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jueves, 19 de marzo de 2020

Post del Viernes: Gestionar y convivir con la incerteza...

Si hace una semana nos hubiesen dicho a todos que estaríamos confinados en casa por el bien individual y colectivo creo que no nos lo hubiésemos creído. Pero es así y este es el primer paso para seguir hacia delante: aceptar que el Coronavirus nos obliga a estar en casa.

Una vez asumido que no puedes salir...¿qué hacer? ¿cómo adaptarse a esta difícil situación?

Este post no quiere convertirse en "consejos extensibles para los demás" (esto lo dejo para el seguimiento psicológico que hago "profesionalmente" ). Me apetece mucho más hablar de cómo lo estoy viviendo yo y explicar qué hago para adaptarme a esta "inesperada" situación.

Ahí van algunas reflexiones...por si a alguien le pueden servir por su identificación...:

- El no poder "controlar" esta nueva situación ha provocado en mi diferentes sentimientos: enfado, impotencia, cierta tristeza y desánimo, ganas de reír por situaciones absurdas... no he sentido miedo. Aceptar todo lo que siento es el primer paso para procesarlo sin analizar nada más.

- Marcar un horario diario me ha ayudado a  "controlar" mi mente. Yo he decidido seguir el que llevo habitualmente. Levantarse a la misma hora 4.15am, café y trabajo de tesis hasta las 6.00, deporte (adaptado en casa) y a las 8 empieza la jornada de trabajo, activación física de 14.00 a 15.00, comida, vuelta al trabajo hasta las 18.00, tercera activación, tesis o escritura, trabajar en futuras colaboraciones, terapias y hasta la cena. Después lectura, conversación y poco más... a dormir. A mi esta organización me tranquiliza, me da seguridad, me ayuda a moverme y a seguir disfrutando como lo hago habitualmente. 

- Sigo sin ver la televisión. La radio se ha convertido, como hace 15 años, una más de la familia.

- Sentir que estoy "conectada" con los más cercanos me hace sentirme más serena. Mi hermana mayor nos retó a  "un challenge familiar" que consiste en enviarnos una foto diaria de todos los de casa siguiendo una orden concreta. ¿Parece banal verdad? pues se ha convertido en una forma de acabar con una sonrisa.

- Durante estos días he dicho muchas veces te quiero de forma virtual y me he sentido querida.

- He sentido "envidia" de aquellos que tienen en casa una bicicleta estática o una cinta para correr, una gran terraza o jardín. Reconozco que mi vida sin deporte se hace muy dura. Me he sentido egoísta porque sé que hay mucha gente que lo está pasando mucho peor que yo.

- En mis caminatas por casa pienso, escucho la radio y podcast en inglés ...Estos paseos me activan y me dan "vida". Me ayudan a pensar en cosas que hace mucho tiempo que no pensaba intuyendo algún replanteamiento para cuando todo esto acabe. Algunos empieza desde hoy...

- Sentir que todo el mundo está pasando por la misma situación me ayuda a no sentirme tan confinada. Mal de muchos...

- Pienso mucho en las familias que tiene a algún familiar afectado por el Covid-19, en  aquellas que tienen algún integrante en casa al que le cueste más llevar esta situación...el cuidado de la salud (física y mental) estos días se convierte en lo más importante.

- Me acuerdo especialmente de los padres con niños con algún tipo de necesidades específicas a los que explicarles qué sucede y hacer que estén en casa "tranquilos" se ha convertido en una agonía: niños con autismo, TDAH, incapacidad, parálisis cerebral...

- Me emociona escuchar todas las iniciativas solidarias que han aparecido para ayudar a los que más padecen estos días, entre el vecindario, para parar el virus...¡el ser humano puede ser maravilloso!

- Me he sentido triste e imponente por haber perdido la beca de investigación en la que había trabajado mucho durante todo un año...pero no pienso tirar la toalla y ¡volveré a luchar por ella!. También por las anulaciones de algunas de las pruebas deportivas en las que estaba apuntada, la primera la Maratón de Londres...seguiremos entrenando para cuando pueda ser y podemos volver a correr por la calle.

