
DISCERE: Aprender. No dejar de hacerlo. Aprender lo que no se sabe, lo que aún no imaginas, lo que temes, lo que te ilusiona. Y eso es lo que deseo: tener la oportunidad de seguir aprendiendo. Aprender que la VIDA se vive viviendo. La vida es una sucesión de momentos, de instantes únicos, de baches, de tropiezos. Aprender y transformarse. Nadie puede elegir vivir por nosotros. ¡SI DUDAS, HAZLO!
jueves, 28 de enero de 2021
Post del Viernes: Y ¿cómo seguir hacia delante?
jueves, 21 de enero de 2021
Post del Viernes: Para ESO nunca es tarde
Debería estar prohibido y penado decirle a una persona que ya es demasiado tarde para cumplir una ilusión o sueño. ¿Cómo nos atrevemos a hacerlo?
Tendemos a juzgar y a asociar nuestros sueños con nuestra edad: o lo hacemos nosotros mismos o nos lo recuerdan los demás. En una reunión a la que he asistido esta semana se afirmaba con cierta ligereza que hay sueños que solo deben poseerlos los "jóvenes". Un comentario como otro cualquiera que me ha impactado muchísimo. ¿Poner edad a los sueños? Siguiendo este planteamiento es fácil llegar a la conclusión que con más edad, menos sueños podemos tener, parece que la sociedad lo dicta así. ¿Cómo una tendencia tan limitante puede ser acertada?
Por otra parte, esta idea se contrapone a la que expresan diversos estudios que demuestran que el ser humano nunca deja de aprender y de evolucionar; idea que parece ser contraria a limitar los sueños y las ilusiones. El ser humano se diferencia de los animales por su capacidad de proyectar, de ilusionarse, ¿por qué desperdiciarla?. Hace pocos días leía en la Vanguardia un maravilloso artículo de mi amigo Jordi Nadal que decía que para aguantar las dificultades necesitamos usar dos estrategias, las mismas que se ven en las palmeras: flexibilidad y fortaleza.
Tener proyectos, sueños, ilusiones... debería ser una obligación en todas las edades. Deberíamos convencernos de que la vida nos da el permiso de soñar y que nosotros somos los responsables de sumarle constancia, fidelidad, serenidad, atreviéndonos a asumir riesgos y a encarar las dificultades con flexibilidad y fortaleza... Como las palmeras. Quizás el riesgo más grande es que los sueños dependen de nosotros y eso exige actitud, ganas, sacrificio y, mucha, mucha ilusión. Toca imaginar qué queremos (a veces la parte más difícil) y ponerse a caminar. Sé que esta forma de enfocar la vida provoca discrepancias o disonancias que me posibilita constatar que existe una gran distancia de pensamiento entre las personas y ¡qué maravilla que sea así!
Que nadie limite nuestros sueños, que no lo hagamos nosotros mismo porque detrás de ellos hay instantes de vida y para ESO nunca es tarde. Cada cual que elija los suyos: ¿leer más?, ¿escribir un libro, ¿empezar a correr? ¿aprender un nuevo idioma?
Hoy os deseo un buen fin de semana a tod@s con una frase que no necesita explicación:
"Mientras no alcances, no descanses, de ningún futuro quieras solo la mitad"
Miguel Torga
jueves, 14 de enero de 2021
Post del Viernes: Congelar los instantes de felicidad
Únicamente han pasado 15 días de este nuevo y esperado año y ya nos ha impresionado con diferentes acontecimientos que a algunos, especialmente, les han complicado algo más la vida. El paso de Filomena nos ha vuelto a recordar que el ser humano no tiene la capacidad de control que hace solo un año creía tener. Los acontecimientos de EEUU también nos recuerdan que las personas no somos tan inteligentes como creemos. La pandemia que pensábamos que dejábamos atrás vuelve a resurgir con fuerza....
jueves, 7 de enero de 2021
Post del Viernes: "PLAY" al 2021
Tal vez no exista otro momento de la historia como el actual en el que se haya debatido tanto sobre la importancia de valorar el presente y lo que tenemos y se convierte en un hecho curioso que finalmente nos hayamos dado cuenta. Pienso que sería recomendable que, cuando dejásemos la adolescencia y empezásemos a dar los primeros pasos hacia nuestra vida adulta, nos explicaran bien que debíamos hacer para ser capaces de entender realmente quiénes somos y qué queremos, ya que ambos aspectos tienen una conexión directa con la felicidad y con la capacidad de entender el tiempo presente.
La vida es finita y presente. Finita porque acaba sin avisar y, por muy inteligentes que nos creemos, no somos capaces de aceptarlo y vivir en consecuencia. Es presente porque nadie puede controlar cómo será el mañana. Así que la vida se resume a este momento: el que vives, el que compartes, el que no obvias o te alejas, ...
Ha empezado un año nuevo al que le pedimos muchas cosas diferentes, pero una que se repite en muchos de nosotros es que tengamos la oportunidad de vivir pudiendo hacer más lo que realmente nos hace feliz, sin restricciones, sin miedos al contagio o a ser contagiados, sin temor a nuevos confinamientos. Parece poco y a la vez sigue siendo mucho.
La inteligencia es un recurso altamente flexible que permite la adaptación a una variedad de entornos y situaciones. Y ahora parece que toca tirar de ella para no desesperarse, para no tener la sensación que esta situación nunca acabará, para que la resiliencia sea lo que nos mantenga en equilibrio y no nos permita tirar la toalla.
Quiero desear feliz año a tod@s los que pasan por este blog. También a los que no lo hacen y están pasando un momento delicado. Se me ocurre que lo único que podemos pedirle a este año nuevo es ganas de soñar y fuerza para seguir cumpliendo los propósitos que pretendemos. Trabajemos para ello porque se convierte es la única solución para sentirnos mucho más felices, hagamos una conspiración contra el desánimo y las valoraciones que nos restan, pensemos que el poder estar aquí es lo único cierto que tenemos. Profesionalicemos el vivir sin freno, atreviéndonos, asociándonos con aquel que quiera hacerlo con nosotros. Que gane por mayoría absoluta la ilusión aunque muchos días cueste hacerlo..."play" al 2021!