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jueves, 24 de junio de 2021

Último Post del Viernes: Hacer predicciones es muy difícil, especialmente sobre el futuro.

Hacer predicciones es muy difícil, especialmente sobre el futuro.

En ocasiones sientes que ha llegado el momento de  ir cerrando cosas porque la mente te dice que necesita con urgencia un respiro. Cuando estuve en Nepal aprendí que sus banderas, que estaban colgadas en casi todas las casas o templos. tenían 5 colores porque representan los elementos del budismo: el cielo, el agua, el fuego, el aire y la tierra. Hoy miraba la que compré allí y que tengo colgadas en casa con la sensación que su movimiento simboliza que todo llega y todo pasa, que todo tiene un inicio y un final. Hoy las miro y pienso en Emma Roca, la ultrafundista, ingeniería biomédica, bombera, conferenciante, escritora y sobre todo una persona que era "pura vida" que nos dejó hace solo una semana.  Se ha ido demasiado pronto: por ella misma, para sus hijos y pareja, para su familia y amigos y para todos los que la respetábamos y valorábamos. Cuando hice mi primer reto con Josef Ajram para conseguir dinero para los pequeños con cáncer de la casa de los Xuklis https://afanoc.org/ escribí a Emma. No tardó en animarme a tirar el reto hacia delante y todo los retos que pasasen por mi cabeza. Emma era pura fuerza y vida. ¡Cuántas veces he hablado, la he escuchado en sus ponencias y he pensado en ella mientras trabajaba en mi doctorado! Nuria, nuestra amiga del Montsey, también nos ha dejado demasiado joven.  Cierro los ojos y recuerdo su fuerza cuando hablaba de educación y del respeto por la naturaleza, cuando nos preparaba infusiones con las plantas aromáticas que había alrededor de su casa. Odio el cáncer. Odio los ictus. Odio todo aquello que provoca la muerte porque da igual la edad que tenga la persona.

No ha sido un año fácil para muchas personas. Muchas tenemos el sentimiento de haber perdido muchas cosas: seres queridos (lo más duro), oportunidades de trabajo, tiempo, sueños. Y perder nos hace daño porque nos provoca sentimientos de tristeza, de estrés, de depresión o ansiedad. Y esto no es bueno para nuestra mente ni para nuestro corazón, pero no toca otra que asumirlo e intentar tirar hacia delante de la mejor forma posible porque así es la vida. Personalmente,  podría decir que ha sido un curso muy duro a nivel laboral, duro por tener que combinar tanto trabajo con el final de la investigación y redactado de mi tesis doctoral que muy pronto, espero, podré defender, por los dolores post operación del accidente en bicicleta que tuve hace casi un año que no me lo están poniendo fácil. Pero todo esto no es una queja, simplemente es una constatación. También ha sido un curso con momentos inolvidables, de muchos aprendizajes, de mucho respeto personal y ajeno, de conocer a personas maravillosas que me han regalado mucha felicidad, de sentirme privilegiada por las oportunidades que me da la vida, por enamorarme aún más del triatlón, por ver que los más cercanos siguen hacia delante, con sus achaques, pero siguen. Porque ya nos podemos volver a abrazar, a estar juntos y esto ayuda mucho, mucho, mucho. También por los nuevos proyectos que visualizo con algo de temor para el próximo curso que me empiezan a emocionar.

Escribo este último post. La verdad es que no sé si será el último del curso o de la trayectoria de este blog. Ya veremos, ya lo decidiremos, no tiene ninguna importancia. No quiero hacer ninguna predicción. Porque ¿cuántas predicciones hemos hecho durante estos últimos meses que no se han podido materializar? Y me pregunto ¿no será por algún motivo?

Llega un momento en la vida en la que te das cuenta de que ni la vida nos pertenece y que solo poseemos lo que somos, hacemos y pensamos en un momento concreto.  Solo eso, la vida se compone de momentos que van sumando minutos, horas y años a nuestra existencia. Así que nos toca asumir su "fragilidad". Por ello, y no desde la tristeza, sino desde la elección:

- Hagamos cosas que nos hagan ser y sentir mejor.

- Tengamos relaciones que nos oxigenen y nos hagan felices.

- Intentemos tener pensamientos y sentimientos constructivos.

- Seamos más bondadosos y más amables con los demás pero también con nosotros mismos.

- Seamos valientes para querer la VIDA, porque sin vida todo se apaga.

- Sepamos reírnos de nosotros mismos y de todo lo que nos rodee.

- Sepamos agradecer.

- Sepamos descansar cuando sea necesario.