- Hecho de menos salir a correr, nadar, escuchar y ver futbol, ver a mis amigos y compañeros de trabajo, pasear por la ciudad,...

¡Parece que haya pasado un siglo cuando todo era normal...! Pero ganaremos a esta gran dificultad y para ello #yomequedoencasa...espero que tú también! Es fundamental que todos lo hagamos. Gracias a los sanitarios, personas que trabajan en los comercios que están abiertos, a los cuerpos de seguridad por el trabajo que están haciendo...
Saldremos de esta dura situación, lo sé, lo siento...y si a alguien puedo ayudarle aquí estoy para hacerlo! 
Buen fin de semana confinado para tod@s!

lunes, 18 de febrero de 2019

La foto del Martes: No hay nada mejor que poder hablar...

No hay nada que se pueda comparar a la palabra y la comunicación.
No hay nada comparable a poder hablar a la persona adecuada en el momento adecuado,
 en el que la persona a quien se habla
 tiene ganas de escuchar y la persona que habla desea hablar.

Carmen Martín Gaite


¿Existirían tantos conflictos si fuésemos capaces de hacerlo?

jueves, 6 de diciembre de 2018

El Post del Viernes: Una carta a mano...

¿Cuándo fue la última vez que escribiste una carta a mano?

¡Yo había escrito tantas! Elegía el papel, el sobre, el momento para redactarla, la música que  escuchaba mientras emanaban las palabras en mi mente. Me considero una persona "ritualista" y ya lo era en aquella época, cuando con poco más de 17 años, dedicaba tiempo a escribir cartas a personas que estaban lejos (con los que quería compartir lo que vivía y sentía) y también con  algunas personas que estaban cerca (a los que, animada por la dificultad de expresar en persona todo aquello que quería trasmitirles, optaba por hacerlo por escrito). Así la escritura de cartas se convirtió en un acto casi diario que me permitía encontrarme conmigo misma y, especialmente, ser yo misma.

Antes de que la carta fuera una realidad, el texto vivía dentro de mí e iba creciendo y lo guardaba en mi mente días y, a veces, semana. La elección de las palabras era fundamental porque, según cómo las utilizaba, sentía que expresaba mucho o poco. En las cartas me gustaba explicar mi día a día, describir mis ilusiones y temores, también los miedos y los proyectos que no me atrevía a explicar porque podían parecer una locura...y que con el tiempo muchos de ellos se han hecho realidad. En ellas hablaba también de letras de canciones, de libros que leía sin esconder mis gustos pocos convencionales para mi edad, de países que quería visitar. Ahora sé que escribía más por mí que para los remitentes que las recibían. El último paso era escribir el nombre del remitente en el sobre, poniéndole el sello, deseando que no se perdiese y llegase lo antes posible a su destinatario. Era un contacto de corazón a corazón, de efusión de sentimientos, de deseos en forma de palabras.

Esta semana he vuelto a escribir una carta a mano y me ha permitido viajar a aquellos años, que viviendo en África o en Perú como voluntaria de una ONG, escribía a mi familia y amigos. La carta tardaba 15 días en llegar. A partir de ese momento calculaba cuándo mis hermanas, padres o algún amigos la abrirían y me contestarían explicándome cómo estaban y poniéndome al día sobre el mundo del deporte, la política, o el calor que estaban pasando. Mi hermana mayor lo hacía espléndidamente, como una gran reportera de la prensa escrita . Después, cada día, después de impartir mis clases de la mañana corría al buzón ansiosa para comprobar si ya había llegado la respuesta. ¡Cuántas cosas explicadas en sencillas hojas de papel!

¿Por qué no recuperamos este gran ejercicio de escribir cartas a mano? En la historia de la literatura muchos autores como Wilde, Hemingway o Lorca han publicado sus cartas, misivas que nos han hecho aprender, soñar y emocionarnos. Con Ventura Camacho https://www.venturacamacho.com/blog, un amigo y un gran poeta y fotógrafo escribimos una serie de cartas tituladas "Cartas desde mis pies" que se convirtió en un proyecto literario precio con el que disfruté mucho.

