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jueves, 18 de febrero de 2021

Post del Viernes: ¿Se puede querer algo que no conoces?


El otro día mientras regresaba a casa leía en una valla publicitaria un eslogan que decía: 

¡Quiere todo lo que conoces!

Me llamó la atención, Y pensé ¿todo?, pero ¿todo, absolutamente? Se me hace difícil imaginar si es posible. Pero seguidamente pensé: 

Y ¿Es posible querer algo que no conoces o no puedes tocar?

Y la reflexión me llevó a pensar que QUERER es un verbo que engloba actos y maneras tan complejas y distintas que es difícil de definir. Por otro lado, y aunque parezca una oposición, querer en el fondo debería ser algo muy sencillo. Haciendo un listado rápido, de lo primero que me viene a la cabeza ,puedo afirmar que habitualmente queremos a nuestra familia, a nuestros amigos, a nuestras mascotas... Pero también queremos a personas que no conocemos porque parece que algo nos une a ellas. También queremos a la libertad, la comprensión o la solidaridad. 

Creo que la diferenciación está en que sabemos querer, pero lo hacemos de forma distinta, con una intensidad diferente, según como somos...ahí está la grandeza de este acto:

- Queremos a nuestros padres, pero no queremos igual a nuestra pareja. 

- Queremos a nuestros hermanos, pero no queremos igual a nuestros hijos o sobrinos.

- Queremos a nuestros amigos, pero no queremos igual a nuestros conocidos.

- No todo el mundo quiere y le otorga el mismo valor a la libertad, el respeto o la tolerancia.

Parece una tontería verdad, ¡pues no lo es! Porque si todos tuviésemos la capacidad de QUERER más, de diferente manera, pero de QUERER con mayor amplitud a todos y a todo lo que nos rodea ¿creéis que el mundo sería igual? ¿Creéis que la relación con las personas se daría de igual manera?

Que cada cual conteste, si QUIERE, estas preguntas...

¡Buen fin de semana para tod@s!

jueves, 4 de febrero de 2021

Post del Viernes: Quizás, no siempre podemos opinar de todo


Algunos dicen, todos opinamos. 

La opinión siempre es gratuita y no nos compromete a casi nada. Solo hace falta ver cómo las personas hablamos de lo que pasa a nuestro alrededor y de los demás. Somos capaces de opinar de los temas más diversos a veces sin tener ni idea. Opinamos del vecino, de los compañeros de trabajo, de los políticos, de los profesores y hasta del taxista con el que hemos compartido escasos 5 minutos. Opinamos sobre cómo se gestionan las cosas en casas ajenas, cómo educan los demás a sus hijos... como expertos de todo y "escuchantes" de nada.

Opinamos sin valorar realmente cómo pueden influir y qué pueden causar nuestras opiniones. La opinión es gratuita pero también, en ocasiones, dolorosa y poco constructiva. Nos atrevemos a opinar sobre la vida privada de los que nos rodean, sobre el trabajo que realizan o sobre a quien quieren. En nuestra sociedad, la libertad de expresión es un derecho básico y por supuesto lo debe seguir siendo. Todo el mundo tiene "derecho a opinar" pero deberían establecerse una "reglas mínimas e inviolables" para así poder abandonar cualquier discurso público dañino.

En nuestras opiniones influyen nuestras preferencias, nuestro pasado y cómo hemos sido educados. ¿Y qué hacer cuando escuchamos una opinión sobre nosotros que no nos gusta? Siempre que me lo preguntan en consulta hago la misma reflexión: ¿Por qué no pensar si la opinión tiene algo que ver con nosotros? Esto se convierte en un ejercicio de introspección muy interesante. Quizás, mirando un poco hacia dentro nos daremos cuenta de algo por ahí escondido al que  nos cuesta mirar a la cara. En el caso de que no haya nada que nos vincule a esa opinión ¿por qué preocuparse? Sería absurdo y muy cansado tratar de impedir que los demás no hablasen de nosotros o de lo que hacemos... todo es tan relativo, también las opiniones.

Creo que el punto clave del tema es que la libertad no está reñida con el respeto y la tolerancia. La confrontación de opiniones tiene mucho más valor que las opiniones hechas al aire. Defiendo la confrontación, la argumentación y el atender a argumentos… Lo demás importa bien poco.

Opinemos, pero cuando lo hagamos, pensemos que, como decía San Agustín, los seres humanos son curiosos para averiguar vidas ajenas y perezosos para corregir la propia.

¡Buen fin de semana para tod@s!

jueves, 3 de enero de 2019

Post del Viernes: NO todo empieza de nuevo....

