes la capacidad de ver las cosas desde otra dimensión y óptica. Todo tiene su parte positiva, sólo hay que saber encontrarla. Estoy convencida que la vida es OPTAR porque si no lo haces, otros lo harán por ti o siempre estarás en el mismo punto sin atreverte a cambiar nada. Prometo que estar aquí no es nada fácil, ¿volvería a hacerlo? ¡Por supuesto!

Durante estos meses, al tener que estudiar mucha estadística e interpretar gráficas, me he hecho muy "amiga" de los números y por ello he intentado resumir  algunas de mis experiencias aquí utilizándolos. Un interesante ejercicio para resumir en cifras la cantidad de cosas vividas por ahora... Ahí va...

- 12 vuelos
- 2 terremotos
- 1 ciclón
- 2 fuertes nevadas
- 2.520 km caminados
- 1 maratón
- 1 maratón participando como ayudante de la organización
- 17 arcoiris completos
- 4 estaciones
- 4 ciudades
- 36 semanas intensas de clases
- 11 profesores
- 2 títulos internacionales
- 2000 horas de inglés
- 18 video-conferencias
- Más de 200 lecturas y análisis de textos científicos.
- 10 libros leídos (alternando 3 idiomas)
- 11 proyectos editoriales
- 4 artículos para revistas educativas
- 15 bolígrafos acabados
- + de 100 personas conocidas de 27 nacionalidades diferentes
- 252 tuppers
- 3150 minutos de meditación
- 9 meses sin ver la tele y escuchando una sola emisora de radio: More FM
- 1 gran inspirador durante estos meses en mi plant-based y mis entrenamientos : Rich Roll http://www.richroll.com/
-    119.003 Número de visitas al blog (contentísima que tanta gente pase por el blog)

- INCONTABLES runnings por las montaña, buenas y impactantes conversaciones,  amaneceres de ensueño, momentos de frío intenso, de risas, de dudas...

¿Qué puedo pedir más? Sólo poder seguir disfrutando... Conociéndome, respetándome, mejorando... porque quien sigue los pasos de otro no llega a ninguna parte, así que decidida a seguir los míos.

Buen fin de semana a tod@s!


lunes, 8 de febrero de 2016

New Post: LISTA Nº 17 (ejercicio de introspección): LA ÚLTIMA LISTA: Lo que MÁS y lo que MENOS

Este experimento llega a su fin. Realmente ha sido un viaje (compuesto de 16 listas) que me ha permitido hacer tres cosas que  me apasionan: pensar, indagar y escribir. Esta vez tocaba hacerlo mirando hacia mi interior y no siempre ha sido fácil pero si muy satisfactorio (si quieres recuperar todas las listas puedes ir a etiquetas: Ejercicio de introspección).
Quiero acabar estos listados con una que recoja qué me han aportado. En ella quiero escribir lo que MÁS me ha gustado y lo que MENOS de este proceso.

Lo que MÁS
- Escribir de lo que me apetecía cada semana.
- Poder recordar cosas del pasado que había olvidado.
- Bucear por mi infancia y mi adolescencia
-Darme cuenta que las personas motivadas tienen más capacidad para desarrollarse.
- Mejorar la percepción de la realidad.
- Aumentar la aceptación de uno mismo y de los demás
- Desarrollar el deseo de intimidad e independencia.
- Tener constancia para repetir el mismo ejercicio durante muchas semanas (17 exactamente).
- Potenciar la creatividad.
- Intercambio y aumento de relaciones interpersonales (gracias a todos los que han compartido sus listas conmigo).
- Constatación de la propia escala de valores.
- Sentirme afortunada por las experiencias vividas y los sueños realizados.
- Descubrir que el grado de satisfacción que nos provocan las cosas es subjetivo e individual.
- Verificar que la felicidad depende de uno mismo.

LO que MENOS
- Constatar que mi cabeza y mi mano siempre tienden al orden.
- En ocasiones, me ha costado elegir el tema de la lista y esto me ha agobiado un poco.
- Darme cuenta del aumento de resistencia a la doctrinación.
- Verificar que en ocasiones me cuesta asumir aspectos de mi persona.
- Darme cuenta que necesito seguir trabajando la espontaneidad y el "desorden".
- Desear realizar actividades que hacía en el pasado y que ahora por falta de tiempo no puedo efectuar.