Escribamos, porque escribir es terapéutico. Escribamos para expresar, para denunciar, para compartir, para soñar, para ilusionar, para concretar, para denunciar,  ...pero escribamos.

Buen fin de semana largo lleno de palabras para tod@s!

jueves, 6 de julio de 2017

Post del viernes: ¡Escribir a veces cura!

Algunas personas me preguntan porqué escribo un blog. Yo siempre respondo lo mismo: porqué  disfruto, me cura, me ayuda a reflexionar, a estar en silencio y pensar, porque me hace mejor persona y profesional.

Cada mañana millones de personas en todo el mundo participan en un mismo ritual al que me incorporé hace ya algún tiempo. Poco después de levantarse cogen una hoja de papel y escriben en ella libremente. A esta rutina se le llama "Hojas de la mañana" (Morning Pages) y muchos de los que la siguen afirman que le ha cambiado la vida. Todo empezó cuando la autora Julia Cameron compartió esta práctica en su libro sobre creatividad The Artist's Way (El camino del artista). Ella misma explica que le permitió ordenar sus pensamientos, los buenos y los malos, viviendo momentos de ansiedad, gratitud y enfado. Este hábito le ayudó a clarificar la cabeza y a encarar nuevos proyectos con fuerza y libertad. Explica que con ello aprendió a ser más honesta y a estar más centrada. Para ella y miles de personas se ha convertido en una forma de meditación y de auto conocimiento ayudándoles a hacer nuevos cambios en su vida. La misma autora afirma que cada uno debe hacerlo como lo sienta pero que hay algunos pasos que pueden llevar a que se convierta en una buena práctica. La autora nunca deja leer sus páginas ni las relee para evitar juzgar un sentimiento o pensamiento que haya podido tener.

¿Cómo empezar a escribir My Morning Pages? Pasos a seguir...

- La idea es empezar a primera hora de la mañana cuando el cerebro está algo dormido para que no pueda "censurar" lo que piensa, pudiendo escribir mucho más libremente.
- Es preferible hacerlo a mano no con el ordenador ya que así aparecen en la mente pensamientos más profundos y no puedes correr tanto.
- No se trata de demostrar que eres un gran escritor ni es necesario que sea nada profundo. Puedes hablar de lo que harás durante el día, de lo que viviste el día anterior o cómo te sientes de nervioso por la reunión a la que debes asistir. Escribe sobre aquello que sientes, que piensas, aunque creas que es totalmente banal.

¿Y por qué escribo?

Ha sido mi tema de "meditación" durante esta semana. La escritura me ayuda mucho ya que su práctica en el tiempo me permite generar nuevas ideas, adquirir hábitos, llegar a la solución de problemas y ser más intuitiva (uno de mis grandes objetivos actualmente). La práctica se convierte en un tipo de terapia y de auto conocimiento. Cuando aprendes a no juzgarte por lo que escribes puedes transferir lo aprendido a otras áreas de tu vida. Yo publico lo que escribo porque no tengo nada que esconder, lo que no quiero que sea público lo guardo muy adentro de mí así que elijo qué quiero compartir. Escribir es una acción que mejora mi salud y bienestar, también favorece mi memoria y expresión que complemento con la lectura para aprender a escribir cada día un poco mejor. También me ayuda a clarificar mis ideas, a entenderlas y ordenarlas, a imaginar y proyectar, a saber qué es importante en mi vida. Doy gracias por haber encontrado una actividad tan completa que me hace tan feliz. ¡Ojalá muchos que lean este post se animen también a hacerlo o si no que pueda estimular el inicio de otras actividades creativas: pintar, dibujar, cantar, interpretar...yo que sé...! Yo sólo pido que siga teniendo ganas de escribir...
Buen fin de semana de escritura para tod@s!

jueves, 29 de junio de 2017

Post del Viernes: Saber volver... no siempre es fácil...

