Mostrando entradas con la etiqueta decisiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta decisiones. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de junio de 2020

Post del Viernes: ¿Cuántas decisiones tomamos en una vida? Cuando toca decidir...

¿Cuántas decisiones tomamos en una vida? 
¿Miles? 
¿Millones? 
Creo que es una cifra difícil de concretar.

Pienso que el momento más duro delante de una decisión es la incertidumbre que esta genera: ¿Será la más correcta?, ¿Me estaré equivocando?Habitualmente, cuando la decisión es compartida, parece ser más fácil tomarla, ya que tienes la sensación de que toda la responsabilidad no recae sobre tus espaldas.  Cuando la decisión es individual la responsabilidad recae directamente en ti y se amplía la carga y el compromiso. Las personas nos posicionamos de forma diferente delante de una decisión. Hay personas que son mucho más dubitativas, que necesitan más tiempo para sopesar y volver a sopesar antes de decidir. El grupo opuesto sería el de aquellas que son rápidas, que analizan, seleccionan y actúan con mucha brevedad. Por último nos encontraríamos con aquellas que nunca deciden, que esperan que los demás las tomen o que el tiempo decida...¿Dónde crees que te encuentras tú?

Durante esta pandemia muchos de nosotros hemos tenido que tomar decisiones. Para poder inclinarse hacia un lado u otro solemos pensar mucho, darle vueltas, hacer listados con pros y contras, ...El  Coronavirus ha impactado en la vida de todos, también lo ha hecho en nuestras decisiones y hasta en la forma de decidir. Hemos aprendido a mirar a más a corto plazo, sin querer hacer planes a largo plazo porque no sabíamos que pasaría el día siguiente. Hemos visto que nuestra forma de organizar la vida "a un año vista" se caía, que ya no funcionaba, que los viajes a 12 meses no tenían ningún sentido. Nos hemos dado cuenta de que no tenemos el poder para controlar lo que pasa a nuestro alrededor ni en nuestra vida como creíamos tenerlo. Hay personas que esta situación les ha generado muchas dudas, intranquilidad o ansiedad...sentimientos que en ocasiones no son fáciles de aceptar y gestionar.

Las decisiones que tomamos marcan nuestra vida pero ¿para siempre? Durante estos meses he intentado analizar alguna de las "grandes decisiones" que he tomado en mi vida. Creo que han sido muchas: marchar muy joven de casa para ser voluntaria con los niños y jóvenes más necesitados de África o Perú,  dedicarme a la educación y a la psicología cuando mi mirada iba más hacia el periodismo, mis cambios  de trabajo para conocer otras realidades y seguir aprendiendo y empezar de cero con lo que todo esto supone. También miro hacia atrás y siento que decisiones que tomé en su momento ahora quizás no las tomaría...pero ¿qué importancia puede tener esto en el presente? Decisiones que no han sido siempre fáciles ni "entendibles" para muchos pero que me han hecho ser la persona que soy.

Plantearse cambios y replantear opciones no debería ser complicado cuando lo hacemos desde dentro, desde lo que somos y no desde lo que esperan los demás de nosotros.  Siempre he creído que tomar una decisión es avanzar,  dar un paso hacia delante...Porque si te equivocas ¿qué relevancia tiene?

La vida debería ser como una ola, pero no como una ola gigantesca, sino como pequeñas inclinaciones que nos hacen avanzar hacia lo que realmente queremos y no hacia lo que esperan    los demás. Qué maravilla darse cuenta de que las decisiones son únicamente una determinación hacia aquello que creemos, sentimos y anhelamos. Cuando las prioridades están claras, las decisiones se hacen mucho más fáciles. Dejemos más paso a la intuición, manteniéndonos comprometidos a nuestras decisiones pero con la flexibilidad precisa en su enfoque.

¡Feliz fin de semana para tod@s!

jueves, 25 de octubre de 2018

Post del Viernes: Decidir qué queremos hacer con la vida que nos queda


Hace unos días leía un breve escrito de la periodista Eva Piquer que decía:

" Tendría que decidir qué quiero hacer de aquí hacia delante con la vida que me queda, pero de momento sólo sé empujar el pasado"

Un texto que no te deja indiferente y que personalmente me tocó muy adentro al leerlo.  Hacía pocas horas había publicado en este mismo blog un post que hablaba del pasado titulado: Si el pasado pesa, ¡Salta!  (si no lo has leído puedes recuperarlo aquí http://lopeziglesiasiolanda.blogspot.com/2018/10/post-del-viernes-si-el-pasado-pesa-salta.html
y quizás es lo que en ocasiones en la vida no podemos hacer: saltar y seguir hacia delante.

