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jueves, 11 de febrero de 2021

Post del Viernes: ¿Formar parte del problema o ser la solución?

El tiempo va pasando y parece que estamos siendo capaces de superar esta dura tercera ola. Una situación que se está haciendo dura para muchos.  A veces las personas que gestionan esta pandemia parece no encontrar respuesta a los problemas colaterales que van apareciendo. No digo que sea fácil, pero si imprescindible. Esta situación impide intuir cómo serán los meses que están por venir y esto crea incertidumbre y puede llegar a desesperar.Pero poca cosa podemos hacer más que seguir hacia delante.

Delante de esta situación, como en muchas otras, cada persona tiene la libertad de formar parte del problema o ser la solución. Hay personas que se especializan en los problemas y otros lo hacen en las soluciones. La humanidad ha evolucionado por las personas y organizaciones que son capaces de disolver o solucionar los problemas. Otras parecen dedicar todo su esfuerzo a  engrandecerlos.

Formar parte del problema o ser la solución, en gran parte, está relacionado con la actitud que adoptamos. Es una forma de enfrentarse a la vida y a todo lo que está relacionado con ella. Pero,  ¿cómo podríamos definir a estos dos grupos de personas? Vamos a intentarlo:

Personas que forman parte del problema: individuos que habitualmente les cuesta observar lo que sucede a su alrededor con perspectiva, tienen dificultad para ponerse en la piel de los demás. Buscan continuamente la discusión y el conflicto y se muestran irascibles. Son especialistas en quejarse, en constatar todo aquello que sale mal y rechazan cualquier cambio. Exigen, pero no cumplen, critican, pero no asumen que se equivocan.

Personas que forman parte de la solución: individuos que habitualmente aportan más soluciones y alternativas que quejas, que se apasionan por aprender, por probar nuevas cosas. Que no tienen pereza a echar una mano, a compartir su conocimiento o a encarar los problemas con responsabilidad y entusiasmo para adaptarse a las nuevas demandas y exigencias. Son personas generosas, líderes que motivan y no esperan que les motiven.
 
Os invito a cada uno a pensar qué sois habitualmente, problema o solución. Yo ya lo hecho... Ya que, ya que como hay que seguir hacia delante, habrá que elegir la forma de hacerlo.

¡Buen fin de semana a tod@s!

jueves, 23 de mayo de 2019

Post del Viernes: Curiosidad...



Las personas con grandeza acostumbran a tener una curiosidad insaciable, y, para la mayoría de ellas, esta es fuente de alegría y energía. Son personas que no dejan de crecer y crecer en todos los ámbitos de su vida y además, tienen la capacidad de hacer crecer a los demás.  Las personas curiosas:

- No suelen ser cínicas ni pesimistas. 
- Están abiertas a todo lo que les ofrece la vida, acogiéndolo con espontaneidad.
- No suelen odiar. 
- No pierden el tiempo criticando. 
- Aprenden en cualquier conversación o tema.
- Se levantan con agilidad cuando caen o se equivocan.
- Viven abiertos al mundo.
- Buscan, investigan, experimentan...
- Explotan sus sentidos en beneficio propio y de los demás.
- Son capaces de imaginar un mundo diferente.
- Se ilusionan diariamente.
- Les atrae lo desconocido.
- No hacen las cosas para impresionar a los demás.
- Pocas cosas les parece imposible.
- No dejan que los miedos se apoderen de su ilusión.
- Observan con ojos de niño y actúan desde la experiencia de un adulto.
- Ven la vida con más color.
- Trabajan por lo que sienten.
- Cuestionan las normas sin sentido e inventan nuevas.
- Disfrutan viajando, leyendo, escuchando música...
- Viven el cansancio como el premio a todo lo conseguido.
- Aprovechan el doble la vida.
- Ven el vaso medio lleno.
- No odian los lunes.
- La edad no es un impedimento para nada.
- Son agradecidas.
- Suelen controlar mejor sus niveles de energía.
- Valoran más la oportunidad que el resultado.

