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lunes, 19 de marzo de 2018

La FOTO del Martes : Confía en el tiempo...

“Como no estas experimentado en las cosas del mundo, amigo Sancho, todas las cosas que tienen algo de dificultad te parecen imposibles. 
Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades”


Don Quijote 



lunes, 10 de julio de 2017

La Foto del Martes: Tiempo sin tiempo

National Geographic
Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde (...)
tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo
tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj
vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.
Mario Benedetti

jueves, 25 de mayo de 2017

Post del Viernes: Prestar atención en lo que es IMPORTANTE...

Viajar te permite sumergirte en conversaciones que no son tuyas. Lo haces con cautela y respeto más que por querer invadir, lo haces con curiosidad, convirtiéndose en muchos casos la conversación de dos extraños en una fuente de estímulo,  de conocimiento o de inspiración. Me gusta pasar parte de mi tiempo en aeropuertos y estaciones. Me apasiona viajar porque me inspira, me permite trabajar y escuchar, observar nuevos paisajes y "conocer" a muchas personas aunque nunca llegue a hablar con ellas.

En mi último viaje en autocar escuché una maravillosa conversación entre el conductor del mismo y una pasajera que parecía perdida y muerta de frío en un principio, para convertirse en una famosa escritora. La novelista informaba al chófer que iba a nuestra ciudad de destino a visitar su universidad y realizar una charla allí. El conductor, un hombre de más de 60 años con cara de bonachón y buen humor, en todo momento se preocupó por ella (igual que por el resto de pasajeros) y una vez en ruta los dos empezaron a hablar de libros y literatura. Prestar atención me permitió admirar la capacidad del chófer, que con agilidad y elegancia, describía el estilo de escritura de autores contemporáneos, de clásicos y de los últimos best sellers en lenguas tan diferentes como es inglés o el alemán. Me magnificó su forma de relatar las historias, su buena memoria para recordar los nombres de los autores y los títulos de los cientos de libros con los que había disfrutado, su pasión por un personaje que tan sólo aparecía en 6 páginas en un viejo volumen que le había marcado para siempre. ¿Increíble? En mi viaje de vuelta una mujer australiana con pinta de despistada y muy risueña se sentó junto a una chica colombiana que acababa de llegar al país con un nivel de inglés muy bajo y aprovechó el camino, sin conocerla, para darle clases de inglés, altruismo en estado puro. Prestar atención a esta gente me permitió reflexionar sobre lo distinto que somos las personas y de la importancia del lenguaje para poderse comunicar.

La capacidad para prestar atención en lo que cada uno considera importante permite ignorar lo que es irrelevante, convirtiéndose en una habilidad  básica para no cargarse de pesos, culpas y pensamientos que no llevan a nada. Esta habilidad posibilita descartar todo aquello que NO nos interesa, que no nos aporta absolutamente nada y a veces hasta nos ensucia. Saber prestar atención en lo que consideramos esencial nos ayuda a ser más responsables, focalizando nuestro entusiasmo para que las cosas sucedan, aceptar lo que nos ocurre y todo lo que sucede a nuestro alrededor teniendo consciencia de ello.

Me gusta entender la vida así y así quiero seguir poniendo atención a la vida, ya que creo que es la opción que más me beneficia.

Buen fin de semana de observación consciente para todo@s!

jueves, 4 de mayo de 2017

Post del Viernes: ¿Cuándo empiezas a ser VIEJO? (8 meses en New Zealand)

Recuerdo sus manos sobre las mías. Me las calentaba cuando llegaba a casa después del instituto deseosa de volverla a ver. Anhelo sus besos, su mirada y sus imperiosas ganas de aprender. Una aprendiz de más de 90 años que había tenido una vida difícil soportando una guerra que nadie entendió, la falta de posibilidades económicas para atender a sus hijos como ella hubiese deseado y la muerte de un joven marido e hijo. Pero su actitud siempre fue positiva,  ni una queja, ni un lloro fuera de lugar. ¿Cuándo empezó a ser una mujer mayor? Cuando decidió que había llegado la hora de irse, nunca antes. Aprendió a escribir cerca de los 80 años y se emocionaba cuando podía firmar sin tener que utilizar su huella dactilar escribiendo su largo nombre con letras temblorosas pero sin necesitar la ayuda de nadie. Con ella compartí sus primeras lecturas de palabras emocionada como un niño cuando lee por primera vez la palabra papá. Nunca quiso dejar de aprender, de moverse aunque su cadera casi no se lo permitía, de querer entender todo lo que le rodeaba.