Y es que NO TODO empieza de nuevo....y no lo hace porque yo opto por ello, porque hay muchas cosas que no quiero que finalicen.

Quizás esto del inicio del año nuevo se ha orientado desde un foco, desde mi punto de vista, algo erróneo. Hay dos momentos del año donde las personas tendemos a hacer una evaluación más profunda de nuestra vida. El primero se asocia al inicio del curso escolar, durante el mes de septiembre y el segundo al día 31 de diciembre. Podría haber un tercero conectado con el día del cumpleaños, pero su incidencia social es mucho menor.
Durante los últimos años estos momentos han perdido un poco de importancia en mi vida, se han descafeinado, ya que me he dado cuenta que muchas cosas acaban o empiezan en otros momentos del año y que parcelar tanto los momentos evaluativos ha dejado de ser efectivo.

Pero no puedo negar que el 31 de diciembre sigue siendo especial, creo que no sólo para mí sino para muchísima gente porque se genera una sensación general de que todo se acaba con el deseo de que cosas mejores están por llegar. ¿Quién no se ha propuesto alguna vez nuevos propósitos relacionados con estudiar un idioma, hacer más deporte, llevar una vida más saludable o atreverse a tirar hacia delante un proyecto? Todo estos sueños exponen la necesidad innata del ser humano para mejorar su existencia.

Pero ¿TODO TIENE QUE ACABAR? y este año más que nunca me he dado cuenta que NO. ¿Por qué empezar de cero y olvidar las cosas que van bien, que nos hacen felices, que hemos elegido en otros momentos que nos llenan, que son proyectos consolidados y no queremos dejar de hacer?

Mi día 31 fue un día de deporte, paseo, estudio, de compartir y de darse cuenta de todo lo que tengo y también de los proyectos que están por venir. Proyectos y objetivos que demandarán persistencia y trabajo, ilusión y confianza...porque la vida regala pero exige. También fue un día para valorar lo conseguido y poner conciencia a aquello que ha ido muy bien y también a aquello que es mejorable. Sin pesos, sin críticas destructivas o demasiado volátiles o optimistas. Evaluación para darse cuenta que la actitud, el trabajo y la ilusión  te acercan a lo que quizás crees que quieres y que el redefinir, el eliminar o el cambiar de dirección en algún momento es mucho más un acierto que un fracaso.
Así, para nada quiero que acabe poderme dedicar a la educación, tener relación con muchas personas a las que quiero y admiro, pasar tiempo haciendo deporte, paseando, leyendo, seguir viajando  a nuevas  ciudades y a otras que ya conozco pero a las que me gusta volver para disfrutar de su ambiente, su cultura y su gente...viviendo cada vez más desde el "yo" y evitando perder el tiempo con críticas destructivas hacia mi misma o hacia el comportamiento de terceros y quiero continuar realizándolo con exigencia y compromiso.

Así, desde esta perspectiva y visión, he cerrado el año 2018 http://lopeziglesiasiolanda.blogspot.com/2018/12/el-post-del-viernes-y-esto-se-acaba.html para dar la bienvenida al nuevo y deseado 2019...espero que cada uno  oriente sus cambios como crea oportuno y pido para todos salud constatando que si queremos nuevas cosas hay que atreverse a evaluar qué tenemos y hacemos y arriesgarnos a abrir nuevos caminos si así lo sentimos.

Feliz Año Nuevo para tod@s!


lunes, 14 de mayo de 2018

La Foto del Martes: Todo es incompleto, inexistente...



                                       La ola ya es por sí misma OLA, 
                                       única y brava pero no es el MAR. 
El mar es algo inmenso, sobrecogedor
                                    pero el mar sin la ola dejaría de ser MAR
                                    sería incompleto, inexistente.


   Más allá de la Gran Ola.
Katsushika Hokusai
British Museum

jueves, 18 de mayo de 2017

Post del Viernes: Quizás vivir es un ingrato trabajo...


Nos encontramos en el momento de la historia de la humanidad donde disponemos de más recursos y oportunidades para vivir mejor que nunca antes lo habíamos podido hacer. Avances y más avances marcan nuestra evolución: somos capaces de usar nuestra inteligencia aplicándola a la ciencia, la medicina, la educación o la política. El ser humano es capaz de investigar sobre la Inteligencia Artificial, curar enfermedades que antes eran 100% mortales o planear llegar al planeta Marte en poco tiempo, también de utilizar la energía nuclear para crear bombas y lanzar misiles. Pero esta "inteligencia" no impide que cada vez haya más gente que necesite ser medicada, se hayan disparado los casos de depresión y ansiedad, de diabetes por una mala alimentación y de personas que viven en una habitación sólo teniendo contacto con el exterior de forma "on line". Curioso, muy curioso, así es el ser humano.