Debo confesar que me esfuerzo para ser una de ellas. Ojalá pueda seguir queriéndolo cada día, las ganas están, quizás no siempre la capacidad, pero seguiremos intentándolo.

Buen fin de semana llena de curiosidad para tod@s!

lunes, 2 de abril de 2018

La Foto del Martes: Aprende algo nuevo cada día...


El conocimiento es aprender algo nuevo cada día. 
La sabiduría es aprender algo nuevo cada día.
Que no dejemos de aprender nunca.
Que no pensemos que lo sabemos todo.
Que queramos saber un poco más.


Donde quiera que estés, está allí totalmente.
Eckhart Tolle

jueves, 8 de marzo de 2018

El Post del Viernes: ¡10 cosas que NO quiero aprender!

Alguien me contó que cuando cumplió 40 años descubrió lo que realmente era el objetivo de su vida: no parar de APRENDER NUNCA. Me pareció que optar por conseguirlo lo convertía en un objetivo admirable y maravilloso para ser imitado.

Me sigue llamando la atención cuando algunas personas exponen que ya lo saben todo y que no  pueden aprender nada nuevo. Me cuesta entenderlo porque considero que siempre se puede aprender algo diferente, profundizar en los temas de los que ya posees una buena base, descubrir los cómo y los por qués de millones de cosas...Admiro las personas  que, como esponjas, desean saber siempre más y piensan que nunca es lo suficiente tarde para probar algo diferente. He tenido la suerte de crecer con personas con esta capacidad y opción de vida y lo considero como uno de los mejores regalos que he podido recibir porque he aprendido mucho  con  y de ellas. Mi abuela materna se propuso aprender a leer y escribir a sus 80 años y lo consiguió, ya lo creo que lo hizo ¿qué mejor ejemplo para demostrar que nunca es lo suficientemente tarde para aprender?

Pero ¿debemos estar dispuestos a aprender todo y de todo? Lo he pensado y creo que no.  La clave está en seleccionar y optar. Esta semana he escrito un listado de todo aquello que no estoy dispuesta a aprender. Quizás la afirmación parezca una contradicción a lo anteriormente descrito en el post pero no lo es ¿Por qué? Porque estoy convencida de que hay cosas que no quiero aprender porque no están alineadas con mi forma de SER, pensar y sentir.

10 COSAS QUE NO QUIERO APRENDER 

1. Ser más agresiva para conseguir lo que deseo.

2. Preocuparme menos por los demás.

3. Actuar de forma más ambiciosa.

4. A dejarme llevar por juicios de terceros sin base ni justificación probada.

5.  Intentar ser extraordinaria sin ser realista y más humana.

6.  Ser más conservadora cuando creo que es necesario y posible un cambio.

7. Ser siempre comprendida sino optar por comprender más a los demás: uno crece dando, no recibiendo

8. Decir lo que otros esperan oír o vivir en la queja continua. Sino me gusta algo, cambio.

9. Llegar a hacer cosas que no me aporten y con las que pueda estar en contra. 

10. Vivir olvidando que la VIDA es finita.

¿Tajante? ¿Sencillo? ¡Real! Tener claro lo que NO quiero aprender me acerca no sólo a mi felicidad sino a la felicidad que se derive de esa acción y que beneficiará de rebote a terceros. Es verdad que no siempre es posible prever las consecuencias de todo lo que aprendemos y acabamos haciendo porque en ellas no solo influye nuestras acciones personales  pero tener en cuenta todo lo que se hace y buscar el por qué de las cosas nos hace más sabios y, a la vez, más humanos y felices.

En mi mente aparece rápidamente todo aquello que quiero aprender y sólo pensándolo ya me emociono: seguir investigando sobre la Alta Capacidad durante acabo mi Doctorado, hacer Periodismo, preparar mi cuerpo y mi mente para poder correr largas carreras por todo el mundo, leer millones de libros...ahora toca quizás que cada uno piense qué quiere aprender....¡Qué maravillosa tarea!