En varias ocasiones he querido empezar a escribir este post pero algo dentro de mi no me dejaba. Ahora que siento que puedo escribirlo sé que lo que me impedía hacerlo era volverme a conectar totalmente conmigo misma después de días intensos por muchos motivos. Cuando vives tan alejada de una realidad, de un país, de unas rutinas y formas de hacer te desconectas inconscientemente de muchas dinámicas y formas de vivir. El regreso te recuerda que aquellos cables y conexiones que tenías desconectados deben volverse a conectar si no quieres vivir aislado de todo y de todos.


La llegada a casa puedo valorarla  totalmente positiva especialmente por los encuentros  con los seres queridos. Los abrazos, las miradas, las preguntas te hacen re-conectar con lo que han vivido ellos en los meses de ausencia. Cuando es tu turno y toca explicar todo lo experimentado te es complejo hacerlo con palabras. Optas por describir tu día a día allí, en qué dedicabas el tiempo y detallar el ambiente y la forma de vida de los locales. Inconscientemente te das cuenta que es difícil explicar para que se entienda lo que realmente viviste allí: las risas compartidas con gente que ahora está repartida por todo el mundo, los miedos por no entender y no estar a la altura, las dificultades para sobrevivir en un clima y una sociedad muy diferente a la tuya, el dolor cuando la añoranza se instalaba en el cuerpo y el entusiasmo por sentir que aprendes, que tu mirada se amplía, que eres capaz de hacer cosas que nunca habías imaginado . Todo esto está muy adentro de ti, ocupando un espacio enorme y  al principio no sabes cómo gestionar para que no te duela. En ocasiones parece que estás "fuera de juego", en el banquillo sin saber cuando te tocará jugar.

Llegas a casa e intentas volver a tus rutinas pero todo parece ser diferente. Observas y la gente sigue en sus proyectos, con su vida diaria, totalmente comprensible...pero cuando lo observas con cierta perspectiva no deja de hacerte pensar. Es como si cada persona con la que me he encontrado estuviese encima de una barca en movimiento y para volver a conectar con ella tuviese que saltar a ella para seguir su ritmo y poder así compartir un tiempo juntos. Lo haces porque te interesas por ella y deseas hacerlo pero te sientes algo extraña. Pones la radio (aun no he visto la tele) y las tertulias me enturbian la mente teniendo que apagarla para no agobiarme. Opto por escuchar música o podscasts bien elegidos. Mi cuerpo y especialmente mi mente se quejan y me transmiten que están muy cansados, que necesitan sosegarse y yo sólo les pido que aguanten un poco más, hasta mediados de julio donde les prometo que podrán descansar. Haber vivido con 12 horas de diferencia influye también en tu sueño, tu cuerpo y tu estómago pero tiempo al tiempo, con paciencia todo volverá a ponerse en su sitio, mientras tanto a aprender de este proceso que me tiene muy interesada.

Sigo leyendo y investigando, escribiendo, no al ritmo que quisiese pero lo acepto. Corro y nado diariamente porque me ayuda a pensar y  fluir con más espontaneidad. En estos espacios de tiempo me pregunto si volvería a New Zealand y mi mente y mi corazón dicen que no, aunque eche de menos a la gente y a los muchos momentos vividos juntos. Si cierro los ojos soy capaz de recordar miradas, olores y sabores, ruidos, cantos de pájaros...y me gusta hacerlo pero siento muy dentro de mi que la experiencia debía acabar cuando y cómo lo hice.

Siento una felicidad y una gratitud absoluta por todo lo vivido y aprendido durante este tiempo pero sé que debía volver, no sé si para siempre o por algún tiempo, la verdad es que esto no me preocupa lo más mínimo. Acojo los momentos de alegría intensa entre los míos, la melancolía que a veces me acompaña por casa, el no entender algunas situaciones que observo. Admito con máximo respeto el ritmo de vida de los demás queriendo saltar a sus barcas las veces que sean necesarias para saber y vivir con ellos.

Y por ahora decido seguir trabajando y estudiando, seguir encontrándome con gente para compartir el momento, leer y meditar para entender mejor mi mundo y todo lo que me rodea oponiéndome a que entre a mi vida información que no sirve para nada, eligiendo muy bien qué quiero oír y ver. Deseo aplicar todo lo aprendido en mi vida diaria personal y profesional a mi vida de aquí, o donde sea, es lo que quiero pero necesito un poco más de tiempo...