Con ello quiero decir que el ser humano es capaz de hacer lo mejor y de elegir lo peor, de convertirse en un héroe o en el mayor de los villanos. ¿Y cómo lo hacemos? Muchas veces eligiendo en qué dedicamos nuestra inteligencia e invertimos nuestras fuerzas, a veces la vida entera. En ocasiones trabajamos y trabajamos por nuestro ego, haciendo y haciendo y creyendo que la vida es eso, trabajar únicamente por un objetivo. En otras ocasiones disfrutamos tanto haciéndolo que queremos más porque disfrutamos mucho con ello. Pero llega un día que si tienes suerte, convirtiéndote así en alguien muy afortunado,  te das cuenta que quizás eso no es sólo vivir, que el trabajo es tan solo un ingrato acompañante que ha decidido acompañarnos en nuestro camino si no podemos controlarlo y nos controla él a nosotros.

Por ello ¿es importante analizar lo que hacemos y dónde invertimos nuestras fuerzas? ¡Yo creo que sí!  Esta semana, en un largo viaje en autobús que he tenido que hacer, miraba por la ventana y observaba el paisaje: los árboles y sus hojas con ciento de tonalidades distintas, las ovejas y otros animales, las montañas con algo de nieve en sus cimas. La paz que sentía en esos momentos me hacían pensar qué hago aquí, porqué estoy tan lejos, porqué me he aventurado a investigar sobre temas que a veces no entiendo y me superan y mi conclusión es: ¡por aprender! Saberlo y volvérmelo a repetir me serena y me anima, porque no puedo negar que a veces las fuerzas flojean. No es únicamente trabajar duro por un objetivo es aprender de todo y con todo. Me doy cuenta que NO quiero demostrar nada, no quiero conseguir NADA. Sólo quiero aprender. Aprender siendo consciente de cómo crezco y me transformo, de cómo cambio y cambia todo lo que está a mi alrededor, de como dudo. Darme cuenta de que esto me libera, da sentido a las horas dedicadas a las clases, a la lectura y la investigación, me tranquiliza porque si no "llego" allí donde me he propuesto llegar después de haberlo dado  quizás es porque no tengo que alcanzarlo en ese momento o quizás porque hay otros caminos para elegir u otras soluciones a tomar.

Es sólo eso, aprender no únicamente trabajar y saber que mi trabajo es solo eso: aprendizaje...
Buen fin de semana a tod@s!

jueves, 11 de mayo de 2017

Post del viernes: PERDERSE en la vida... y como VOLVERSE a encontrar

Perderse en la vida. Aun haciendo lo que crees que tienes que hacer. Aun pudiendo estudiar o trabajar en lo que has elegido. Aun teniendo una familia a la que quieres con locura. Aun teniendo un futuro prometedor y oportunidades para conseguir proyectos que llevas mucho tiempo soñando.

"Estoy perdido en mi propia vida". Así lo ha explicado un compañero hoy en clase. "Estoy aquí pero sigo perdido. Estoy a miles de km de casa y no acabo de encontrar por donde seguir. Sé que lo que hacía allí no me hacía feliz pero ahora aquí tampoco acabo de encontrar mi lugar. No sé qué puede hacer para que me vuelva a sentir que estoy en el camino".

A mi alrededor tengo personas que tienen muy claro lo que quieren hacer y se esfuerzan para conseguirlo.  Trabajan duro por ello, muy duro, puedo asegurarlo pero también disfrutan con ello. Otros, al llegar aquí y ver todo con más perspectiva, lejos de la realidad cotidiana, la familia o los amigos se dan cuenta que los sueños que habían metido en la maleta, sus objetivos principales, han dejado de tener sentido. ¿Y qué hacer en ese momento?

Esta semana una compañera ha decidido abandonar su Doctorado en Filosofía después de estar más de un año trabajando en su tesis. "He descubierto que tanto esfuerzo ahora ha dejado de tener sentido". Difícil decisión. La admiro por saber escucharse, encarar el problema, por su sinceridad y su entereza. Ahora quiere darse un tiempo, disfrutar cuando sale de las clases para pasear y disfrutar del paisaje o de la compañía de otros. Nos explica que le gusta trabajar la madera y que quizás algún día inicie un negocio para hacer muebles con sus propias manos. Le digo que es valiente, que en la vida siempre hay tiempo para seguir o dejar. Me hace pensar mucho su decisión.