Buen fin de semana lleno de grandes aprendizajes para tod@s!




jueves, 21 de septiembre de 2017

Post del Viernes: ¿A qué le tenemos MIEDO? (II) ¿Qué cosas intentarías si supieras que no vas a fracasar?

Siguiendo el Post del Viernes de la semana pasada, que si alguien no lo ha leído puede recuperarlo desde este enlace  http://lopeziglesiasiolanda.blogspot.com.es/2017/09/post-del-viernes-que-le-tenemos-miedo-i.html , donde hablaba cómo encarar los miedos, mi segunda pretensión de estos días ha sido reflexionar sobre la siguiente pregunta:

¿Qué cosas intentarías si supieras que no vas a fracasar?

Me paro, me siento y pienso. En primer lugar decir, que como muchas personas, me doy cuenta que he crecido aceptando cosas, dándolas por sentado, creyendo muchos conceptos ...que con el tiempo dejan de tener valor o ser verdad. ¿Por qué? Lo analizo y pienso que muchas veces es porqué quizás, en algún momento, terceros opinaron sobre mis habilidades o capacidades estableciendo que no era capaz o estaba preparada para hacer algo cuando ni siquiera yo me lo había planteado o intentado y acabé creyéndolo. Estas "imposiciones"externas pasaron a ser creencias personales, familiares o sociales que se arraigaron en mi y que sin darme cuenta, condicionaron muchas de mis decisiones y actuaciones. Así, después de este primer análisis, sería muy conveniente acabar de detectarlas, analizarlas y decidir si quiero eliminarlas o seguir viviendo con ellas.

Por poner un ejemplo, recuerdo cuando era sólo una adolescente, mi entrenador me repetía que creía que me faltaba velocidad y que por eso pensaba que era mejor que jugase como defensa. Nunca me dio la oportunidad de probar si sería buena atacando. Ahora mi gran pasión es el running, he participado en muchas carreras, entre ellas maratones y ultramaratones y me he demostrado que puedo correr rápido. ¿Qué ha cambiado en mi? Sencillo: ¡que me atreví a intentarlo!

Nuestras decisiones empiezan en nuestros pensamientos, así nuestro destino viene marcado por ellos, conduciéndonos a las opciones que elijamos. Elegir se convierte en la llave para acceder a lo que deseamos. Muchos estaréis pensando ¡Pero no es tan fácil! Es es verdad pero NO es imposible.¿Y si nos atrevemos a imaginar y a actuar de forma diferente? Nos permite plantearnos qué queremos en la vida y sentir que no todo está escrito, que podemos escoger otras opciones que nos lleven a conseguir nuevos objetivos y vivir otras experiencias.

Pero no se trata de cambiar de vida de forma radical ni tomar opciones estrambóticas. A veces los cambios comienzan por modificar la ruta que haces cuando te diriges a tu puesto de trabajo descubriendo nuevas calles de tu ciudad y nuevas caras, de comprar el pan en un panadería distinta a la de siempre descubriendo nuevos sabores o atreverse a leer un libro de un género al que no estás habituado.

Así, ¿Qué cosas intentaría si supiera que no voy a fracasar? 


Rotundamente intentaría todo aquello que me da vida, que provoca que tenga ganas de recrear ese acto mentalmente para "preparar" mi cerebro y mis sentimientos, mi emoción,  como si ya estuviera viviendo esa experiencia: No importa si quiero realizarlo el día siguiente o dentro de 3 años. Esto lo hago 1 día, y otro, y otro...y así todo va cogiendo forma, se modifica durante el proceso y aparecen nuevas posibilidades...Abrirse a todas las posibilidades es entender que el fracaso NO existe, únicamente existe el no atreverse a intentarlo. Por ello, cuando inicio un proceso de cambio:


- Evito estar pendiente del que dirán los demás, huyendo de censuras inútiles o buscando la aceptación, priorizando lo que pienso y siento que tengo que hacer.

