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lunes, 11 de febrero de 2019

La FOTO del Martes: La envidia es ignorancia y la imitación, un suicidio

La envidia es ignorancia y la imitación, un suicidio
R.W.Emerson

La envidia y la imitación se sustentan en la comparación. 
La comparación, la competencia, el mirar hacia fuera para saber quién debo ser, 
definen el camino exactamente opuesto al que conduce a la autoidentidad.

Fragmento: Sabiduría recobrada

ATRÉVETE A SER TÚ


jueves, 4 de enero de 2018

Post del Viernes: Para este Año Nuevo ya sé lo que NO QUIERO

En estos días, muchos son los propósitos que las personas nos hacemos para nuestra vida personal, familiar, profesional y social. Nos animamos a escribirlos y a contárselos (si nos vemos más seguros con su definición) a los que tenemos más cerca. Estos días recordaba los "buenos propósitos" elegidos para años anteriores y me parecen algo lejanos y caducos. Este recuerdo me ha llevado a pensar: ¿tanto he cambiado? Creo que sí y me gusta. La formulación de los actuales, para este año 2018 ya estrenado, me constata que ya no soy la que era hace unos años ni tan siquiera hace algunos meses. Este año tiendo a una formulación de pocos objetivos pero muy focalizados en mi persona, porque si soy capaz de cumplirlos, influirán directamente en mi vida personal y profesional.

Me apetece compartir no estos propósitos, que quizás poco pueden interesar a los que pasan por este blog, sino todo aquello que NO deseo para este año. Definir lo que no queremos también ayuda a concretar lo que sí anhelamos.

Para este 2018 No quiero:
Vivir con miedo.
 Permitir que otros me limiten con sus inseguridades.
No respetarme y que los otros tampoco lo hagan.
Perder experiencia de presente.
Negar mi potencial en base a la idea que tengo de yo misma.
Abandonar cualquier versión de las que forman mis cualidades.
Dejar volar ideas estrambóticas que me limiten.
Permitir acostumbrarme a nada que entorpezca mi crecimiento.
Tender a categorizar o juzgar.
No aportar todo aquello que pienso.
Perder el tiempo con cosas que no me interesan.
Escuchar historias que no aportan nada positivo para nadie.
Tener que vivir experiencias que no elijo y que otros pretenden elegir por mi.
Comer carne ni pescado siguiendo ser vegetariana.
Dejar de viajar aunque algunos crean que no es necesario.
Olvidar que estoy VIVA y que sólo se VIVE una VEZ.
photo by National Geographic
Así en este post sólo me queda desearos a tod@s un feliz y espléndido año nuevo...repleto de todo aquello que deseáis. Yo le pido mucha SALUD para todos y lo otro me encargo yo de trabajarlo y conseguirlo. Por un año lleno de muchos posts que nos hagan pensar y disfrutar. Gracias a tod@s por volver a estar por aquí...

martes, 26 de diciembre de 2017

La FOTO del Martes: A solas contigo...

A solas contigo, 
con uno mismo, 
con los que somos y no con lo que hacemos
con lo que soñamos y a lo que tememos,
con lo mejor de nosotros y con lo que nos molesta,
sin exigencias, sin apretones ni tirones,
sin valoraciones particulares, sin competencias
con sincera libertad...
porque no hay nada más interesante que ser honesto con uno mismo...para seguir viviendo.


La madre del bosque, 
Madagascar
Photo by Marsel Van Oosten

lunes, 25 de septiembre de 2017

La Foto del Martes: Atreverse a mirar es descubrir quiénes SOMOS...

Atreverse a mirar es descubrir quiénes SOMOS...

Actualmente es el APRENDIZAJE más importante que podemos llegar a realizar.
Porque nadie siente lo que tú sientes...
Porque nadie puede percibir la tristeza como tú lo haces o se ilusiona como la has hecho alguna vez...
Porque mirar es mucho más que descubrir lo que hay ahí fuera, en ahondar hacia muy dentro...

¿Sabes realmente quién ERES? ¡MÍRATE!

Photo by Álvaro Sánchez Novoa

jueves, 8 de junio de 2017

Post del Viernes: Cerrando un círculo....

Todo empieza y todo acaba, absolutamente todo. Ahora mismo estoy en "standby", parada observando mi pantalla del portátil y escribiendo en la que vuelve a ser mi casa. Después de un largo viaje de más de 36 horas que me ha permitido empezar a evaluar, valorar y sobretodo dar gracias por todo lo vivido en New Zealand, llega el reencuentro tan esperado con la familia y poco a poco con los amigos a los que he añorado en muchas ocasiones. Abrazos que te hacen emocionar, lágrimas de inmensa alegría, sonrisas y palabras que te llenan todo el cuerpo ... volviendo a agradecer que todos están bien y que siguen ahí donde siempre, escuchando, alegrándose y animando.