Sentirse perdido tiene sus ventajas pero no podemos negar que duele y es un difícil momento cuando pasas por él. Te sientes desorientado, a veces triste, otras esperanzado. Es como andar en tierras movedizas con la sensación que te hundes, que nada te puede mantener en la superficie. En mi vida me he sentido así en muchos momentos y me opción siempre ha sido la misma: no abandonar nunca y no dejar de caminar. ¿Hacia donde? Muchas veces no lo sabía pero mi opción siempre es estar en movimiento . La parte positiva es que siempre puedes volver a empezar de nuevo, olvidando lo ya realizado, focalizándose en las oportunidades más que en las dificultades.

Así... ¿cómo creo yo que se vuelve a encontrar el camino?

- Aprendiendo que somos más fuertes que nuestros hábitos porque estos se pueden cambiar.
- Intentando conseguir un equilibrio entre la mente, el corazón y todo lo que nos rodea. Para ello hay que escucharse profundamente, sin juzgarse ni tener miedo.
- Sabiendo leer la vida, porque es la única forma de leerse a uno mismo y "subir de nivel" en lo que piensas, sientes o haces.
- Entendiendo que lo que es más importante no es lo que te pasa sino el impacto que esto tiene en ti.
- Comprendiendo que los demás pueden tener otros proyectos o propósitos que no son los tuyos. Cada uno tiene que tener claro que desea realmente. La comparación puede llevar al vacío.
- Aprendiendo a valorar todo el esfuerzo que hay detrás de cada decisión.
- Descubriendo que no tenemos talento para todo, pero sí para "algo".
- Mirar también de donde venimos para valorar lo ya hemos conseguido, no hay que empezar siempre de cero.

Volver al camino supone dejar de esconderse a la vida y mirarla de cara para descubrir lo que te ofrece pero sólo uno mismo puede hacerlo...no hay que esperar a que otros lo hagan por nosotros......
Buen fin de semana a tod@s!

jueves, 23 de marzo de 2017

Post del viernes: No tener la obligación de pensar HOY como lo hacíamos ayer

Esta semana he estado pensando mucho inspirada por esta frase:

"No tener la obligación de pensar HOY como lo hacíamos ayer"

Parece que en ocasiones nos cuesta aceptar que las cosas cambian y que nosotros también lo hacemos. Lo medito y me parece ridículo pensar que vivimos aferrados a lo que siempre hemos dicho, pensado o hecho. No entiendo que alguien justifique una actuación que puede llegar a ser errónea con un: "Es que siempre se ha hecho así".  Cuando la escucho, debo confesar que me molesta porque no la acabo de entender, porque pensar así limita, tensa, contrae. También me incomoda cuando alguien me cuestiona por qué pienso o actúo diferente a como lo hacía anteriormente en tono inquisitivo. La vida es movimiento y cambio continuo, sin lucha o oposición, ¿por qué negarnos a ello?

Siento, con libertad y serenidad, y puedo afirmar que pienso diferente a como lo hacía unos meses, a como lo hacía hace una semana o simplemente como lo hacía ayer. Y me gusta mucho, porque el cambio es evolución. Desde hace meses vivo mucho más conectada a la naturaleza. Vivir en un país como New Zelanda ayuda mucho, no puedo negarlo. Mi vida diaria y mis cambios están unidos a cómo cambia lo que hay a mi alrededor. Puedo observar como aparecen nuevas plantas y flores que jamás había visto, lo hacen lentamente y después de un tiempo mueren para dejar paso a otras especies. El cambio siempre se hace en silencio, con respeto pero sin miedo. Lo mismo pasa con los animales. Salgo diariamente a correr por la montaña y corro acompañada por pájaros que no sé como se llaman pero sí como vuelan, ovejas que parecen que sonríen, cabras saltarinas, o conejos escurredizos...y cada uno sigue su ruta y camino, yo también el mío. Ninguno de ellos son como lo eran ayer, tampoco yo.

Para mi RENOVARSE es:

- Salir de allí donde estés sin miedo al que dirán, o lo más importante, sin miedo a lo que tú piensas.
- Dejar de controlar todo y en todo momento.
- Poder pensar diferente sobre un tema y no avergonzarse por ello.
- Reírse de algo que se había convertido en un hábito y ahora ha dejado de serlo.
- Probar todo lo nuevo que está a nuestro alrededor y después opinar si te gusta o no.
- Pensar en hoy, sin que haya un mañana ni un pasado que nos ahogue.
- Vivir sin apretar, aprender a soltar, a no retener, a desprenderse...la confianza es algo que debe ejercitarse.
- Abandonar el NADA y el TODO.
- Limpiar la mirada para descubrir el verdadero color de las cosas.
- Constatar que nada permanece estable, nada es duradero, ni nosotros mismos y alegrarse por ello.
- Aceptar que la mutualidad es una gran noticia.