- Expongo abiertamente mis ideas a las personas que me conocen, sin esconderme, sin buscar la veneración de los demás y escucho sus comentarios.


- Huyo de la esclavitud del "políticamente correcto", apostando por un camino más libre y auténtico.


- Intento saber cuáles son mis heridas, mis fragilidades, conociéndome, sabiendo que no siempre tengo que estar bien o disponible o ser la líder de todo.


- Huyo de dependencias, de los celos o las envidias, de los auto-castigos inútiles, de las comparaciones que suelen ser jerárquicas: o mejor o peor, o negro o blanco...


- Intento no valorar las cosas únicamente cuando se hayan conseguido o acabado o vivir perennemente en el futuro. He descubierto que vivir en el presente únicamente significa agradecer  lo que tengo y trabajar duro por lo que me hace ilusión conseguir.


¿Fácil? NO siempre, porque a veces te sientes cansada y surgen las dudas ¿Posible? SÍ.  Toca ser valientes, mostrarnos como somos, porque nuestra singularidad no debe estar reñida a los otros ni a uno mismo. Escuchemos asumiendo nuestra responsabilidad en TODO y no queriéndola otorgar a los demás, evitando la gran excusa que no tenemos tiempo para ser feliz.


En mi vida he hecho cosas donde he arriesgado y me han hecho salir de mi zona cómoda como: irme de voluntaria a África con 17 años, escribir un libro muy personal, dar conferencias delante de mucha gente o vivir en New Zealand trabajando en mi tesis doctoral con más de 40 años ...y estas experiencias me han enseñado que intentando cosas nuevas se te abren las puertas a un mundo nuevo de aprendizajes.


Intentar y entender que el tiempo es un don precioso, huir de la sensación de que no tenemos tiempo para nada y empezar a elegir supone entender que el tiempo es finito y que no sabemos de cuánto disponemos...porque sabemos cuando llegamos a este mundo pero no cuando lo dejaremos. 



Sólo es eso, intentar ser mejor que uno mismo...dándole un sentido a nuestra vida...sin tener  MIEDO a nada... ¿Qué cosas intentaría si supiera que no voy a fracasar? TODAS las que hago cada día y las que vendrán porque ya empiezan a tener vida en mi mente...

¿Y tú? ¿Te atreves a hacerte la misma pregunta?


¡Buen fin de semana a tod@s llenos de nuevos intentos!

lunes, 3 de julio de 2017

La FOTO del Martes: Dejar de esconderse...

"Cuando uno se acostumbra a no conseguir siempre lo que desea
¿Sabes qué pasa?
Que acaba por no saber incluso lo que quiere"
Haruki Murakami

Dejar de esconderse...

jueves, 29 de junio de 2017

Post del Viernes: Saber volver... no siempre es fácil...

En varias ocasiones he querido empezar a escribir este post pero algo dentro de mi no me dejaba. Ahora que siento que puedo escribirlo sé que lo que me impedía hacerlo era volverme a conectar totalmente conmigo misma después de días intensos por muchos motivos. Cuando vives tan alejada de una realidad, de un país, de unas rutinas y formas de hacer te desconectas inconscientemente de muchas dinámicas y formas de vivir. El regreso te recuerda que aquellos cables y conexiones que tenías desconectados deben volverse a conectar si no quieres vivir aislado de todo y de todos.