- Dejemos de analizar todo lo que hacemos y nos pasa para pasar a vivir de una manera más flexible.

Aunque a veces sea difícil. Aunque a veces parezca que falten las fuerzas. Aunque, aunque...

Feliz verano a tod@s los que pasan por este blog. Feliz descanso (cuando sea posible), feliz lo que cada uno quiera...

Hasta pronto o hasta siempre... Lo decidimos en septiembre. Vivamos la Pura vida.



jueves, 8 de abril de 2021

Post del Viernes: El amor es suficiente para hacerlo todo...



"Se necesita poder solo cuando se quiere hacer daño.
De lo contrario, amor es suficiente para hacer todo"
Charles Chaplin

Inicio de trimestre para muchos después de unos días de desconexión (los que hemos tenido la suerte de poder disponer de ellos). Días para renovar pensamientos, para dejar el cansancio, para pensar y repensar, para compartir en pequeña escala, para coger fuerzas, para ver las cosas desde otra perspectiva, para encarar un nuevo periodo con optimismo.

Me quedo con las largas caminatas que sirven de terapia para descargar y ponerle el grado de importancia a cada cosa.

Me quedo con las conversaciones sin prisa, las risas compartidas, el compartir simplemente desde lo que somos alrededor de una mesa que protege y te une.

Me quedo con las horas de investigación en proyectos que pones el alma y que forman parte de tu vida.

Me quedo con los paseos con algunos de los "tuyos" conversando, escuchando sin prisa y sintiendo que no hay nada más importante que lo que ocurre en ese preciso momento.

Empezar de nuevo, con la ilusión renovada, con serenidad y con el objetivo de saber disfrutar con lo que haces. Parece sencillo, ahora hay que hacerlo posible.

Hace unos días tuve la suerte de poder compartir unas horas con una pareja maravillosa. Su presencia me hacía muy feliz. Les conté cosas que muy pocos saben, no porque sean "un secreto" sino porque tienen tanto valor que no quiero que puedan desvirtuarse o malinterpretarse. Fue un encuentro sencillo y sereno, encuentros como estos tendrían que ser más habituales en nuestros días porque nos llenan de ilusión, de fuerza y de vida, porque nos serenan el alma, porque nos llenan de amor y el amor debería ser suficiente para hacerlo todo. Porque la VIDA debería ser esto: regalarnos amor y vida unos a los otros...

¡Que nunca perdamos la esperanza! Fueron las palabras póstumas que el economista Arcadi Oliveres nos dirigió antes de morir esta misma semana. Una pérdida que no nos deja indiferente. Tengo la gran suerte de haber conocido a Arcadi y de haber podido conversar con él mientras le acompañaba a casa después de recibir su formación magistral que nos preparaba para viajar a Costa de Marfil y posteriormente a Perú para hacer voluntariado con los niños y jóvenes que vivían en la calle. Recuerdo que nos decía una y otra vez una misma palabra: coherencia. Ojalá que cada acto que hagamos lo hagamos pensando en ella. Descansa en paz Arcadi.

¡Mis mejores deseos para tod@s para este trimestre! Quien lo desee, está invitado a seguir pasando por este sencillo blog... Estaré encantada de recibiros!

jueves, 14 de febrero de 2019

Post del Viernes: Vamos haciéndonos a la idea...

Y vamos haciéndonos a la idea...que el tiempo pasa y que las cosas cambian. Pero no lo hacen ni para bien ni para mal, simplemente evolucionan, caminan a nuestro lado. Algunas desaparecen, otras empiezan a costar  más, de otras ni tan solo te acuerdas que estuvieron porque su ausencia es limpia y elegante...Hacerse a la idea que las cosas se modifican, que encadenamos distintas etapas, que unas empiezan  y otras acaban...sin cargas, sin rencores, con alegría y con serenidad.

Desde esta perspectiva, entendemos que la vida acaba transformándose en un conjunto de momentos. La acumulación de los mismos te permiten ir haciéndote a la idea que...

- Los peques de casa crecen a un ritmo del que no te das cuenta, hasta que los miras un día y con voz cambiada  te verbalizan lo que les apasiona o desean para su futuro.

- Los mayores de casa también siguen acumulando años y tú percibes cuánto te han dado y lo mucho que aun los necesitas.

- Lo que te emocionaba en un pasado, ahora ha dejado de interesarte.

- Repites frases que oías a tus padres que estabas seguro que no ibas a utilizar nunca.

- Te llaman la atención cosas que antes llamaban la atención a personas con "más edad".

- Te haces más "selectivo" con lo que eliges, haces o vas. 