Por todo ello intento aprender a dejar de condenarme por quien fui en el pasado por la sencilla razón de que a quien ahora juzgo y repruebo ya no existe porque soy otra persona, desde hace unos días, unos horas o tan sólo unos minutos. Por eso me aferro a pensar que:

"El verdadero progreso consiste en renovarse"
A. Vinet

Cada día, cada hora, cada minuto, en cada instante...

Buen fin de semana Renovador para tod@s!

jueves, 30 de junio de 2016

Post del Viernes: Rodearse de la "diferencia" nos hace más grandes, más sabios...

Curioso, muy curioso. Curioso observar cómo reaccionan personas diferentes a una misma noticia. Hablo de una observación sin juzgar, sólo observo, sin tomar conclusiones. 
Utilizas las mismas palabras, dedicas el mismo tiempo e intensidad en tus explicaciones y te sorprenden las respuestas, las reacciones, las interpretaciones que se derivan de ella.
No hay persona igual que otra, no hay reacción igual que otra, no hay expresión igual que otra...porque tenemos la suerte de estar rodeados por seres diferentes a nosotros y eso es el que realmente nos hace más grandes.
Rodearse de la diferencia nos hace sabios, astutos y también más fuertes. Respetarla es aprender con ella y para ella. Pero no siempre es fácil, lo sé, lo vivo y lo experimento a diario. A veces la diferencia marca, oprime, te hace dudar, juzga o interpreta.
Bienvenida la diversidad en un mundo cada vez más loco y exigente. Bienaventurados aquellos que sean capaces de aceptarla, entenderla y crecer con ella.
Buen fin de semana DIFERENTE a tod@s!

sábado, 28 de mayo de 2016

New Post: ABRIR EL AULA AL MUNDO

 “La meta de la educación es maximizar el potencial de cada estudiante”
“Tomar conciencia del potencial es el desafío de toda la vida de cada persona”
 (Gagné, 2009)
Vivimos en un mundo global y en continuo cambio y el trabajo que realizamos con nuestros alumnos en el aula debería convertirse en un trabajo significativo que permitiera que esa maravillosa realidad llene de mágicas oportunidades para crecer y evolucionar entrasen dentro de la clase, nos empapase enriqueciéndonos, animándonos a participar en ella. La escuela así se convierte en un organismo vivo donde se vive, se interactúa, se genera, se avanza y se desarrolla.

Llevo años explicando e insistiendo, en los diferentes centros educativos donde he tenido la suerte de trabajar como docente y psicopedagoga, sobre la necesidad de considerar a los alumnos con Alta Capacidad como alumnos que forman parte del aula igual que los demás. Para muchos profesores sigue siendo un problema cuando se les comunica que uno de sus alumnos posee alta capacidad. La falta de formación y el desconocimiento sobre sus características y necesidades educativas de estos alumnos crea en algunos docentes una situación de inseguridad que les lleva a dudar sobre si estos alumnos necesitan o no una atención especial, si su capacidad les hace tan diferentes que tendrán problemas para relacionarse con el resto del grupo o si continuamente se aburrirá en el aula y esto generará problemas de comportamiento. Algunos docentes aun piensan que un alumno con alta capacidad debe obtener sobresalientes en todas sus asignaturas o que su actitud en la clase será altiva o déspota. De forma involuntaria se evalúan a estos alumnos bajo un prisma de la crítica desmesurada delante de sus errores para poder justificar que “no son tan listos como dicen”. Mitos y tópicos aun pasean por los pasillos de nuestros centros educativos los cuales suponen que sigamos sin entender en qué consiste la alta capacidad impidiendo el desarrollo óptimo del talento de millones de alumnos de nuestro país. Un niño con alta capacidad es mucho más que un CI elevado, es un discente que como el resto de sus compañeros, posee unas necesidades, preferencias, intereses y dificultades que deben ser atendidas. Necesita ser acompañado y estimulado.

En 1996, el Informe Delors insistía en la necesidad de la personalización: “la educación tiene la misión de permitir a todos sin excepción hacer fructificar todos los talentos y todas sus capacidades de creación, lo que implica que cada uno pueda responsabilizarse de sí mismo y realizar su proyecto personal”. Para personalizar la educación es necesario buscar estrategias, métodos variados y activos de enseñanza que permitan a los alumnos mejorar su proceso de aprendizaje individual y colectivo acompañándoles a conseguir los objetivos que se proponen de forma clara y eficiente.