¿Cuándo te conviertes en una persona mayor? ¿Cuando empiezas a ser VIEJO? Creo que depende de cada uno, es realmente una opción personal. Recuerdo ahora cuando hace 8 meses opté por dejarlo todo para viajar a la otra parte del planeta. Me acuerdo cuando decidí compartir la noticia con mis compañeros y amigos. La mayoría se extrañaba y algunos de ellos me dijeron pero ¿no eres demasiado mayor para esto? Cuando lo recibía me apenaba que equiparemos los años de una persona con sus ilusiones y sueños. Si tienes ganas de aprender ¿quién debe poner las barreras? Ahora comparto mis días con gente de más de 27 nacionalidades, de edades muy diferentes, cada una estudiando aquello que ha elegido, que le mueve a estar muy lejos de los suyos porque el esfuerzo vale la pena, no paro de aprender con ellos y de ello...aunque algunos piensan que ya soy algo mayor.

En New Zealand observo a la gente con más de 70 años y su aspecto me impacta. Sus rostros casi sin arrugas, sus claros ojos que regalan vida y experiencia, su aspecto juvenil me hace pensar que no existen viejos en este país, sólo personas con edad. Peter tiene más de 80 años. Dirige un grupo de voluntarios con entusiasmo y ilusión. Me saluda al verme con mucha educación. Sus grandes manos y su fuerza al estrecharme las mías me lleva a pensar que tiene aún mucha fuerza guardada. James, mi vecino de más de 70, me pregunta si necesito algo mientras corta madera sin cesar. En este tiempo nunca le he visto triste. Me saluda cada mañana con una una gran sonrisa mientras coge su coche para irse a trabajar, ni una queja, da igual que sea lunes o viernes. Aquí la gente no se jubila, es gente activa, gente que vive abocada a sus proyectos unidos a una naturaleza que les alimenta y les invita a salir de casa. 

A veces imagino en mi cabeza un listado de todas aquellas cosas que cuando tenga más edad, cuando pueda disponer de mucho más tiempo libre quiero llegar a hacer. Estudiaré nuevas profesiones entre ellas periodismo y filosofía, seguiré corriendo allí donde vaya, recuperaré la lectura de todos aquellos libros que he dejado por el camino, aprenderé nuevos idiomas, visitaré otros países e investigaré sobre sus tradiciones, me ofreceré en todas aquellas iniciativas donde pueda colaborar para hacer la vida un poco mejor de los demás...Sólo pido salud, lo demás ya lo pondré yo.

Por ello llego a la conclusión que mayor es aquel que deja de ilusionarse, que no tiene curiosidad, que no quiere afrontar los continuos fracasos, que pone por excusa la edad para no programar nuevos propósitos, que se ha cansado de vivir...da igual que tengas 20 o 90...la actitud es la que nos mueve  a hacer o no hacer...¡Yo no quiero ser VIEJA nunca! Así que empiezo a enfocar el futuro con esta mirada...¿y tú?

Buen fin de semana a tod@s!

jueves, 29 de diciembre de 2016

Post del Viernes: Cuando NO le pides nada al 2017...

Hace pocos días Facebook me recordaba el post que escribí pocos días antes de que acabase el 2015, ahora hace un año. En él le pedía al año que empezaba sólo dos cosas: Salud y Tiempo.
Sigo pensando y, me alegro de hacerlo, que siguen siendo mis dos grandes deseos y los volvería a pedir una y otra vez.
Pero este año los deseos quedan en segundo plano porque siento que no le puedo pedir nada al año 2017 porque todo llegará si estoy en camino, en movimiento, si trabajo en la dirección que marca mi interior, si soy capaz de seguir alineando lo que pienso, digo y hago.