- Odias perder el tiempo en cosas que no te aportan ningún valor.

- Tanto la soledad como los amigos te permiten no perder el equilibrio.

- Adquieren valor pequeños detalles que antes no lo tenían. 

- Atreverse a elegir te hace mucho más libre.

- El agradecimiento sale cada vez de más adentro.

- La explosividad ha sido substituida por una la carrera de fondo.

- Cada vez cuesta más memorizar y acumular conocimiento.

- La tecnología está facilitando nuestro día a día pero  también se ha convertido en el mayor  "ladrón" de tiempo.

- Los límites siempre son necesarios.

- Eres capaz de vivir sintiendo miedo.

- La vida es finita, sin penas, desde la conciencia y la aceptación absoluta.

Y yo deseo esto, hacerme a la idea que la vida es mucho más sencilla de lo que creemos.
Que las suposiciones, los avances, las interpretaciones, los temores, ...forman parte de esta aventura.
Hacerme a la idea que VIVIR es el mejor regalo que hemos podido recibir...
Simplemente eso...hacerse a la idea, nada más.
¡Buen fin de semana a tod@s!


jueves, 31 de enero de 2019

El Post del Viernes:: Una agenda repleta para los que ya no están...

Agendas repletas. 
Agendas llenas de compromisos. 
Agendas llenas con importantísimas reuniones. 
Agendas llenas que ocupan nuestro tiempo. 
Agendas llenas que no atendieron a los que ya no están. 
Agendas repletas que no supieron adaptarse a una necesidad.


Y es que en ocasiones parece que en esto se ha convertido nuestra vida: en agendas repletas donde mucho de lo que se considera más importante no tiene un espacio ni una oportunidad. Y estas agendas repletas de reuniones, de horas de estudio, de proyectos por redactar, de trabajo por adelantar ...¿no estarán robándonos momentos especiales que hacen la vida más vida?

Pienso y escribo todo aquello que quizás estas "agendas " me han hecho perder para siempre: 

- Un café con un amigo que ya no he vuelto a ver.

- Una conversación que para el otro era necesaria.

- Una puesta de sol cerca de la playa.

- Un fin de semana de final de verano, de un verano que ya no volverá.

- Un "estar por estar" que necesitan tanto los que se hacen mayores y que nos cuesta tanto ver.

- Un viaje que llevaba soñando mucho tiempo y que ahora ya es demasiado tarde.

- Un reto que me ilusionaba pero que no tenía lugar para ser entrenado.

- Una llamada que podía haber sanado el alma.

- Un "pasa, siéntate, vamos a hablar"

- Un mensaje que alguien necesitaba  y que nunca escribí.

- Un compartir alrededor de una mesa, sin prisas, sin "vámonos ya".

Agendas repletas, llenas...pero ¿de qué? Herramientas muy útiles pero a la vez excesivamente llenas que provocan que perdamos muchos momentos con los que no estuvimos y esperaban que estuviésemos  ...Pido perdón por todo aquello que no hice y que algunos esperaban...

Buen fin de semana a tod@s


lunes, 10 de diciembre de 2018

La Foto del Martes: Nuestra hora...

Nuestra hora
Es tarde
pero es nuestra hora.

Es tarde
pero es todo el tiempo
que tenemos a mano
para hacer el futuro.

Es tarde
pero somos nosotros
esta hora tardía.

Es tarde
pero es madrugada
si insistimos un poco.

Quizás sí que es nuestra hora...
Pedro Casaldáliga, Antología personal
Ed. Trotta


miércoles, 24 de enero de 2018

Post del Viernes: El factor de la IRREPETIBILIDAD de la VIDA

Dos días de silencio y meditación intensos, escoltada por las majestuosas y únicas montañas de Montserrat el fin de semana pasado ...y meditando, entre otras cosas, sobre el factor de la irrepetibilidad en la vida.
Porque nada es irrepetible pero tenemos muy poca y pobre conciencia  sobre este aspecto. 