Un ejemplo de propuesta de trabajo: “Un paseo por el mundo”

En el camino e intento de personalizar la educación en el aula elaboré, o mejor dicho, elaboramos junto a todos los alumnos donde impartía clase un proyecto titulado: “Un paseo por el mundo”.
El grupo de 6º de Primaria donde llevé a cabo la iniciativa estaba formado por 28 niños y dos de ellos presentaban altas capacidades. Uno de ellos poseía un alto coeficiente intelectual con una gran habilidad para el diseño y el dibujo presentando gran creatividad en todo lo que estaba relacionado con el área de expresión artística. En el segundo, acompañaba su alto coeficiente, una sensibilidad exquisita por la música (tocaba 3 instrumentos desde los 3 años de edad) y para el lenguaje (oral y escrito). El grupo del que formaban parte se caracterizaba por su dinamismo y ganas de aprender y por su gran interés por la diversidad cultural. Muchas conversaciones iniciadas espontáneamente en clase derivaban a preguntas sobre cómo se vivía en otros países y de esta curiosidad surgió el proyecto que se explica en este texto. Un proyecto muy sencillo de organizar y realizar pero que originó buenos momentos de aprendizaje y trabajo cooperativo e ilusión por descubrir dando respuesta a los intereses y motivaciones personales y grupales.

En nuestras aulas muchas iniciativas dirigidas a los alumnos con alta capacidad obligan a que el alumno tenga que trabajar individualmente realizando fichas repetitivas de conceptos ya entendidos que les provocan aburrimiento y, en ocasiones, les supone alejarse de la vida del grupo. Por evitarlo y valorando los ya conocidos beneficios que posee trabajar cooperativamente, dividimos el grupo clase en grupos de 4 personas (de ellos también formaban parte los dos niños con alta capacidad). Para situar el trabajo previamente intenté animar la elección preguntando si algún padre o madre era de un país diferente al nuestro o si algún familiar cercano vivía fuera de nuestras fronteras. También proyecté en la pizarra digital un mapamundi y situamos en él los continentes, países y ciudades más importantes de cada uno de ellos y unos vídeos. Esta previa me permitió recuperar conocimientos previos que ya poseían algunos de ellos y sirvieron de estímulo y motivación para otros.
Cada grupo debía elegir el continente, el país y la ciudad que querían investigar. En un primer momento tenían que explicar qué sabían sobre el país y la ciudad elegida y qué les gustaría saber y por qué. Posteriormente situar el país en un mapamundi y empezar a buscar información sobre él para descubrir cuál es su bandera, la religión mayoritaria, las comidas típicas, la moneda, los instrumentos tradicionales, los deportes que se practican más habitualmente, los personajes importantes nacidos en el territorio, los monumentos destacados que existen y que no pueden dejarse de visitar, el tipo de vestimenta que usan sus  habitantes, etc. Con toda esta información debían crear una web de viajes para promocionar el país y ciudad teniendo que elegir bien los datos que harían aparecer en ella y qué imágenes incorporarían.

El proceso de trabajo se convirtió en 2 semanas de intenso trabajo que demandaba una implicación de todos los alumnos y donde todos pudieron aportar, en su trabajo personal y grupal, todo aquello que descubrían o sabían. Paralelamente al trabajo que iba realizando el grupo, sugerí a los alumnos con alta capacidad la oportunidad de ampliar algún aspecto del que pudieran estar más interesados. Los dos aceptaron la propuesta con mucho entusiasmo. Uno de ellos se apasionó con poder hacer diferentes maquetas de los edificios importantes elegidos por el grupo y el segundo en encontrar leyendas y fábulas del país seleccionado, resumiéndolas para poderlas explicar al resto de sus compañeros.

La experiencia me llevó a constatar de nuevo que iniciativas de aprendizaje activas y experimentales, donde se combinan actividades individuales y en equipo, aumentan la motivación de todos los alumnos y muy positivamente la de los alumnos con altas capacidades ya que en el proceso se respetaban las diferentes velocidades de aprendizaje, las necesidades delante de los diferentes retos que van surgiendo, permitiendo responder a las necesidades de aprendizaje de cada alumno. En el aula todo parecía que fluía, que era fácil. Proyectos de este tipo permiten llevar a cabo un aprendizaje personalizado pero colectivo. He repetido la experiencia y siempre ha sido un gran éxito realizando proyectos sobre los Juegos Olímpicos, la alimentación saludable, etc. No puedo negar que en ocasiones tuviese que intervenir en algún grupo para motivar a alguno de sus integrantes o para ayudarles a descubrir vías correctas para ponerse de acuerdo en las decisiones que iban tomando, pero valió la pena todo esfuerzo y dedicación porque los alumnos descubrieron un sentido a lo que hacían cosa que les permitía ampliar sus capacidades ofreciendo significado a lo que leían o veían, aprendiendo con compromiso y responsabilidad.