En estas noches de cierto insomnio  pienso en los ciclos de la vida. Los inicios de las nuevas etapas siempre vienen marcados por un sentimiento de cierta pérdida y a la vez de una sensación de absoluto agradecimiento interno que te hace saber que algo da comienzo. Cuando iniciamos una nueva etapa vivimos los momentos previos con alegría y cierto temor, todo se envuelve de preparaciones, de despedidas, de proyecciones de cómo irá o qué sucederá. Sabemos que algo empieza a funcionar, a moverse. Pero ¿somos tan conscientes cuando algo llega a su fin? Creo que nos cuesta mucho más y pienso que saber cerrar el "círculo" de una etapa o una experiencia es fundamental. Es como una partida de ajedrez: has movido muchas fichas, has aplicado tus técnicas pero esta no finaliza hasta que das la mano a tu adversario para constatar que todo ha acabado y toca empezar de nuevo.

Ha llegado el momento de empezar a cerrar algunas puertas, guardar experiencias, amistades y momentos irrepetibles y despedirse con la misma ilusión y serenidad con la que inicié este gran proyecto. Me siento en paz conmigo misma, con un sentimiento de cierto recogimiento por ser consciente del crecimiento personal y profesional realizado, intentando observar cómo he asumido mis responsabilidades, parándome para escuchar lo que siento, habiendo entendido que únicamente debo ser lo que realmente soy sin pretender ser lo que no soy o obtener algo que no me pertenece. Me doy cuenta que cuando aceptas quién eres y qué haces eres capaz de sentir la paz y la felicidad de forma más duradera, las situaciones que te provocan dolor las aceptas acogiéndolas e intentando gestionarlas lo mejor posible, sin apegarte y sin rechazar  lo "otro". Porque la vida es eso una sucesión de alegrías y tristezas, de buenos encuentros y desencuentros, de grandes éxitos y malos intentos, de inicios y finales.

¿Y cuál es el objetivo a partir de ahora? El no desear cada vez más y más y optar por una simplicidad para seguir conociéndome, explorando, aprendiendo. Mucho más que acumular "conocimientos" acumular VIDA. Evitar  juzgar, valorar, comparar o competir mirando profundamente las causas, con estabilidad y la máxima lucidez, para darme cuenta de las cosas con calma emocional, sabiendo aceptar mis anhelos, miedos o necesidades. Trabajando mis sensaciones, emociones y pensamientos para ser feliz y sobre todo hacer feliz a todos aquellos que nos rodean, sabiendo lo que es realmente necesario y qué es superfluo. Además de todo ello empiezan nuevos proyectos personales y profesionales que me llenan también de ilusión y que tocará disfrutar al máximo.

Así cierro un círculo, un círculo al que siempre estaré agradecida, bye New Zealand gracias por todo, hello Spain.

Buen fin de semana a tod@s!

lunes, 24 de abril de 2017

La FOTO-VISUAL del Martes: No te midas con los demás, sino con el alcance de tus posibilidades

Si él lo hace yo también debería poder hacerlo...
Si todos pueden no puedo ser menos...
¿Cómo no voy a intentarlo si todos lo han intentado antes?
Dejar de pensar en TODOS para pasar a pensar en UNO mismo...
Nuestras posibilidades están directamente relacionadas con nuestras habilidades y capacidades, con nuestros propósitos, con nuestros intereses y limitaciones...pero somos nosotros quien debemos elegir qué y cómo queremos vivir las cosas.
SER uno mismo es mucho más que ser como TODOS..
Elige,  empieza, camina..
 Como TÚ sólo quieras ...

Grábatelo: empieza, siéntete libre, sé valiente, guía tu vida...

New Beginnings- Courage- Freedom- Guide
...y haz tu propio camino!