Siento que cada día es una VIDA porque tiene un inicio y un final. Empieza el día y algo se mueve en nuestro interior y nos guía si somos capaces de escucharlo. Estos últimos meses viviendo muy lejos de casa y de los míos y no siempre con una vida confortable pero sí elegida y disfrutada, he podido acercarme mucho más a lo que SOY y a lo que PIENSO y...

- He comprendido que no tengo que hacer nada para ser algo porque ya SOY sin hacer, sin demostrar, sin esperar, porque si se busca la aprobación de los demás la vida se vive con un intruso en tu propio cuerpo y mente.
- He intentado cerrar puertas que no me llevaban a nada, entendiendo que abrir una puerta nueva antes de cerrar la anterior no te lleva a ningún lugar.
- Sigo aprendiendo a no dejarme llevar por la impaciencia porque el aprendizaje sólo empieza cuando deja de ser un objetivo. 
- He comprendido que la disciplina es la única que me permite seguir al conocimiento y no moverme únicamente por la emoción, porque la libertad sólo te la da el conocimiento no los impulsos.
- Siento que sólo existe el presente y que es un error instalarse en el pasado o el futuro.
- He experimentado lo importante que es no perder el equilibrio para evitar la confusión.
- He aprendido que  tengo el derecho de renunciar o rechazar todo aquello que no me haga avanzar y evolucionar.
- He descubierto que cuando no esperas con ansiedad todo acaba llegando.
- Siento que cuanto más leo, estudio, investigo...menos sé y me encanta porque me anima a seguir haciéndolo.
- Sé que suficiente es suficiente, que el equilibrio se encuentra en lo que damos y recibimos.
- He entendido que hay que aprender a descentrarse, salir de uno mismo, para ver mucho más.
- Siento que somos nuestras palabras así que es necesario sólo decir las necesarias.

Así que este 2017 se transforma en un largo camino de 365 días. Para disfrutarlo sólo deberé recorrerlo no sólo acabarlo. Así que toca empezar y vivirlo, dar pasos siempre hacia delante, (porque un paso adelante y otro hacia atrás no suman nunca dos pasos).
Da igual perder velocidad si ganamos en intensidad, en constancia y serenidad huyendo de la indiferencia.

Por eso 2017 no te pido nada sino que te prometo que intentaré no parar de investigar (a nivel personal y profesional), de ser cada vez más minimalista y de saber aceptar todo lo que está por llegar con respeto y mucha confianza porque eso es vivir ...

Desear para todos SALUD, TIEMPO y APRENDIZAJES que nos hagan más sabios y personas  más sencillas.
Feliz Año Nuevo -Feliç Any Nou- Happy New Year
a tod@s los que pasáis por este blog!

martes, 6 de septiembre de 2016

New: Taxi, por favor, al aeropuerto!

 En estos últimos días me doy cuenta que el tiempo pasa rápido y lentamente a la vez. En cuestión de segundos he deseado que todo acabara, poder estar sentada en la butaca del avión que me llevará primero a Singapur y posteriormente a New Zealand y en otros momentos lo hubiese alargado eternamente para que no se acabasen los últimos encuentros, cafés y conversaciones...

Sentada en el taxi camino del aeropuerto miro por la ventana y me despido de casa y de la ciudad que tanto amo. Pasan por mi mente cada uno de los miembros de mi familia, de mis amigos, de los compañeros de trabajo...y me permito despedirme así de cada uno de ellos.
Estos días han sido intensos extraños, tristes y felices a la vez....He sentido dentro de mi tristeza fusionada con una máxima felicidad...

Vuelvo a mirar por la ventana y encuentro una ciudad dormida, la misma ciudad que me acoge cada mañana cuando salgo a correr; hoy todo es diferente, hoy empieza una "carrera" distinta, un viaje que tiene como propósito máximo aprender y vivir con intensidad.
El  conductor me avisa que ya hemos llegado a la T1...toca empezar a caminar...hasta muy pronto...