El poder disponer de un aula de informática espaciosa, el uso de los ordenadores y tablets, el visionado de vídeos, etc. nos ayudó a abrirnos al mundo de una forma fácil y semi-real…ahora sólo faltar que podamos visitar estos países, conocer a su gente y seguir aprendiendo con ella.
Para finalizar quería transmitir mi ánimo e ilusión para que sepamos poner en el centro a nuestros alumnos, dejando que entren en el aula sus emociones e intereses, respetemos las diferencias y potenciemos algunas de ellas, evitemos que nuestros alumnos se aburran o aprendan con miedo, creemos lazos entre ellos, motivemos un aprendizaje profundo y estimulante, utilicemos instrumentos de evaluación que nos informen sobre la comprensión, las habilidades y competencias y actitudes de nuestros discentes y no sólo para comprobar si han memorizado conceptos y saben reproducirlos. Seamos capaces de para favorecer el aprendizaje de TODOS y cada uno de los alumnos, entre ellos los numerosos alumnos con altas capacidades.


jueves, 11 de febrero de 2016

Post del Viernes: Los hombres somos grandes NECIOS

No sé todo ni de todo y me alegro por ello, cada vez más, ya que esto me permite pensar lo mucho que me queda por mejorar y aprender. Hace unos años quizás me sentía más poseedora de la verdad, ahora no, cada vez menos.
 Nicolás Boi­leau, hace ya mucho tiempo, es­cri­bió que la ig­no­ran­cia siem­pre es­tá dis­pues­ta a ad­mi­rar­se y qué razón tenía. A me­nu­do la ig­no­ran­cia es el re­sul­ta­do no tan­to de lo que des­co­no­ce­mos sino de la soberbia con la que de­fen­de­mos lo que no sa­be­mos. En los de­ba­tes dia­léc­ti­cos en los que participamos diariamente, con tal de in­ten­tar que­dar bien o imponer nuestras ideas por encima de las de los demás, bus­ca­mos estratagemas para ser más au­da­ces, más agresivos, para sentirnos ganadores...y  así sólo de­mos­tra­mos una cosa: ser unos grandes ne­cios.

Durante esta semana he observado, en reuniones y conversaciones en las que intervenía o en las que tan sólo era una observadora pasiva y analítica, cómo las personas actuamos y ponemos todo nuestro empeño en convencer o imponer nuestras ideas. Para conseguirlo gastamos energía, repetimos ideas, imponemos puntos de vista, hasta podemos subir el tono de voz o gritar para imponernos...necio, muy necio.

Pero ¿por qué lo hacemos? ¿Por qué tenemos la necesidad de intentar ganar al otro continuamente, hacer que nuestros puntos de vista queden en primer lugar? No creo tener la respuesta pero de lo que estoy segura es de que na­die nos puede pedir que lo se­pa­mos to­do y por ello este gasto de energía es inútil, necio.

El gran escritor Jo­sep Pla ti­tu­ló su pri­mer li­bro "Co­ses Vis­tes" y explicaba que  había elegido este título porque era una forma de ex­pli­car­le al lec­tor que só­lo es­cri­bía de lo que ha­bía co­no­ci­do en di­rec­to, que no ha­bla­ba de oí­das, que no se aden­tra­ba en lo que no sa­bía, que no imaginaba inútilmente,que no juzgaba. Sabias palabras nada necias.

Por todo esto llego a la conclusión que la in­te­li­gen­cia humana ra­di­ca en situarnos correctamente en los en­tor­nos en los que nos movemos , en ges­tio­nar nuestras emo­cio­nes (cosa nada sencilla) y dejar de pre­su­mir por ganar a los demás porque este objetivo es un objetivo necio, atribuible al mundo animal. Si gastamos nuestra energía en luchar por imponer, demostrar, superar al otro nos convertimos en seres necios...¿Y quién quiere serlo?

Buen fin de semana a tod@s!

jueves, 21 de enero de 2016

Post del Viernes: Cuando la GENIALIDAD y la DIFERENCIA molestan...

Educar es una palabra maravillosa si se entiende bien su significado. Supone la capacidad de guiar o conducir a una persona o grupo hacia la adquisición de un conocimiento para que pueda dar el máximo de sí misma, partiendo de cómo es y qué sabe. ¿Parece sencillo no? Pero NO lo es.