Visual Thinking Life by @marato2011

jueves, 6 de abril de 2017

Post del Viernes: Los SUEÑOS cuando se cumplen dejan de serlo (7 meses viviendo en Nueva Zelanda)

Estudio, investigo y escribo. Estas son tres de las actividades más importantes que ocupan mis días y que me permiten sentirme feliz. Para mi vivir en Nueva Zelanda es poder desarrollar un gran sueño que habitaba en mi cabeza hacía mucho tiempo. Nunca había soñado vivir en las antípodas pero sí poder hacer un break en mi carrera profesional como docente y psicopedagoga para poder seguir aprendiendo, investigar, escribir futuros proyectos y desarrollar mi doctorado en psicología y educación en otro país. Y pudo ser y doy gracias por ello. Es verdad que el poder estar aquí no es cuestión de suerte sino de mucho trabajo y renuncias personales, así que ampliamente feliz con la opción elegida. Pero el conseguir mi sueño también me ha hecho comprender que los sueños, cuando se cumplen, dejan de serlo. Quizás puede parecer una frase algo brusca pero es una realidad absoluta. Cuando se consigue un sueño este deja de serlo, no muere pero si que se transforma porque modificamos nuestros pensamientos y sentimientos hacia él. Haciéndolo damos paso a otros que exigen su espacio y su valoración. Siempre deben haberlos, da igual el tamaño o la forma, el pretexto o el objetivo.

Durante estos meses intensos por muchos motivos he intentado valorar todo lo que tengo a mi alrededor. En ocasiones salgo al jardín y toco la tierra, acaricio la hierba por la mañana para sentir que está fría pero viva desprendiendo un olor intenso que nunca antes había valorado. Observo los altos árboles que me rodean, toco sus raíces y  troncos, siento su rugosa textura, y me doy cuenta que  estoy viva. Hoy quiero valorar los 7 meses vividos en un país en medio de la nada, tocando al polo sur, que a veces se mueve y se queja pero que posee increíbles paisajes y una población con una mentalidad muy práctica ante la vida. Revisar me ayuda a ser mucho más consciente de lo vivido y aprendido y de aquello que quizás ha pasado dentro de mi y que jamás había imaginado que sucediera. Podría destacar que:

- Siento que he ganado en confianza y seguridad personal, siendo capaz de valorar mucho más lo que soy capaz de hacer y sabiendo también el margen de mejora que me queda por realizar.
- Vivo más "lentamente" curiosamente haciendo el mismo número o más actividades que hacía en Barcelona. Todo recae en la actitud que eliges cuando haces las cosas.
- Ha crecido en mi un gran interés por la cultura Asiática, especialmente por Corea del Sur (que aún no conozco) y Japón (que me robó el corazón hace unos años). Quizás muchos factores me estén diciendo que debo conocerlas más.
- Valoro con intensidad mi incursión en la meditación : 21 minutos diarios que se han convertido en un espacio  muy importante en mi día a día porque me ayuda a parar totalmente, a mirar con los ojos cerrados y a sentir diferente, desde adentro, sin ninguna pretensión más que querer sentir. Quizás este vídeo puede ayudar a explicar mejor cómo la practico por si alguien se anima a hacerlo:


- Me alegra poderme expresar en otra lengua que no sea el catalán y el castellano, con tranquilidad y mucha más espontaneidad, pudiendo exponer importantes ideas y sentimientos. He constatado que saber idiomas te abre muchas puertas que antes no sabías ni que existían.
- Sigue creciendo en mi una conexión con la alimentación basada en todo aquello que ofrece las tierra: hortalizas, fruta, vegetales, semillas...y el estilo de vida que va asociado a él: valorar de otra forma el planeta, lo que nos rodea y nos alimenta.
- Me siento más unida y siento mayor respeto por la naturaleza y los ciclos que se dan en ella.
- Sigo intentando no avanzarme, dar espacio a la intuición, una práctica que da buenos resultados aunque cuesta no controlar.
- Valoro una y otra vez poder correr por parajes increíbles que me quitan el aliento y el habla.

Pero NO todo ha sido o es fácil. Por ello...

- Cabe destacar que todo gran cambio requiere un proceso de adaptación y yo he necesitado el mío para adaptarme a un país diferente: donde se hace y se piensa muy distinto, que le importa poco lo que pasa en Europa y que valora lo que tiene con simplicidad y naturalidad.
- Me cuesta soportar en ocasiones la dureza del clima y el frío intenso cuando se me hielan las manos y la cara y en esos momentos es cuando desearía estar muy lejos de aquí. Cada vez valoro más nuestro clima Mediterráneo.
- Hay momentos que me gustaría estar cerca de las personas a las que echo de menos, porque una pantalla o un mensaje nunca podrá transmitir lo mismo que el contacto físico o una mirada. Pero me doy cuenta que es un echar de menos que tiene una parte muy positiva porque me ayuda a valorar y a aprender a transformar el dolor en intensidad y cariño.
 - Intento superar el cansancio y a veces un cierto desánimo cuando las cosas no salen como yo deseo evitando preocupar a nadie. El cansancio acumulado por el ritmo de trabajo después de 7 meses sin vacaciones empieza a pasar factura...
- Me cuesta despedirse de los nuevos amigos hechos que regresan a sus casas y con los que he compartido muchas horas y ahora son parte de mi, sabiendo que a muchos de ellos será difícil volverlos a ver.