Y es que el decidir lo que quieres hacer en la vida en ocasiones no es una tarea nada fácil por muchas razones: por el miedo a lo que pasará, por la falta de ideas o motivaciones, por las ausencias que pesan, nos ahogan y no te dejan avanzar... La muerte da miedo a todo el mundo pero la vida también nos impresiona, nos impone y a veces no nos deja avanzar.

Me gusta convivir con personas que saben lo que quieren, que son capaces de elegir, de descartar, de parar cuando es necesario: 
parar para respirar, parar para meditar, parar para darse tiempo y luego seguir. 

Porque es verdad que sólo se muere una vez, pero también se vive únicamente una vez. "El que resiste, gana" decía Cela...pero esto de vivir va mucho más allá de resistir, de "resistirse" va de elegir, de disfrutar, de optar, de sentir y compartir, de arriesgarse, de equivocarse...de poder sacar todo lo que llevamos dentro y eso depende bastante únicamente de nosotros, de cada uno y no tanto de los demás.


Las vidas de las personas no son intercambiables y cada uno debe ser capaz de vivir la suya: como quiera, a fondo, sin frenos, sin imposiciones, más rápido o más lento, cada uno que imponga su ritmo...porque ni todo lo que puede ser contado cuenta, ni todo lo que cuenta puede ser contado...así que somos los únicos responsables de optar por lo que queremos hacer de aquí hacia delante con la vida que nos queda...y ¿de cuánto disponemos? Pues no lo sabemos, no sabemos cuánto tiempo estaremos por aquí...y eso nos une y nos pone al mismo nivel a todos los  humanos, así que toca intentar dejar atrás todo lo que pesa demasiado y seguir avanzando sin olvidar lo ya aprendido en el pasado pero con la mirada puesta en el presente. 


Buen fin de semana a tod@s lleno de MUCHA vida!

 Foto: Álvaro Sánchez-Montañés

lunes, 20 de noviembre de 2017

La FOTO de Martes: ¿¡Y es tan malo sentirse perdido?¡


¿¡Y es tan malo sentirse perdido?¡
Lo es para el que necesita controlar,
Lo es para el que no arriesga,
Lo es para el que cree saberlo todo,
Lo es para el que no confía en él mismo,
Lo es para el que no confía en los demás,
Lo es para el que no se quiere,
Lo es para el que le da miedo atreverse,
Lo es para el que se ha cansado de aprender,
Lo es para el que no quiere cambiar,
Lo es para el que no quiere avanzar,
Lo es para el que no decide nada,
Lo es para el que determina que los demás le obligan a actuar o sentir,
Lo es para el que no quiere equivocarse,
Lo es para el que no es honesto con él mismo,
Lo es para el impaciente,
Lo es para el nostálgico,

Lo es para el que no quiera nada en un mar diferente.

Para todos los demás...es la mejor oportunidad para cambiar,  crecer y  SER:

Foto by Francisca Harlijanto
National Geograhic

jueves, 26 de octubre de 2017

Post del Viernes: Fatiga de la DECISIÓN

Y es que decidir fatiga, cansa, desgasta. Decidimos y volvemos a decidir por el cúmulo de información que nos llega y por todo lo que vivimos y nos sucede. En nuestra mente se mezclan opciones y variables con las que tenemos que convivir, sin que a veces queramos hacerlo y otras muchas sin saber qué hacer con ellas. A la situación de estrés que puede llegar a aparecer por la necesidad de decidir se le domina "Fatiga de la decisión" o Síndrome de la fatiga de la decisión.

Decidir es necesario pero la "sobre-exposición" a ello nos puede llevar a tomar malas decisiones, generar un alto nivel de estrés y elegir respuestas poco racionales.

¿Has pensado alguna vez la cantidad de decisiones que tomas en un día? Seguro que muchas de ellas son casi insconscientes y rutinarias: a qué hora te levantas, qué ropa eliges para ir a trabajar, qué comes, qué compras en el super,  qué trabajos haces cada día, qué actividades eliges hacer cuando tienes algo de tiempo libre, etc.