La irrepetibilidad de:

- una salida de sol
- un rayo de sol que acaricia nuestra piel
- el olor a pan recién hecho
- unos pasos que te dirigen allí donde quieres
- la respiración profunda que casi duele
- los pensamientos que vuelven y tú intentas abandonar
- la mirada hacia un punto concreto
- el repique de las campanas en una hora concreta, en un día que ya nunca volverá.
- el mordisco a una fruta madura disfrutando de su sabor intenso
- un adiós que sabe a una larga despedida
- un amor de verano
- un guiño de confianza
- el sabor a sal después de un refrescante baño
- las risas compartidas
- el frío de un anochecer

Porque nada es irrepetible, nada absolutamente sucede de igual forma y nada volverá a suceder de así. Darse cuenta que todo es irrepetible es aceptar la fragilidad y la fugacidad de la vida, de la caducidad de su esencia.Aceptarla y acogerla es empezar a sentir esta irrepetibilidad como una invitación a cambiar y transformarse asumiendo que la vida es un gran regalo, una gran oportunidad para seguir creciendo y mejorando: con consciencia y presencia, con conocimiento y autoconocimiento, con aceptación y respeto, desde lo explícito y lo implícito. Aceptarla no desde la tristeza de lo que nunca más vendrá sino desde el asombro, respetando cada instante sin miedo como una oportunidad.

Todo es irrepetible y que lo siga siendo porque sino un beso, un abrazo, una palabra de consuelo, una caricia, un "lo siento", un momento de lucha y dolor no tendría el significado que en cada momento momento tiene.

Muy buen fin de semana IRREPETIBLE para tod@s!

lunes, 1 de enero de 2018

La FOTO del Martes: La piedra y el hombre

La piedra y el hombre
El distraído, tropezó con ella.
El violento, la utilizó como proyectil. 
El emprendedor, construyó con ella.
El campesino, cansado, la utilizó asiento.
Drummond, la poetizó.
David, la utilizó para derrotar a Goliat.
Michelangelo, le sacó la más bella de las esculturas.

En todos los casos la diferencia no estuvo en la piedra, sino en el hombre.
El año, el trimestre, la semana, el día, la hora que vienen son los mismos para todos.
Depende de nosotros lo que hagamos de él.

(texto recibido por Whatsapp)
Esferas de Moeraki
Dunedin, New Zealand
Photo by www.vistalamar.es

jueves, 30 de noviembre de 2017

Post del Viernes: ¡Planifica tu vida: listas y cuadro de mando!

Soy una gran fan de las listas: me gustan, me ordenan, me ayudan a planificarme...Hago listas  y gestiono mi propio "cuadro de mando" para poder responder a mis responsabilidades  personales y laborales.

Muchas personas me preguntan : ¿Y tú como te organizas? ¿Cómo gestionas tu tiempo? En primer lugar creo que lo importante no es la cantidad de cosas que haces sino porqué las haces. Esta previa puede parecer una tontería pero es la "esencia" que personalmente me hace decidir "qué" y "para qué" hago las cosas para acabar decidiendo si las "acepto o no" y el "cuándo". Esta planificación me hace no abandonar y me sostiene en los momentos de "caos mental" y de "crisis" cuando hay muchas cosas por elegir.  Atribuimos a la falta de tiempo el no poder hacer mucho de lo que deseamos o creemos necesario pero pienso que el gran problema es que tenemos grandes problemas con nuestra planificación y organización. Algo que parece tan básico pero que muchas veces nadie nos ha enseñado a hacer. Dime cómo te planificas y te diré cómo te va la vida...

Si puede servir de ayuda (que no de modelo) hoy quiero explicar cómo organizo mi día a día  y mi trabajo diario por si a alguien le puede servir. Yo organizado mi tiempo a partir de un "cuadro de mando". Divido mi agenda en diferentes bloques que corresponden a aquellas actividades a las que dedico mi tiempo, en mi caso: trabajo-tesis-expertouniversitario-editoriales-artículos-blog-conferencias/clases/ Psicología/ Personal. Elaboro un cuadro de doble entrada. En la parte superior escribo todos estos aspectos y en cada cuadro escribo diariamente (horas específicas en bloques de hora) qué me propongo hacer ese día (lo hago lo más detallado posible: ej. qué artículo quiero leer, cuántas páginas quiero escribir, cuántos e-mails deseo contestar, qué tengo que comprar en el super, etc.). Intento tener hecha una planificación mensual (4 semanas/día por día). Cuando voy haciendo, voy tachando (acción llena de energía y satisfacción). Utilizo varios colores y voy haciendo un círculo de lo que no soy capaz de cumplir ese día recolocándolo en otro lugar para que no quede olvidado. A veces, si el día da para mucho, puedo también adelantar trabajo de los días posteriores. Supone sacar el "máximo de aprovechamiento" a las acciones que hacemos en tiempo.

¿Por qué vivo siguiendo este tipo de planificación? especialmente porque me permite hacer un uso eficaz del tiempo. Además:

- Marca mi estilo de vida, pudiendo afirmar: Me gusta lo que hago, me exijo, voy avanzando.
- Orienta mi vida.
- Me ayuda a priorizar, a delegar, a decir a que NO y a decir que SÍ.
- Me hace más flexible.