Soy maestra y me gusta serlo. Si hay algo que me obsesiona en el día a día de ejercer mi profesión es poder ser una docente con capacidad para guiar y acompañar a mis alumnos para potenciar su máximo desarrollo como personas y estudiantes. Me esfuerzo en crear un ambiente motivador y gestionar recursos y habilidades para que cada uno de ellos dé lo mejor de sí mismo, conociendo y respetando sus características, necesidades e intereses. Repito, parece fácil, pero NO lo es.

Si miro hacia el tiempo donde ejercía el rol de "estudiante" tengo que reconocer, a mi pesar, que no recuerdo a muchos profesores de mi infancia y juventud que fuesen grandes guías pero los que vienen a mi cabeza me gustaría encontrármelos para decirles: GRACIAS. Gracias por conocerme, por respetarme, por no quererme cambiar, por guiarme. Gracias por estimular lo que más me gustaba, por reforzar mis sueños, mis intereses y estimular de nuevos, por exigirme, por abrirme nuevos caminos. Gracias por no transformar la educación en un puro proceso de transmisión de conocimientos y contenidos sin sentido y vacíos de significado. Gracias por no obligarme a ser como los demás, favoreciendo mis genialidades, mis dones, mi inteligencia y no incidir únicamente en mis dificultades y errores sino por tener la capacidad para crear puentes hacia mis fortalezas. Ahora me doy cuenta que todos ellos tenían una cosa en común: huían de la homogeneidad y apoyaban la diferencia. Eran personas capaces de vernos con una mirada y respeto diferente a muchos otros.

La homogeneidad, el gran enemigo de la sociedad actual,  se busca en la empresa, en la escuela, en las familias. Lo que es diferente sigue molestando e incomodando. Me sorprende descubrir a personas que dedican toda su energía diaria a tapar o anular lo que no es igual, lo que se sale de la "norma", para que todo a su alrededor sea controlable, y homogéneo; con la diferencia se sienten atacados e incómodos. 
¿Y qué consiguen con esto? Matar lo que es diferente y con ello la genialidad y el desarrollo creativo. ¿Quién pierde con esta situación? La persona que recibe este acoso y la sociedad en general, ya que no puede "beneficiarse" de las genialidades y capacidad de estas personas.

Creo que lo incoherente en apariencia tiene su coherencia interna pero hay que descubrirla. La genialidad es uno de los grandes recursos desaprovechados porque a veces ha sido ocultada y hasta perseguida. ¿Qué sería de nosotros sin un Picasso, un Dalí, un Edison? En el  Sistema Educativo actual lo diferente, el alumno que tiene otra forma de pensar, de contestar, de formularse preguntas, que posee un coeficiente elevado o un talento notorio le es difícil encontrar su sitio en el sistema. Los discentes que presentan unas características y necesidades que le hacen salir de la gráfica de lo "normal" molestan e incomodan.. ¿Qué hacer con ellos? Su talento, su creatividad, su coeficiente intelectual se ve como algo que hay que ocultar. En los casi 20 años que llevo ejerciendo como docente lo he podido constatar en muchas ocasiones y esto me asusta y entristece. Un gran problema es que el profesorado no está formado para saber qué hacer con ellos. No se apoya su diferencia sino que indagamos hasta descubrir qué hacen mal para sentirnos más tranquilos, "no es tan bueno" nos decimos, "hace alguna falta" y así respiramos con más tranquilidad.Se les niega su genialidad con test que evalúan todo lo que no tienen que evaluar y se les trata con cierta indiferencia e incluso hostilidad. Confundimos la genialidad con "ser muy listo y no equivocarse nunca" y genialidad o alta capacidad es poseer una gran nivel de perseverancia, de coraje, de concentración, de creatividad, de determinación..., es mucho más que tener un Coeficiente Intelectual superior a 130.

En la educación y en la vida no todo es lineal y por ello debemos huir de la igualdad y substituirla por la equidad permitiendo seguir a cada persona procesos y caminos distintos con igualdad de oportunidades. Crear en el aula dinámicas no lineales permite dar espacio a todos los alumnos, alumnos con capacidad diferente para percibir y entender el mundo, para descartar y analizar datos, con métodos de resolución de problemas originales distintos a los que estamos familiarizados. 

La búsqueda de la igualdad lleva a lo controlable y si todo es controlable no hay creatividad. Sin creatividad no hay genialidad. Sin genialidad no hay avance y todos pasamos en ser "iguales" y "grises", y se pierde la pasión . Y sin pasión ¿se puede aprender?
Por una educación donde todo sume, todo se valore, todo tenga su espacio y su voz, donde la diferencia sea un regalo y no una dificultad. Por una EDUCACIÓN diferente.

Buen fin de semana a tod@s!


"La mediocridad no conoce nada superior a sí misma, pero el talento instantáneamente reconoce genios"


Arthur Conan Doyle