Esta semana me preguntaba: ¿todas las decisiones que tomamos deben tener el  mismo nivel de intensidad? y una siguiente cuestión: ¿Todas tienen la misma importancia? Y he llegado a la conclusión de que NO. Por ejemplo: no es igual la energía que necesitamos para elegir qué desayunamos que la que implica decidir si debemos cambiar o no de trabajo. Las decisiones nos desgastan pero no pueden "controlar" todo lo que hacemos sino nos desgastan, asustan y paralizan.

Estudios en el campo de la Psicología demuestran que las decisiones más favorables se producen cuando estas se realizan cercanas a las horas de descanso, especialmente a primeras horas de la mañana y después de un buen almuerzo. Así, las horas de descanso y de receso son importantes paras recuperar nuestra energía mental y pensar con más claridad. 

Durante estos días que le daba vueltas a este aspecto, me auto-analizaba y he podido constatar que cuando disminuye mi nivel de energía tengo mucha más dificultad para controlar mi "actividad mental", costándome procesar la información y a veces hasta siendo incapaz de responder a un WhatsApp, obstaculizándose mi capacidad para tomar buenas decisiones.
¿Qué hago yo para recuperar la energía y la capacidad para decidir? Acciones que vuelven a "llenar" mis depósitos cerebrales:

- Intento dormir las horas que sé que me permiten recuperar bien.

- Tiendo a posponer las decisiones importantes a momentos en los que me encuentro más fuerte.


- Elijo muy bien la información a la que me quiero exponer (qué leer y escuchar, por ejemplo) evitando  el consumo excesivo de la misma.

- Dedico tiempo a la meditación diaria y al ejercicio físico.


- "Tiro" de fuerza de voluntad e intento "auto-dominar" presiones innecesarias, sin malgastar energía en resolver crisis sino intentándolas evitar.


- Intento dominarme cuando algo parece que se me va de las manos. Roy Baummeister, profesor de psicología de la Florida State University, afirma: “Observa cualquier gran problema que la gente sufre hoy y lo más probable es que el autocontrol esté implicado de alguna manera”.

Decidir, decidir y volver a decidir, con cabeza y corazón, cuando te sientes preparado para ello...Y así entonces acabo pensando que a lo mejor es verdad cuando se afirma que ser feliz es cuestión de voluntad y de buenas decisiones...

Buen fin de semana de buenas decisiones para tod@s!

jueves, 22 de junio de 2017

Post del Viernes: ¡La vida es un gran espejo!


Subo hasta lo más alto de la montaña corriendo, me gusta hacerlo porque disfruto viendo el mundo con más perspectiva. Así lo observo de diferente manera, más pequeño y insignificante volviendo a dar el grado que toca a cada cosa. Siento que la vida se convierte en un gran espejo que te refleja lo que eres y haces y te permite descubrir hacia donde quieres ir. Mientras voy sumando zancadas en mi mente resuena la idea que hay algunas personas que prefieren mirar los espejos de los demás porque les da miedo mirar el suyo...no lo critico porque es una elección personal pero yo prefiero mirar el mío.

Durante estos meses fuera de casa he mirado intensamente mi espejo no por egocentrismo sino por haber aprendido que si no me conozco y entiendo a mi misma no puedo entender y conocer a los demás ni todo lo que sucede a mi alrededor. Al hacerlo, una de las cosas que más me han impactado, es darme cuenta de todo lo que me cuesta y en lo que no soy tan buena. Cuando te encuentras con ello por primera vez te molesta, quieres anularlo o mirarlo de reojo...pero descubres que cada día vuelve a aparecer. Sin dramas y día tras día aprendes a aceptarlo, examinarlo y buscas cómo mejorarlo. He conocido mis temores y entendido porque están dentro de mi. He entendido lo que me cuesta y el porqué, lo he analizado con interés, de forma natural, sin estrés, entendiendo que el ego te roba energía porque se siente perdido cuando está lejos de su esencia. Ser torpe, tener dificultades, equivocarse... forma también parte de mi vida.

Un segundo paso ha sido detallar más concretamente en qué tengo dificultad y buscar los medios para resolverlo o minimizarlo, analizando las habilidades que faltan. A la vida se lo tenemos que poner fácil porque tan sólo es el espejo de lo que llevamos dentro. Aprender a reconocerte sin que te reconozcan, descubrir el ego, entenderlo y transcender. Aprender a honrar nuestros errores y dificultades sin ocultarlos para poder celebrar el encuentro contigo mismo, con los otros y con la esencia del vivir...