Evaluar nos permite saber en qué medida estamos viviendo y se están cumpliendo las metas que nos habíamos propuesto. También, y mucho más importante, cómo estamos y nos sentimos. Después de hacerlo toca seguir viviendo y aprendiendo...maravillosos objetivos.

Deseo a todos los que pasan por el blog que el paso de los meses y su evaluación suponga una gran motivación para seguir hacia delante, viviendo y disfrutando. Buen fin de semana para tod@s desde las Antípodas!

jueves, 8 de diciembre de 2016

Post del Viernes: Dejar de CONTROLAR...(3 meses en las Antípodas)

Cada vez lo tengo más claro y estoy más convencida de ello: dejar de controlar nos hace más libres, más felices, más sabios, más espontáneos...

Uno de mis grandes retos desde que llegué a New Zelanda ha sido ser capaz de hacerlo. Y ahí estamos, avanzando mucho pero aún con camino por recorrer.

Cuando te instalas en otro país tan diferente al tuyo el inicio viene marcado por un cierto "des-centramiento" y tensión especialmente por la impotencia de no poder controlar lo que pasa a tu alrededor. Todo es distinto: cambia el paisaje, el clima, la comida, los horarios, tu casa, tus gente más cercana. Te esfuerzas por entender y explicarte haciéndolo en un idioma diferente al tuyo pero hay muchas cosas que al principio no comprendes. A veces te gusta lo que pasa a tu alrededor y en otras ocasiones volverías a hacer las maletas y cogerías un avión para volver a casa y sentirte  más segura, en tu territorio, allí donde controlas casi todo.

Me doy cuenta que el dejar de controlar me ha permitido abrirme a nuevas cosas, es como si las hubiese dejado entrar en mi. Me ha permitido  abrirme a una "nueva dimensión" que en su inicio  me molestaba e inquietaba pero que ahora disfruto en ella. Vivo en el aquí y no en el allá. Programo únicamente la semana sabiendo el trabajo que tengo por hacer para poder cumplir con mis compromisos. Sigo unos horarios que me dan estabilidad, que me implican mucho esfuerzo y horas de estudio, pero me siento más abierta a todo lo que vivo en cada instante. No veo la tele, no escucho la radio, no me preocupo ni me obsesiono por el tiempo que hará así que cuando me levando toca salir al exterior y descubrir si hace más o menos frío y al comunicarme con los  demás intento entender qué sucede a mi alrededor y pienso cómo aprender de y con  ello.

Dejar de controlar no es abandonarse, no es dejar de hacer todo aquello que te apasiona o te hace feliz, no es olvidarse de las obligaciones personales y profesionales. Dejar de controlar es permitir que las cosas lleguen como tengan que venir, como ellas eligen, como el mundo te las envía, aceptarlas, intentar con flexibilidad  adaptarte a ellas y seguir caminando, siempre hacia delante.

Un ejercicio previo que hice antes de llegar a NZ y que creo que fue un gran acierto fue no tener toda la información de donde viviría, qué tipo de comida comería, con qué gente me encontraría...En ocasiones me costó bastante hacerlo pero creo que llegar así, sin una idea tan cerrada y preconcebida de todo, fue una buena opción para iniciar una nueva vida.

Después de tres meses viviendo en las antípodas he pasado por muy buenos momentos y algunos más complicados pero todos suman, absolutamente todos. Los momentos de risas o aprendizajes increíbles y desbordantes se suman a momentos de soledad y añoranza. Pero creo que estoy entendiendo que si las cosas suceden es por alguna razón y si no lo hacen también es porque no deben hacerlo. Tan sólo es eso, dejar de controlar y fluir.

Buen fin de semana NO controlador a tod@s!

miércoles, 10 de febrero de 2016

La FOTO del jueves: No nos despreciemos a nosotros mismos...

Es urgente que conozcamos cada uno de nosotros, que cada vez que nos alejamos de nuestra naturaleza específica, cada atentado contra nuestra propia naturaleza individual, se graban en nuestro inconsciente y hacen que nos despreciemos a nosotros mismos. Del modo contrario, cada vez que actuamos siendo fieles a nosotros mismos trabajamos a favor de nuestra propia autoestima.
Abraham Maslow