Trucos: 
- Priorización: para ello secuencio lo que quiero hacer.
- Tengo determinados "mis ladrones de tiempo" aquello que me "invita" a abandonar el trabajo y perder la intensidad de concentración. Los separo de mi o los evito: silencio el móvil y la entrada de notificaciones, apago la radio, trabajo en un lugar tranquilo, etc. 
- Con el tiempo he descubierto a qué horas rindo mejor, en qué lugar, ...análisis que mejoran mi capacidad de trabajo y concentración.
- Tengo a mano todo el material  que necesito evitando perder tiempo buscándolo.
- Aprovecho todos los momentos a los que les puedo "robar" tiempo para adelantar: viajes en AVE, a pie...
- Descanso y "aparco" asuntos cuando siento que no avanzo retomándolos al día siguiente.

Me auto-exijo:
- Intento cumplir con todo lo que me propongo (siendo flexible pero muy exigente), y para ello necesito mucha:
* Motivación
* Exigencia 
* Persistencia

¿Cómo me siento cuando lo consigo?

- Me siento en equilibrio y serena
- Tengo una sensación de gran satisfacción
- Me doy cuenta que no es trabajar más sino mejor
- Siento que llevo las riendas de mi vida

Planificar el tiempo es simplemente planificar nuestra vida...así de sencillo y así de ESENCIAL.

“El Tiempo es realmente el único Capital que tenemos los humanos, y lo único que no nos podemos permitir perder”.

– Thomas A. Edison.

Buen fin de semana para tod@s!

jueves, 12 de octubre de 2017

Post del Viernes: Cuando se alargan las sobremesas...

Releyendo un cuento de Joan Barril me doy cuenta que cuando te gusta  alargar las sobremesas es que has llegado a la edad adulta. Y es así, el tiempo pasa y lo hace rápido.

Cuando era sola una niña esperaba a que me autorizasen a levantarme de la mesa (hoy algo difícil de entender...eran otros tiempo). Los niños y niñas escuchábamos las conversaciones que mantenían los adultos, algunas veces entendiendo de lo que hablaban y otras veces creyendo que habían cambiado de idioma. No teníamos nada en las manos (ni móviles ni tablets ni mirábamos ninguna pantalla)  mientras padres, tíos, abuelos y amigos hablaban entre sí, mirándose a las caras, riendo o discutiendo, pero dedicando la máxima atención al momento. En aquellas conversaciones oí hablar de literatura, de política, de pintura y deporte, de viajes, de economía...la base cultural que me ayudó a descubrir que el mundo es diverso, complicado y maravilloso a la vez. Después del tiempo de espera que establecían los anfitriones recibías la consigna: Ya os podéis levantar...y dando las gracias empezaba un espacio de juego, de lectura o de televisión.

Ahora soy yo la que espero estas sobremesas con cierta impaciencia...porque se hace difícil tener tiempo para disfrutarlas. Ahora soy yo la que en ocasiones autorizo a los más pequeños a abandonar la mesa. Ahora soy yo la que intervengo en conversaciones que hablan de lo que pasa en el mundo, de los libros que estoy devorando o deseo leer, o del último viaje que me ha marcado y transformado. Ahora soy yo la que escucha con interés una exposición de ideas que me interpela y me invita al discernimiento. Ahora soy yo quien piensa que quizás hablamos en otro idioma.

En las sobremesas vuelvo a ser yo: me relajo, pregunto a los demás como están y expreso cómo estoy yo, qué opinan sobre algún tema. En ellas nacen nuevos proyectos y mueren otros. En ellas las palabras viajan por el aire a veces con suavidad y otras con dureza, las miradas acarician y las risas te hacen dar cuenta de lo sencilla que podría ser siempre la vida. En ellas descubro que aquel que pensaba como yo ahora ya no lo hace interpelándome qué ha podido suceder, valoro las preguntas que me hacen reflexionar, escucho y aprendo con devoción, viajo cerrando los ojos con los viajes que han hecho otros. Me doy cuenta que para poderlas disfrutar sólo se necesita una cosa:  TIEMPO . Tiempo del bueno, tiempo sin prisas, tiempo sin interpretaciones, tiempos con respeto, tiempo de calidad, tiempo de confidencias...

Me gusta empezar con "qué bien volver a estar juntos" y "cómo te va la vida" y finalizar con "esto hay que repetirlo más amenudo"...hasta que alguien vuelve a decir: "Sí, pero falta tiempo".
¡Busquémoslo! Porque esto es lo que yo creo que es realmente vivir ...