Primero te sientes pequeño pero después te das cuenta que mirar a ese espejo y afirmar soy así y puedo cambiar o soy así y lo puedo intentar te libera y anima a hacerlo, sin vergüenzas ni cargas absurdas. La perfección no existe pero sí el avance y el interés por mejorar. La vida es un gran espejo sólo hay que saber mirarlo para ser cada día un poco mejor...

Buen fin de semana de observación para tod@s!

jueves, 20 de abril de 2017

Post del Viernes: ¿Resistir o insistir en la vida?


Hay situaciones que no entendemos, que parecen ser contrarias a lo que pensamos o sentimos. ¿Qué hacemos cuando esto sucede? Lo he estado analizando y creo que el 90% de las ocasiones intentamos resistir, luchar para cambiarlas.

Quizás con un ejemplo se entienda mejor lo que quiero decir. Imagina que estás comiendo con un grupo de personas y una de ellas hace una afirmación que es totalmente  opuesta a lo que tú piensas, expuesta de una forma radical y taxativa. ¿Cómo reaccionas? Quizás perteneces al pequeño porcentaje de la población que prefiere no opinar y mantenerse callado pero debo constatar que la gran mayoría utilizamos un gran nivel de energía exponiendo argumentos para defender nuestro punto de vista y convencer al otro que está equivocado. Creo que esto no es erróneo pero pasa a ser nocivo si no se nos va de las manos porque a veces transformamos la situación en una lucha, en una demostración de nuestra fuerza para imponer, de la misma forma que lo intenta hacer el primer interlocutor, nuestras ideas. Nos sentimos poderosos explicando porqué nuestra opción es mejor que las anteriormente expuestas con tono alto para exhibir nuestro poder. ¿Y qué ganamos con este elevado desgaste? En la mayoría de las ocasiones absolutamente NADA positivo. Nos ponemos nerviosos, nos llenamos de rabia y energía negativa. ¿Para qué? ¿Para sentir que hemos ganado? Siento que esta demostración de poder se transforma muy habitualmente en una actitud demasiado habitual en nuestra vida personal y profesional. Tendemos a resistir las situaciones, queriéndolas superar con un cuchillo en los dientes por si alguien opina diferente estar preparados para poder contraatacar. 

"En la vida en ocasiones no podemos elegir lo que vivimos pero sí cómo lo vivimos"
Pero...¿Y si insistiéramos? Me refiero a ponernos delante de la situación e intentar leer qué está sucediendo, únicamente eso, intentando entender porqué debemos vivir ese momento, para qué ha aparecido en nuestra vida, porqué debemos compartir con esas personas esa experiencia. ¿Cuál sería el resultado? Creo que muy diferente y mucho más positivo. No malgastaríamos energía, viviríamos las situaciones en posición de "terceros" que observan, analizan y actúan desde la serenidad y no desde la rabia, eliminando la frustración y substituyéndola por el aprendizaje, seríamos capaces de vivir las situaciones de forma muy distinta. 

Espera...antes de decir que no funciona puedes probarlo, ponerlo en práctica y evaluar cómo te sientes. A mi desde hace un tiempo me funciona. ¿Por qué no te iba a funcionar a ti?

Buen fin de semana a tod@s!

jueves, 6 de abril de 2017

Post del Viernes: Los SUEÑOS cuando se cumplen dejan de serlo (7 meses viviendo en Nueva Zelanda)

Estudio, investigo y escribo. Estas son tres de las actividades más importantes que ocupan mis días y que me permiten sentirme feliz. Para mi vivir en Nueva Zelanda es poder desarrollar un gran sueño que habitaba en mi cabeza hacía mucho tiempo. Nunca había soñado vivir en las antípodas pero sí poder hacer un break en mi carrera profesional como docente y psicopedagoga para poder seguir aprendiendo, investigar, escribir futuros proyectos y desarrollar mi doctorado en psicología y educación en otro país. Y pudo ser y doy gracias por ello. Es verdad que el poder estar aquí no es cuestión de suerte sino de mucho trabajo y renuncias personales, así que ampliamente feliz con la opción elegida. Pero el conseguir mi sueño también me ha hecho comprender que los sueños, cuando se cumplen, dejan de serlo. Quizás puede parecer una frase algo brusca pero es una realidad absoluta. Cuando se consigue un sueño este deja de serlo, no muere pero si que se transforma porque modificamos nuestros pensamientos y sentimientos hacia él. Haciéndolo damos paso a otros que exigen su espacio y su valoración. Siempre deben haberlos, da igual el tamaño o la forma, el pretexto o el objetivo.