Acabo este ejercicio de introspección de los martes para empezar otro "experimento" que me hace mucha ilusión compartir con todo el que lee este blog. Cada martes publicaré lo que denominaremos un "Visual Thinking Life" y hablo en plural porque durante este experimento estaré acompañada por Patricia Rodriguez @marato2011, quien será la encargada de realizar los dibujos. Mi trabajo consistirá en acompañar estas imágenes, mapas mentales e iconos con un texto. Un Visual Thinking es una herramienta que consiste en volcar y manipular ideas a través de  dibujos simples y fácilmente reconocibles, creando conexiones entre sí por medio de mapas mentales, con el objetivo de entenderlas mejor, definir objetivos, identificar problemas, descubrir soluciones, simular procesos y generar nuevas ideas. Espero y os invito a acompañarnos en este nuevo camino de autoconocimiento y aprendizaje.

Feliz Vida

jueves, 4 de febrero de 2016

Post del Viernes: Te invito a ser un "Morningophile"


Siempre he sido de poco de dormir, me considero totalmente matutina. Con 5 o 6 horas de descanso mi cuerpo y mi mente recupera al 100%. Desde el 2011 empecé a levantarme antes de las 6.00h y hace ya dos años que me levanto a las 5.00 a.m. Se ha convertido en una hora a la que mi reloj interno se ha adaptado perfectamente y mi mente funciona casi al máximo rendimiento.
Ahora, a los que nos levantamos tan pronto, nos llaman "morningophiles" ya que priorizamos las primeras horas del día para hacer actividades que nos gustan y nos permiten estar mejor. Muchas personas se extrañan cuando se enteran de que me levanto tan temprano pero ahora por el mundo hay una comunidad en expansión de "earlybirds" o "earlyrisers" que priorizan no irse a dormir tan tarde y aprovechar al máximo las primeras horas del día.

Hace ya unos meses que mi cuerpo se despierta antes de que suene el despertador, tiene memorizada la hora. También me levanto a la misma hora en vacaciones o el fin de semana y no quiero dejarlo de hacer. Las actividades que realizo suelen ser siempre las mismas, se han convertido en una rutina que me ayuda a organizarme, priorizar y disfrutar de estas horas. El orden que sigo es: levantarme de la cama, asearme, tomar un buen café con copos de avena, 1h15' de lectura, estudio, meditación y escritura y posteriormente 1h 15'  aproximadamente de deporte (natación, bicicleta o nadar durante la semana, incorporando otros deportes el fin de semana), ducha, desayuno más completo (fruta, cereales y café con leche) y a trabajar.

¿Qué gano con estos "madrugones"?
- Influye positivamente en mi cuerpo y mi mente para encarar bien el día hasta la noche cuando me desconecto totalmente para descansar y recuperar fuerzas.
- Empezar el día haciendo cosas que me gustan, aprendiendo a priorizar.
- Leer, estudiar y escribir con el máximo de concentración y devoción. Constato que mi atención es mayor y mi trabajo más productivo.
- Evitar empezar el día con prisas y agobios.
- Generar visualizaciones que marcan el camino de mis acciones.
- Organizarme para cumplir con mis compromisos sin agobios.
- Llegar altamente-conectada a mi puesto de trabajo, cosa que me ayuda a aprovechar desde el primer minuto.
- Sentirme llena de vitalidad y mucho más positiva.

¿Qué sucede si no lo hago? (quizás en estos últimos años no lo he practicado  en muy pocas ocasiones por diferentes motivos)
- No acabo de despertarme en todo el día.
- Me siento cansada, con menos energía y con bajo ánimo.
- Soy menos productiva y las ideas aparecen en mi mente más atropelladamente.
- Tengo peor humor.

Invito a todo aquel que le apetezca lo pruebe durante una semana, estoy convencida que lo seguirá practicando durante más tiempo. Yo soy miembro del http://mymorningroutine.com por si alguien quiere dar un vistazo a la web y conocer más testimonios de personas que eligen levantarse antes de que salga el sol para empezar así su jornada VITAL y no sólo LABORAL.

Muy buen fin de semana a tod@s!

"Todos tenemos tiempo para aprovechar o para perder y es nuestra decisión qué es lo que hacemos con él. Pero ten en cuenta que una vez pasado, jamás se recupera"
Bruce Lee



jueves, 14 de enero de 2016

Post del Viernes: ¿Y si no tengo objetivos?