¡Buen fin de semana de largas sobremesas para tod@s!



jueves, 4 de mayo de 2017

Post del Viernes: ¿Cuándo empiezas a ser VIEJO? (8 meses en New Zealand)

Recuerdo sus manos sobre las mías. Me las calentaba cuando llegaba a casa después del instituto deseosa de volverla a ver. Anhelo sus besos, su mirada y sus imperiosas ganas de aprender. Una aprendiz de más de 90 años que había tenido una vida difícil soportando una guerra que nadie entendió, la falta de posibilidades económicas para atender a sus hijos como ella hubiese deseado y la muerte de un joven marido e hijo. Pero su actitud siempre fue positiva,  ni una queja, ni un lloro fuera de lugar. ¿Cuándo empezó a ser una mujer mayor? Cuando decidió que había llegado la hora de irse, nunca antes. Aprendió a escribir cerca de los 80 años y se emocionaba cuando podía firmar sin tener que utilizar su huella dactilar escribiendo su largo nombre con letras temblorosas pero sin necesitar la ayuda de nadie. Con ella compartí sus primeras lecturas de palabras emocionada como un niño cuando lee por primera vez la palabra papá. Nunca quiso dejar de aprender, de moverse aunque su cadera casi no se lo permitía, de querer entender todo lo que le rodeaba.

¿Cuándo te conviertes en una persona mayor? ¿Cuando empiezas a ser VIEJO? Creo que depende de cada uno, es realmente una opción personal. Recuerdo ahora cuando hace 8 meses opté por dejarlo todo para viajar a la otra parte del planeta. Me acuerdo cuando decidí compartir la noticia con mis compañeros y amigos. La mayoría se extrañaba y algunos de ellos me dijeron pero ¿no eres demasiado mayor para esto? Cuando lo recibía me apenaba que equiparemos los años de una persona con sus ilusiones y sueños. Si tienes ganas de aprender ¿quién debe poner las barreras? Ahora comparto mis días con gente de más de 27 nacionalidades, de edades muy diferentes, cada una estudiando aquello que ha elegido, que le mueve a estar muy lejos de los suyos porque el esfuerzo vale la pena, no paro de aprender con ellos y de ello...aunque algunos piensan que ya soy algo mayor.

En New Zealand observo a la gente con más de 70 años y su aspecto me impacta. Sus rostros casi sin arrugas, sus claros ojos que regalan vida y experiencia, su aspecto juvenil me hace pensar que no existen viejos en este país, sólo personas con edad. Peter tiene más de 80 años. Dirige un grupo de voluntarios con entusiasmo y ilusión. Me saluda al verme con mucha educación. Sus grandes manos y su fuerza al estrecharme las mías me lleva a pensar que tiene aún mucha fuerza guardada. James, mi vecino de más de 70, me pregunta si necesito algo mientras corta madera sin cesar. En este tiempo nunca le he visto triste. Me saluda cada mañana con una una gran sonrisa mientras coge su coche para irse a trabajar, ni una queja, da igual que sea lunes o viernes. Aquí la gente no se jubila, es gente activa, gente que vive abocada a sus proyectos unidos a una naturaleza que les alimenta y les invita a salir de casa. 

A veces imagino en mi cabeza un listado de todas aquellas cosas que cuando tenga más edad, cuando pueda disponer de mucho más tiempo libre quiero llegar a hacer. Estudiaré nuevas profesiones entre ellas periodismo y filosofía, seguiré corriendo allí donde vaya, recuperaré la lectura de todos aquellos libros que he dejado por el camino, aprenderé nuevos idiomas, visitaré otros países e investigaré sobre sus tradiciones, me ofreceré en todas aquellas iniciativas donde pueda colaborar para hacer la vida un poco mejor de los demás...Sólo pido salud, lo demás ya lo pondré yo.

Por ello llego a la conclusión que mayor es aquel que deja de ilusionarse, que no tiene curiosidad, que no quiere afrontar los continuos fracasos, que pone por excusa la edad para no programar nuevos propósitos, que se ha cansado de vivir...da igual que tengas 20 o 90...la actitud es la que nos mueve  a hacer o no hacer...¡Yo no quiero ser VIEJA nunca! Así que empiezo a enfocar el futuro con esta mirada...¿y tú?