Durante estos meses intensos por muchos motivos he intentado valorar todo lo que tengo a mi alrededor. En ocasiones salgo al jardín y toco la tierra, acaricio la hierba por la mañana para sentir que está fría pero viva desprendiendo un olor intenso que nunca antes había valorado. Observo los altos árboles que me rodean, toco sus raíces y  troncos, siento su rugosa textura, y me doy cuenta que  estoy viva. Hoy quiero valorar los 7 meses vividos en un país en medio de la nada, tocando al polo sur, que a veces se mueve y se queja pero que posee increíbles paisajes y una población con una mentalidad muy práctica ante la vida. Revisar me ayuda a ser mucho más consciente de lo vivido y aprendido y de aquello que quizás ha pasado dentro de mi y que jamás había imaginado que sucediera. Podría destacar que:

- Siento que he ganado en confianza y seguridad personal, siendo capaz de valorar mucho más lo que soy capaz de hacer y sabiendo también el margen de mejora que me queda por realizar.
- Vivo más "lentamente" curiosamente haciendo el mismo número o más actividades que hacía en Barcelona. Todo recae en la actitud que eliges cuando haces las cosas.
- Ha crecido en mi un gran interés por la cultura Asiática, especialmente por Corea del Sur (que aún no conozco) y Japón (que me robó el corazón hace unos años). Quizás muchos factores me estén diciendo que debo conocerlas más.
- Valoro con intensidad mi incursión en la meditación : 21 minutos diarios que se han convertido en un espacio  muy importante en mi día a día porque me ayuda a parar totalmente, a mirar con los ojos cerrados y a sentir diferente, desde adentro, sin ninguna pretensión más que querer sentir. Quizás este vídeo puede ayudar a explicar mejor cómo la practico por si alguien se anima a hacerlo:


- Me alegra poderme expresar en otra lengua que no sea el catalán y el castellano, con tranquilidad y mucha más espontaneidad, pudiendo exponer importantes ideas y sentimientos. He constatado que saber idiomas te abre muchas puertas que antes no sabías ni que existían.
- Sigue creciendo en mi una conexión con la alimentación basada en todo aquello que ofrece las tierra: hortalizas, fruta, vegetales, semillas...y el estilo de vida que va asociado a él: valorar de otra forma el planeta, lo que nos rodea y nos alimenta.
- Me siento más unida y siento mayor respeto por la naturaleza y los ciclos que se dan en ella.
- Sigo intentando no avanzarme, dar espacio a la intuición, una práctica que da buenos resultados aunque cuesta no controlar.
- Valoro una y otra vez poder correr por parajes increíbles que me quitan el aliento y el habla.

Pero NO todo ha sido o es fácil. Por ello...

- Cabe destacar que todo gran cambio requiere un proceso de adaptación y yo he necesitado el mío para adaptarme a un país diferente: donde se hace y se piensa muy distinto, que le importa poco lo que pasa en Europa y que valora lo que tiene con simplicidad y naturalidad.
- Me cuesta soportar en ocasiones la dureza del clima y el frío intenso cuando se me hielan las manos y la cara y en esos momentos es cuando desearía estar muy lejos de aquí. Cada vez valoro más nuestro clima Mediterráneo.
- Hay momentos que me gustaría estar cerca de las personas a las que echo de menos, porque una pantalla o un mensaje nunca podrá transmitir lo mismo que el contacto físico o una mirada. Pero me doy cuenta que es un echar de menos que tiene una parte muy positiva porque me ayuda a valorar y a aprender a transformar el dolor en intensidad y cariño.
 - Intento superar el cansancio y a veces un cierto desánimo cuando las cosas no salen como yo deseo evitando preocupar a nadie. El cansancio acumulado por el ritmo de trabajo después de 7 meses sin vacaciones empieza a pasar factura...
- Me cuesta despedirse de los nuevos amigos hechos que regresan a sus casas y con los que he compartido muchas horas y ahora son parte de mi, sabiendo que a muchos de ellos será difícil volverlos a ver.