Buen fin de semana sabiendo volver a tod@s!

jueves, 27 de abril de 2017

Post del Viernes: ¿Dónde se esconden los RECUERDOS?

Llevo una semana soñando mucho más de lo habitual. Al despertarme aparecen en mi mente imágenes que han llenado mis sueños durante la noche. Sueño con personas que conozco y con otras que no he visto jamás, con lugares donde he estado y otros que me son desconocidos. A mi me me gusta soñar. ..Hoy el sueño ha sido mucho más real de lo habitual porque al despertarme dudaba si había sucedido. Mientras corría pensaba que era totalmente imposible porque las personas que aparecían en él esta vez se hayan muy lejos de donde yo me encuentro. El sueño ha provocado que viniesen a mi mente recuerdos olvidados y me ha hecho cuestionarme ¿Dónde se esconden los recuerdos?
Todos tenemos recuerdos. Algunos son positivos, otros no lo son tanto y cuando vuelves a vivirlos querrías que se fueran para siempre. ¿Dónde se esconden que cuando menos te lo esperas vuelven a presentarse ? ¿Dónde se han ido los que no podemos recordar?

Me imagino que la mente de las personas es un armario lleno de cajones. En ellos los recuerdos entran y salen con libertad manejando todo lo que vivimos y experimentamos. Ellos mismos se agrupan sin robarse unos a los otros el protagonismo. Cada cajón recoge recuerdos de tipología diferente.  Existe el cajón de los Buenos Recuerdos, el cajón de los Extraordinarios (creo que todos aspiran a estar allí pero pocos pueden hacerlo), el cajón de los Indeseables, el cajón de los más Delicados... También existe el cajón de los Solitarios (ya que sólo tú sabes que existieron) o de los Quizás (porque a veces no estás seguro si realmente existieron)...Por último existe el cajón de los Sentidos ya que son los que aparecen de nuevo y te tocan muy adentro. Lo hacen con mucho cuidado y respeto escondidos detrás de una canción, de una foto, de un olor o de una sonrisa de un desconocido.

Hay quien dice que no le gusta recordar obligándose a vivir siempre en el presente. Yo empiezo a pensar que me gusta recordar porque me ayuda a crecer, a transformarme, a sentirme más feliz y más agradecido. ¡Cómo olvidar lo ya vivido y sentido! Esta semana he recordado más de lo habitual, quizás inconscientemente lo necesitaba. Me han acompañado momentos que me hicieron felices, momentos que sé que no volverán a pasar pero que agradezco haberlos sentido... Deseo que mis recuerdos queden en mi para siempre, que no se pierdan, que me sigan recopilando todo lo que fui, viví o sentí...

¿Cómo debe ser una vida sin recuerdos? Hoy los míos se acuerdan de todos aquellos que los perdieron alguna vez y jamás volverán...a ellos les regalaría todo lo que la vida me ha regalado a mi recordando...
Buen fin de semana con maravillosos recuerdos para tod@s!

jueves, 13 de abril de 2017

Post del Viernes:¿Podemos IMPACTAR de forma positiva a los demás?

Me gusta este vídeo. Me gusta por lo que cuenta, por cómo lo dice. Me gusta que relacione la vida con correr y con el movimiento, con conocer, con tener y compartir con buenos amigos. Me siento totalmente identificada con ello, con cómo lo cuenta. Porque la vida debe serlo, sencilla, serena,...
Una de las ideas que transmite es cómo una persona puede impactar de forma positiva en los demás. ¿Podemos hacerlo? ¿Cómo?



Quiero pensar que sí. Miro a mi alrededor y veo personas que dejan diariamente una gran huella en mi persona. Me afectan positivamente por su forma de hacer, por lo que dicen y también por sus silencios, por sus palabras expresando el acuerdo y el desacuerdo con mis ideas. Me impresionan por lo que cuentan o por lo que callan. Paro y pienso en el pasado y en él también encuentro muchas personas que tuve la suerte de conocer, con las que compartí proyectos, voluntariado o simplemente un café. Me siento afortunada de poder haberme nutrido de tanta gente diferente que me ha hecho más persona, mejor profesional, que han colaborado en cambiar mi forma de pensar y de actuar. ¿Qué mejor regalo que este?