Buen fin de semana a tod@s!

jueves, 30 de marzo de 2017

Post del Viernes: La IMPERMANENCIA de las cosas

Llego a la clase y no puedo mover las manos, las siento como dos bloques de hielo. Hoy el frío se ha apoderado de mi cuerpo y parece que no quiere salir de él. Intento coger un bolígrafo para empezar a escribir pero no puedo. Toco mis manos y las siento inertes, sin capacidad para reaccionar. Lo intento de nuevo, el bolígrafo vuelve a caer sobre la mesa, lo vuelvo a intentar y vuelve a pasar. Me envuelve un sentimiento de impotencia que me disgusta porque no soy yo quien controla la situación, porque es más fuerte que yo. Este problema pasajero y casi ridículo me ayuda a constatar que:

- No me gusta sentirme débil o impotente.
- Me entristece y hasta me enrabia no poder hacer en un momento determinado aquello que deseo.
- Me da miedo pensar que algún día las fuerzas me puedan faltar.
- Sé que no poder elegir me limita y empequeñece.

Me paro y pienso que debo seguir aprendiendo que la vida también es esto: aceptar que las cosas no siempre salen como tú deseas. Por otro lado reflexiono y pienso que en ocasiones sentirse más débil te puede ayudar a pensar en tus fortalezas para buscar nuevas soluciones, aprendiendo a agradecer con más intensidad todo lo que sí que eres capaz de hacer o sentir. Pienso en la cara y la cruz que tienen todas las cosas para aprender con qué parte  quiero quedarme.

Miro mis manos de nuevo y cambio mi mirada. Respiro para agradecer todo lo que tengo a mi alrededor. Por tener muchas partes del cuerpo que sí funcionan. Por tener tiempo para hacerlo. Por sentir que estoy viva. Por querer vivir la vida sin un ritmo frenético, apurada, preocupándome por cosas que no acabarán pasando, intentando controlar factores que están fuera de mi control.

Mientas mis manos empiezan a reaccionar pienso en término budista de la impermanencia porque entenderlo me ha hecho aceptar la temporalidad de todas las cosas, porque todo llega y todo pasa...porque es así... todo acaba y se descompone y aceptarlo nos permite vivir con más serenidad. Reconocer y aceptar que no podemos controlar el destino nos permite saborear mucho más el presente, vivir más intensamente el aquí y el ahora, porque las cosas que proyectamos  ¿realmente acabarán sucediendo? 

El filósofo Alain Watts afirmaba:
"Es en vano que podamos predecir y controlar el curso de los acontecimientos en el futuro a menos que sepamos vivir en el presente. Es en vano que los doctores prolonguen nuestras vidas si nos pasamos el tiempo extra ansiosos por vivir todavía más tiempo"

Vivir en el presente sin tener miedo a nuestras debilidades o a la muerte para  vivir una vida significativa...por ello nos tendría que asustar más vivir una vida con miedo que el mismo morir.

Una  reflexión más totalmente impermanente para desearos un buen fin de semana a tod@s!

lunes, 27 de marzo de 2017

La FOTO-VISUAL del Martes: Como gastamos nuestros días, es como gastamos nuestras vidas

"How we spend our days is, of course, how we spend OUR LIFES"
(Como gastamos nuestros días, es como gastamos nuestras vidas)

¿En qué gastamos nuestra vida? ¿Quién lo decide?
La meditación o simplemente pararse a pensar en las actividades que realizas cada día te permite analizar cómo  GASTAS tu vida, porque se gasta y agota, sin ser conscientes de ello.
En ocasiones vivimos vidas que no son las nuestras, aspiramos ideales ajenos o soñamos los sueños de otros.
Nuestras aspiraciones se confunden con la de terceros, anhelamos muchas cosas que en el fondo no deseamos, luchamos por conseguir proyectos que después de conseguirlas nos son indiferentes o ya no queremos.
Antes esta manera de vivir la vida ¿podemos ganar en consciencia y pasar a dirigirla? 
Mi respuesta es sí:  descubriendo quién eres, qué haces y qué sientes.

Saber quién eres y qué quieres hacer con tu tiempo te acerca a lo que ERES y a lo que QUIERES. Después toca trabajar con constancia, movimiento, esfuerzo, creyendo en uno mismo...
Tener consciencia de lo que somos y hacemos nos ayuda a ser más sensibles, menos soberbios y egoístas, dejándonos de mirar al ombligo para mirar al exterior y poder apreciar lo ordinario con mucho respeto.
GASTAR la VIDA haciendo cosas que no le dan VALOR es como NO VIVIR.


by @marato2011

jueves, 9 de marzo de 2017

Post del Viernes: Tener TIEMPO para decidir si puedo ser FELIZ

Tengo la suerte de convivir con gente que me enseña, me impacta, que me permite afirmar que el ser humano es único y irrepetible. Hoy quiero hablar de dos personas, una pareja de Corea del Sur con la que tengo la suerte de vivir y compartir muchos momentos.  ¿Por qué hablar de ellos? Porque con ellos he podido seguir constatando la importancia de uno de los factores fundamentales en mi vida: el tiempo . Nunca hubiese pensado que podría hacerme amiga de dos personas tan distintas culturalmente a mi, con un pasado absolutamente distinto pero que hemos podido descubrir, con el paso del tiempo, que tenemos más cosas que nos unen que nos diferencian.