Evaluar nos permite saber en qué medida estamos viviendo y se están cumpliendo las metas que nos habíamos propuesto. También, y mucho más importante, cómo estamos y nos sentimos. Después de hacerlo toca seguir viviendo y aprendiendo...maravillosos objetivos.

Deseo a todos los que pasan por el blog que el paso de los meses y su evaluación suponga una gran motivación para seguir hacia delante, viviendo y disfrutando. Buen fin de semana para tod@s desde las Antípodas!

jueves, 16 de febrero de 2017

Post del Viernes: ¿TODO tiene que ser científicamente comprobable?

Actualmente parece que lo que no es comprobable científicamente no tiene valor. Toda declaración tiene que estar justificada con una demostración que sea comprobable y verificable sustentada en evidencias recogidas por teorías científicas. ¿No nos estaremos equivocando?¿Realmente todo debe ser comprobable científicamente? ¿todo requiere una comprobación de fiabilidad?  Aparecen dudas a mi mente...Estoy inmersa en una investigación que me hace leer muchísimos artículos científicos. Con algunos de ellos puedo estar más de acuerdo y con otros menos pero ¿por haber sido publicados como "científicos" se convierten en verdades absolutas?
Me preocupa pensar que en diferentes ámbitos lo que no puede ser comprobable no tiene validez. He estado pensado sobre ello y he querido escribir una lista sobre aspectos que son importantes o hacen acto de presencia en la vida de las personas que son imposible de cuantificar y comprobar científicamente pero que no por ello se convierten en falsos o erróneos..., en los lectores recae otorgar si son válidos o no:

- El tamaño o cantidad de emoción que sientes cuando ves un amanecer o un espectacular paisaje.
- El porcentaje de intensidad de un abrazo.
- El poder de una mirada o de una palabra.
- El grado de tristeza al sentirte olvidado o rechazo.
- La intensidad de echar de menos a alguien.
- El poder de una fotografía para provocar sentimientos.
- La verificación de que algo dentro de ti se desestabiliza.
- La viabilidad de que alguien aporte valor a tu vida.
- La fragilidad de una decisión.
- La posibilidad que las cosas pueden cambiar en pocos segundos.
- La comprensibilidad de la ausencia de un ser querido.
- La sencillez en dar la mano a alguien
- La naturalidad en que un niño se expresa.
- La inocencia de un gesto involuntario.
- La espontaneidad en un abrazo.
- La franqueza de las palabras de un anciano.
- La humanidad de un voluntario.
- El apego a una creencia.
- La intensidad en un proceso de discernimiento

Las releo y todas ellas tienen que ver con las personas, lo más valioso que habita en este mundo. Creo  en la ciencia, la apoyo y la impulso. Sé que nos ayuda a entender mejor el mundo, a curar enfermedades o a prevenir desastres naturales pero los sentimientos son aquello que nos mantienen vivos y nos hacen personas. ¿Dar tanta importancia a la comprobación no puede estar  relacionado a nuestra necesidad de controlar, de poseer o manipular? 
Creo en la ciencia pero también creo en todo aquello que no se le puede otorgar un grado o número....porque así la vida gana en espontaneidad, en ligereza y obertura.

Por un fin de semana con multitud de variables para tod@s!

jueves, 2 de febrero de 2017

Post del Viernes: Todo se consigue PARANDO...


Hoy estoy cansada, agotada, exhausta. Semana repleta estudiando, escuchando, argumentando, discutiendo, razonando, indagando, buscando, redactando...

Las cosas que nos apasionan también nos agotan si no sabemos gestionarlas correctamente. No siempre es fácil estar al nivel que nos pedimos y exigimos por eso es tan importante aprender a escucharse y decir "toca cerrar todo y descansar o cambiar de actividad". Nuestra mente nos puede llevar allí donde creemos que tenemos o debemos llegar para cumplir nuestras propias expectativas y las que creemos que tienen los demás hacia nosotros, pero sólo son eso, expectativas, nada más. Lo que he comprendido es que quizás algún día nuestro cuerpo no nos siga. 

Cuando te permites parar y observar, tu cuerpo y tu mente se relajan inmediatamente,  todo se vuelve fácil. Únicamente es eso, saber parar 5 minutos o una hora, depende del momento y la necesidad. No es trabajar menos sino trabajar mejor.