Hoy me vienen a la mente vivencias pasadas como si estuviesen sucediendo en este momento. Cómo olvidar el momento cuando presencié el nacimiento de dos pequeños gemelos en un discreto hospital de Costa de Marfil y la cara de entereza de su joven madre con tan solo 14 años de edad, ni una lágrima ni una queja sólo agradecimiento porque sus bebés estaban vivos. No olvidaré la persona que me daba la mano y me repetía que todo iba a salir bien mientras estaba ingresada por paludismo muy lejos de casa, el miedo descendió y mi esperanza subió por su proximidad y su respeto a mi dolor. No podré olvidar el golpe de estado en Perú que presencié y el abrazo con la persona que se escondía conmigo detrás de una puerta barrada con otros muebles para no ser descubiertas. No olvidaré tampoco momentos personales muy duros y las palabras de los que nunca fallan. Pero también, claro está, recuerdo especialmente los buenos momentos que me han hecho disfrutar de la vida en mi ciudad y viajando por todo el mundo: las risas en medio de países tan extraños como Jordania, India o por el Amazonas en Perú, las maratones compartidas en San Francisco, los runnings matutinos para descubrir ciudades tan distintas como la Habana, Hanoi o Tokyo, los abrazos cuando se consiguen éxitos que te hacen emocionarte y llorar de ilusión, todas las experiencias relacionadas a mi libro Femenino sin Límites http://www.plataformaeditorial.com/libro/3764-femenino-sin-limites , el momento de ver por primera vez a los peques de casa...Todos los recuerdos pertenecen en mi mente no por cuando y dónde sucedieron sino por las personas con los que los viví e impactaron en mi hasta transformarme. Creo que las que no lo hicieron, las que no me aportaron nada, ya han salido de mi memoria ¿Por qué mantenerlas en ella? Seguramente yo también habré salido de las suyas, con libertad y sin ningún peso añadido...

Con sinceridad y mostrando algo de ego me gustaría poder pensar que yo, aunque sea en muy pequeña escala o medida, he podido impactar positivamente en otras personas como muchas lo han hecho en mi. Sé que es una pretensión algo abusiva pero es un objetivo en mi vida y quiero seguir insistiendo en él.

Ese es mi deseo...y con él deseo a todos un maravilloso fin de semana de impacto positivo y mucho humor para tod@s!


lunes, 27 de junio de 2016

Visual Thinking Life: La ESENCIA que se comparte y se experimenta

El contacto en la intimidad será trazado en equilibrio donde ninguno es más que otro. 
Ambas partes saben que están tratando con su propia esencia.
Es como saber que ambos vasos, distintos, contienen la misma esencia,
esencia que se comparte y que se experimenta,
queriendo compartirse para crear un nuevo espacio único e irrepetible.
by @marato2011

lunes, 20 de junio de 2016

Visual Thinking Life: Incrementa tus posibilidades

Desarrollarse personalmente no es otra cosa que INCREMENTAR LAS POSIBILIDADES.
                Programar lo necesario pero dejar fluir...
                Olvidarse de lo que siempre se hace, abrirse a nuevos mundos ...
                Sentir y dejarse llevar..
                Intentarlo, aceptando que te puedes equivocar...
                Barrer lo que sobrea y limpiar, dejar de acumular...
                Intentar no repetir y repetir...
                Liarla, ¿y por qué no? hacer lo que nadie se espera...
                Ideal para bajar la tensión...
                Desprogramar, romper horarios y compromisos...
                Alargar  las conversaciones delante de mesas a medio recoger...
                Desobedecer a los horarios y responsabilidades que nos ahogan...
                Escribir, leer, pasear, correr, escuchar música, nadar, pintar, observar, ...
                Sentir y crear un nuevo MUNDO lleno de POSIBILIDADES

by @marato2011