Paro, lo necesito, no por tristeza ni por preocupación sino por cansancio, más bien por extenuación. Dedicar tiempo a detenerse, gran opción. El fin de año me permite distanciarme de todo, de todos y sobre todo de mí misma. Los últimos días del año llevan a una evaluación casi obligatoria. Nuevos objetivos obligatorios a escribir en una larga lista. Pienso en ello y creo que no lo estoy enfocando bien, nada bien. Me esfuerzo a escribir objetivos concretos pero no me salen desde dentro. Me veo delante de una hoja en blanco y no fluye. Esta vez no funciona, me digo a mi misma. Me preocupo y hasta sudo.
No quiero agobiarme, quizás debo cambiar la forma de realizarlo. Mi mente se relaja algo y mi cuerpo se distensiona. Me vienen a la mente algunas ideas, empiezan a llamar a la puerta de mi imaginación algunos propósitos pero muchos de ellos ya los conozco, son los mismos de los últimos años. Van vestidos igual, sé cómo huelen, cómo se hacen grandes y qué tendré que hacer exactamente para conseguirlos y dominarlos. Los miro, los observo y al analizarlos aparece un sensación de aburrimiento, aparece un rechazo que va cubriendo mi cuerpo, no me motivan. 

Error, algo pasa. Alarma. ¿Si no tengo objetivos es que no tengo sueños? Me asusto. Yo, una persona con ganas continuas de avanzar y de aprender agobiada por los objetivos. Sigo pensando, voy a dar un paseo.
Después de caminar me siento en un banco donde me da el sol en la cara. ¿Cuánto hacía que no estaba sola sin hacer nada? Intento dejar la mente en blanco. La brisa toca mis mejillas y el sol empieza a hacer su función. Me siento más serena, más yo. Sigo pensando en los objetivos.

 ¿Y si no necesito establecerme objetivos? Después de una breve evaluación me doy cuenta que lo que me agobia es la obligación de escribir de forma rutinaria objetivos personales, profesionales y deportivos. Error si lo hago con este sentimiento ya que no me los haré míos, los haré por compromiso y perderán todo su sentido.

Me empiezo a sentir diferente. Estoy en un nuevo punto de salida. Vuelvo a caminar y sé que sólo podemos ir allí desde aquí, este es el único punto de partida. Así que cierro los ojos y dejo que salga de dentro de mi todo aquello que me hace feliz, que me gusta, que me hace disfrutar, para recordarlo y volver a sentir sin cargas.

Empiezo a ver la luz, a relajarme, a sentirme más libre mentalmente cuando tomo conciencia de lo que realmente me pasa. Me libero de obligaciones que yo misma me impongo, de tener que hacer lo que los demás esperan de mi. Me siento que llegan a mi mente pensamientos sin esfuerzo, parece que todo empieza a adquirir significado, empiezo a emocionarme. Aparecen propósitos que se vuelven transparentes, pierdo el miedo y pasa a gobernar dentro de mi la alegría. Me doy cuenta que no toca calibrar las respuestas sino las preguntas. ¿Qué me hace feliz? ¿Qué quiero aprender? ¿Qué me gustaría conseguir? ¿Qué quiero hacer con mi tiempo y mis fuerzas? Todo cambia con el tiempo y estoy preparada porque lo veo desde la calma, desde la no obligación.

Tacho los primeros objetivos escritos. Después de tacharlos arrugo la hoja y la tiro. Me siento bien al hacerlo. Empiezo una nueva lista y me salen nuevos deseos, menos concretos, más amplios y muy diferentes. Algo dentro de mi se entristece porque dejaré de hacer algunas de las cosas que en los últimos años me han regalado muy buenos momentos pero me doy cuenta que lo más importante no son los acontecimientos de la vida sino cómo se eligen y se reaccionan ante ellos. Haciéndolo podemos  determinar que sus efectos sean positivos o negativos experimentándolos como oportunidades y no como fuentes de tensión o imposición.

Me pongo a escribir ilusionada, con muchas ganas. Las palabras fluyen en el papel. Aparecen nuevas ideas en mi mente que me llevarán a buscar nuevos caminos y experiencias ¿Y por qué no probarlo? Me digo a mi misma. Tengo ganas de compartirlos. Para que algo ocurra se necesita motivación y parece que vuelvo a tenerla . Quiero ponerlo en práctica a nivel personal, profesional y deportivo, hasta aparece una cierta impaciencia. Pienso en mi, en la relación con los míos, en mi profesión, en el deporte...y veo lo mucho que tengo que aprender sin repetir lo que ya he hecho, volver a salir de la zona de confort. Mi lista se convierte en una lista no de propósitos sino de grandes sueños que me acercarán a VIVIR, a nada más. Quiero intentarlo...empieza el camino...

¡Feliz fin de semana y 2016 a tod@s repleto de los sueños que cada uno quiera!