DISCERE: Aprender. No dejar de hacerlo. Aprender lo que no se sabe, lo que aún no imaginas, lo que temes, lo que te ilusiona. Y eso es lo que deseo: tener la oportunidad de seguir aprendiendo. Aprender que la VIDA se vive viviendo. La vida es una sucesión de momentos, de instantes únicos, de baches, de tropiezos. Aprender y transformarse. Nadie puede elegir vivir por nosotros. ¡SI DUDAS, HAZLO!
jueves, 28 de enero de 2021
Post del Viernes: Y ¿cómo seguir hacia delante?
jueves, 17 de septiembre de 2020
Post del Viernes: Ilusiones que flotan en el aire
Parece que para muchos se hayan esfumado porque no somos capaces de mirarlas directamente a la cara.
Parece que tengamos miedo a soñar.
¿Cuáles son los motivos? ¿Por qué nos asusta volvernos a ilusionar?
Cada persona está llamada a ser dueña de su propia vida decidiendo lo que puede o no puede hacer y cómo debe hacerlo. Debe tener la libertad para planificar sus actos y entrelazar nuevos planes.Me autoexijo a entender este tiempo como un impasse entre el pasado y el futuro. Aprendiendo a surfear el proceso de desconocimiento que estamos viviendo, sin olvidar los riesgos pero sin quedarme inmóvil intentando tener una perspectiva de futuro lo más serena posible. Intento dedicar este periodo a seguir eligiendo, quizás con más demora que anteriormente, pero intentando aprender a flotar sin tanto peso que llegue a robarme la vida. Porque VIDA, dicen, que solo hay una.
Buen fin de semana para tod@s!
lunes, 12 de febrero de 2018
La FOTO del Martes: ¡Hay gente que nunca pierde la cabeza! No dejemos de reír...
Charles Bukowski
aquí y ahora
intentar algo que crees que no es posible,
o repetir aquello que te llena de felicidad.
Ser diferente, sin buscarlo pero no pidiendo perdón por ello
volver a reír,
hacer algo imprevisto,
arriesgarse,
elegir y vivirlo sin temor.
Reír de nuevo,
solo, acompañado, desde la distancia o tan cerca de alguien que sientas su respiración.
Porque hay que perder la cabeza
porque todo pasa y nada queda,
por eso ríe, intenta, equivócate, cáete, levántate y sigue
sin dejar de reír...
lunes, 13 de marzo de 2017
La Foto del Martes: ¿Esperar a qué?
jueves, 19 de enero de 2017
Post del Viernes: Cuando MENOS se transforma es MÁS: MINIMALISMO
¿Cómo podríamos definir qué es Minimalismo? Minimalismo es una "herramienta" para liberarse de los excesos de la vida (cada uno deberá determinar los suyos) a favor de concentrarnos en lo que realmente es importante, para que así podamos encontrar la felicidad, la satisfacción y la libertad.
Siento cada vez más que quiero una vida más sencilla (que no más simple) y significativa, menos llena de aquello que sobra, donde lo necesario se transforme en fundamental. Entiendo por ello una vida con propósitos llevados a cabo desde la fortaleza y la estabilidad que me hagan crecer pero que no me unan a objetos que me quiten libertad o a personas que no me lleven a crecer. Entiendo que podemos disfrutar con las cosas pero que no las necesitamos para ser feliz.
Hace unos días deliberaba en mi running matutino sobre la diferencia de tener una vida feliz o una vida significativa. Creo profundamente que podemos tener una vida feliz y significativa a la vez, por supuesto, pero es necesario no relacionar la felicidad replanteamientos que no te llevan a actuar, a vivir locamente sin consciencia o a esperar que todo llegue desde fuera y arregle a aquello que parece que no funciona en nosotros.
La distinción entre felicidad y significatividad tiene una larga trayectoria en la historia de la filosofía y la psicología. De forma muy resumida, la felicidad, y así la entiendo yo, es buscar el placer interior y exterior y la significatividad vivir de forma más consciente, conectar con lo que somos, con lo que hacemos o decimos, con lo que comemos...
Antes de acabar el año millones de personas escriben sus propósitos para el año nuevo. ¿Cuántas de estas intenciones expresan el deseo de una vida más feliz? Pero el problema es que nos olvidamos de pensar y concretar cómo lo haremos, qué tendríamos que cambiar o añadir en nuestra vida para conseguirlo.
Vivir desde la significativad, desde una vida mucho más minimalista, para mi supone:
1. Conocerse, aceptarse, respetarse y exigirse.
2. Conocer a las personas con las que nos relacionamos y respetarlas, aceptarlas, crecer con y junto a ellas.
3. Conseguir bienestar desde el interior y no desde el exterior sin tener que depender de objetos para ganar en felicidad e ilusión.
4. Dedicar nuestro tiempo a aquello que nos apasiona, con consciencia del aquí y el ahora.
5. Trabajar para conseguir aquello que deseamos, que nos quita el sueño por la ilusión, que tenemos ganas de compartir con los demás.
6. Crear y consumir mucho menos.
7. Dar a las cosas el valor que tienen y no tener la sensación de que ellas son las que nos dan valor a nosotros.
8. Deliberar sobre qué usamos, qué sentimos y qué queremos.
9. Cuidar respetuosamente nuestro cuerpo (alimentación, deporte y descanso) y nuestra mente.
El nuevo camino de autoconocimiento y autoconsciencia iniciado a raíz de esta tendencia minimalista me está llevando a nuevos cambios en mi vida.¿Te atreverías a hacer un listado con todos aquellos objetos que tienes en casa y que no usas? Escribe el nombre de aquellos que hace más de 3 meses no has utilizado y hasta has olvidado que están a tu alrededor. Créeme que el listado te sorprenderá como me sucedió a mi...El siguiente paso únicamente lo puedes decidir tú.
miércoles, 11 de mayo de 2016
La FOTO del Jueves: Yo acumulo VIDA
jueves, 25 de febrero de 2016
Post del Viernes: ¡Muévete! Ad Infínitum
Ayer encontré una fotografía dentro de un libro que hacía mucho tiempo que había leído. Lo había hecho durante un largo viaje por Asia . La fotografía cayó al suelo mientras ordenaba la biblioteca de casa. La cogí del suelo y al hacerlo sólo pude sonreír. En ella salíamos cuatro grandes amigos en un país lejano. ¡Qué jóvenes éramos! En aquellos tiempos yo era un poco ellos y ellos eran un poco yo. Vivíamos, reíamos, sentíamos, nos queríamos y lo seguimos haciendo. Descubríamos el mundo en viajes llenos de aventuras que preparábamos con meses de antelación y lo que primero parecía un sueño se transformaba en realidad. ¡Cuántas imprudencias realizadas, cuántos aprendizajes!