Pero ¿qué hace que no siempre seamos capaces de hacerlo? Me analizo y me doy cuenta que en ocasiones es por el alto nivel de auto-exigencia sumado al poco respeto que mostramos por nuestro descanso, aspecto que influye directamente en nuestra salud física y mental. Así de claro y así de sencillo.

He descubierto que para ganar en ultra-productividad, claridad y calidad en mi trabajo debo gestionar muy bien:
- mis horas de descanso
- mis horas de desconexión dedicadas al deporte y a otras actividades que me apasionan
- mi alimentación
- mis 21 minutos de meditación diaria
- mi tiempo dedicado a otras personas

¿Fácil? No siempre pero tengo que admitir que cuando eres más consciente de ello más sencillo es. La clave está en el conocimiento personal, la planificación, la elección y la organización. A mi me ayuda escribir listas con lo que creo que es importante realizar cada día. Escribiéndolas me obligo a seleccionar y a temporizar mis actividades poniendo una hora de inicio y de final, valorando las que son realmente significativas para mi persona y mi trabajo así puedo incorporar nuevas y eliminar otras.

¿Qué sucede cuando soy capaz de conseguirlo?
-  No me agoto.
- "Produzco" mucho más, con horas más efectivas de trabajo.
-  Tengo mejores ideas que sirven de puente para otras.
-  Vivo mucho más tranquila y sin presiones que no aportan nada.
-  Me siento más energética y positiva.
-  Estoy de mejor humor y más serena.
-  Siento como si todo (dentro y fuera de mi) estuviese alineado.

Así que la evaluación de esta semana es que no siempre soy capaz de hacerlo, que la gestión del tiempo y el descanso no ha sido la adecuada, porque si durante la lectura de un texto casi me duermo encima de él por lo tarde que se ha hecho, toca apagar el ordenador, respirar y dormir. Hay que volverlo a intentar. Lo mejor de todo es que es totalmente posible porque depende de mi. 

Buen fin de semana con momentos para PARAR para tod@s!

lunes, 12 de diciembre de 2016

La FOTO del Martes : La INDECISIÓN es una mala decisión

"INDECISION  is a bad decision" 
(la indecisión es una mala decisión)

Que sigan diciendo que es demasiado pronto o tarde, demasiado joven o mayor, demasiado arriesgado o sencillo...huir de los polos y decidir, si no lo haces no hay avance.


Shaolin Monastery
Templo Budista
by Steve McCurry

lunes, 20 de junio de 2016

Visual Thinking Life: Incrementa tus posibilidades

Desarrollarse personalmente no es otra cosa que INCREMENTAR LAS POSIBILIDADES.
                Programar lo necesario pero dejar fluir...
                Olvidarse de lo que siempre se hace, abrirse a nuevos mundos ...
                Sentir y dejarse llevar..
                Intentarlo, aceptando que te puedes equivocar...
                Barrer lo que sobrea y limpiar, dejar de acumular...
                Intentar no repetir y repetir...
                Liarla, ¿y por qué no? hacer lo que nadie se espera...
                Ideal para bajar la tensión...
                Desprogramar, romper horarios y compromisos...
                Alargar  las conversaciones delante de mesas a medio recoger...
                Desobedecer a los horarios y responsabilidades que nos ahogan...
                Escribir, leer, pasear, correr, escuchar música, nadar, pintar, observar, ...
                Sentir y crear un nuevo MUNDO lleno de POSIBILIDADES

by @marato2011

miércoles, 1 de junio de 2016

La FOTO del Jueves: El deporte es mucho más que acumular kms y marcas...

 El deporte es mucho más que acumular kms y marcas...
Lo más grande no es la distancia que recorremos y en cuanto lo hacemos, lo más importante es la pasión que ponemos para conseguirlo, así de fácil, así de mágico.
Seguir cuando crees que no puedes más es lo que te hace diferente...

photo by Francesc Moreno

lunes, 18 de abril de 2016

Visual Thinking Life: El árbol de las decisiones

EL ÁRBOL DE LAS DECISIONES: cada cuál debe crear el suyo.
Tomar decisiones es entender que la VIDA es puro movimiento: atreverse a elegir, modificar, levantarse y avanzar, disfrutar, probar y volverlo a intentar.
Conocer quién eres, cómo actúas y qué quieres...difícil pero emocionante e imprescindible.
En la evolución no existe el azar.