En nuestras conversaciones me cuentan su experiencia cuando eran estudiantes, especialmente cuando eran pre-universitarios. Se levantaban a las 4.30h para estudiar y no dejaban de hacerlo hasta las 11 de la noche. Consumían su tiempo en la escuela y alargaban su jornada en academias privadas para poder conseguir excelentes notas que le permitieran acceder a una buscada plaza universitaria. El objetivo se transformaba en ser los mejores, recibiendo la presión de profesores, familiares y especialmente de una sociedad competitiva, dura, que les robó lo que más necesitaban: tiempo para jugar, tiempo para soñar y para elegir. Escuchando su vivencia y conociendo que Corea del Sur es uno de los países que anualmente aparecen en las listas de muchos informes como modelo a seguir por sus fantásticos resultados educativos me permito sugerir que quizás deberíamos hacer un top ten de las cosas que los niños de aquel país dejan de hacer o les toca vivir para estar siempre en los rankings mundiales o Informes PISA. No soy quien para juzgar un sistema educativo en el que no he trabajado y del que también conozco aspectos positivos y  métodos que considero acertados. Únicamente me pregunto: ¿Cómo devolverles el tiempo que les faltó para jugar o poder elegir qué deseaban hacer con sus vidas?

Después de tantos años de estudio y de acabar la universidad accedieron a un buen puesto de trabajo en Seul pero empezaron las inacabables jornadas de trabajo en la oficina y, cuando conseguían salir de ellas , tenían la obligación de seguir pegados al móbil para poder resolver cualquier inconveniente que pudiera surgir en la empresa sin tener de nuevo la oportunidad de poder hacer algo más que trabajar. Me entristece escucharles cuando me cuentan que NUNCA tuvieron tiempo libre, que no tienen hobbies porque nunca se plantearon qué les gustaba hacer porque otros ya elegían por ellos. Me aterra pensar en la cantidad de horas que pasaban dentro de un aula o en de una oficina, recibiendo la presión de sus padres o superiores, muchas veces exhaustos sin tiempo ni fuerzas para pensar si eran felices o deseaban otra tipo de vida. ¿Qué es la felicidad? me preguntan, quizás tener tiempo para ser feliz.

Cuando hablo con ellos no encuentro ninguna queja, sólo algo de tristeza que queda escondida detrás de miradas que se pierden en el vacío y piensan en su pasado. Ahora en Nueva Zelanda se sienten libres, estudian duro pero porque quieren no porque alguien les obliga, empiezan a saber qué hacer y cómo disfrutar de su tiempo, a decidir por ellos mismos, a planificar otro tipo de vida. Me gusta estar con personas como ellos:

-  Por su fortaleza y entereza.
-  Por su sencillez y honestidad.
 - Por su valentía.
-  Por su gran sentido del humor.
-  Por su exquisita educación.
- Por cómo le sonríen a la vida  y valoran cualquier oportunidad para aprender.
-  Por su entusiasmo en pensar que otro tipo de vida es posible, sin mirar con angustia al pasado y sintiendo mucha ilusión por el futuro.
- Porque pretenden ser su mejor versión no los mejores.

Pienso y constato más que nunca la importancia de tener tiempo para saber qué queremos hacer, a qué queremos dedicarnos, qué es lo que nos gusta o disgusta. Tener tiempo para parar, para observar, disfrutar, tiempo para leer, pasear, reír con los amigos...simplemente eso, tiempo. La amistad no entiende de idiomas, culturas o procedencias...agradezco que la vida me de tiempo para poder conocer y convivir con personas que me hacen eso, ser más persona.

Ayer me decían que en su juventud nunca se habían preguntado si eran felices, hoy tienen tiempo  y su respuesta es SÍ. ¿Cuántos de nosotros somos capaces de  hacernos la misma pregunta? ¿Por qué tenemos tanto miedo a la muerte como al vivir? ¿Por qué nos aterra equivocarnos y tener que decidir? Paremos y pensemos cómo podemos vivir sin miedo porque las cosas son eso, simplemente cosas, y la vida sólo es eso, simplemente vida.

Buen fin de semana en compañía para tod@s!