La llegada a casa puedo valorarla  totalmente positiva especialmente por los encuentros  con los seres queridos. Los abrazos, las miradas, las preguntas te hacen re-conectar con lo que han vivido ellos en los meses de ausencia. Cuando es tu turno y toca explicar todo lo experimentado te es complejo hacerlo con palabras. Optas por describir tu día a día allí, en qué dedicabas el tiempo y detallar el ambiente y la forma de vida de los locales. Inconscientemente te das cuenta que es difícil explicar para que se entienda lo que realmente viviste allí: las risas compartidas con gente que ahora está repartida por todo el mundo, los miedos por no entender y no estar a la altura, las dificultades para sobrevivir en un clima y una sociedad muy diferente a la tuya, el dolor cuando la añoranza se instalaba en el cuerpo y el entusiasmo por sentir que aprendes, que tu mirada se amplía, que eres capaz de hacer cosas que nunca habías imaginado . Todo esto está muy adentro de ti, ocupando un espacio enorme y  al principio no sabes cómo gestionar para que no te duela. En ocasiones parece que estás "fuera de juego", en el banquillo sin saber cuando te tocará jugar.

Llegas a casa e intentas volver a tus rutinas pero todo parece ser diferente. Observas y la gente sigue en sus proyectos, con su vida diaria, totalmente comprensible...pero cuando lo observas con cierta perspectiva no deja de hacerte pensar. Es como si cada persona con la que me he encontrado estuviese encima de una barca en movimiento y para volver a conectar con ella tuviese que saltar a ella para seguir su ritmo y poder así compartir un tiempo juntos. Lo haces porque te interesas por ella y deseas hacerlo pero te sientes algo extraña. Pones la radio (aun no he visto la tele) y las tertulias me enturbian la mente teniendo que apagarla para no agobiarme. Opto por escuchar música o podscasts bien elegidos. Mi cuerpo y especialmente mi mente se quejan y me transmiten que están muy cansados, que necesitan sosegarse y yo sólo les pido que aguanten un poco más, hasta mediados de julio donde les prometo que podrán descansar. Haber vivido con 12 horas de diferencia influye también en tu sueño, tu cuerpo y tu estómago pero tiempo al tiempo, con paciencia todo volverá a ponerse en su sitio, mientras tanto a aprender de este proceso que me tiene muy interesada.

Sigo leyendo y investigando, escribiendo, no al ritmo que quisiese pero lo acepto. Corro y nado diariamente porque me ayuda a pensar y  fluir con más espontaneidad. En estos espacios de tiempo me pregunto si volvería a New Zealand y mi mente y mi corazón dicen que no, aunque eche de menos a la gente y a los muchos momentos vividos juntos. Si cierro los ojos soy capaz de recordar miradas, olores y sabores, ruidos, cantos de pájaros...y me gusta hacerlo pero siento muy dentro de mi que la experiencia debía acabar cuando y cómo lo hice.

Siento una felicidad y una gratitud absoluta por todo lo vivido y aprendido durante este tiempo pero sé que debía volver, no sé si para siempre o por algún tiempo, la verdad es que esto no me preocupa lo más mínimo. Acojo los momentos de alegría intensa entre los míos, la melancolía que a veces me acompaña por casa, el no entender algunas situaciones que observo. Admito con máximo respeto el ritmo de vida de los demás queriendo saltar a sus barcas las veces que sean necesarias para saber y vivir con ellos.

Y por ahora decido seguir trabajando y estudiando, seguir encontrándome con gente para compartir el momento, leer y meditar para entender mejor mi mundo y todo lo que me rodea oponiéndome a que entre a mi vida información que no sirve para nada, eligiendo muy bien qué quiero oír y ver. Deseo aplicar todo lo aprendido en mi vida diaria personal y profesional a mi vida de aquí, o donde sea, es lo que quiero pero necesito un poco más de tiempo...

Buen fin de semana sabiendo volver a tod@s!

jueves, 15 de junio de 2017

Post del Viernes: Entendiendo a eso que le llaman intuición...

La intuición es algo que habla pero que a veces no sabemos entender. Corre a nuestro alrededor de puntillas, nos acompaña sin presionarnos, nos susurra pero muchas veces parece que estemos sordos o nos de miedo escucharla. Se convierte en una habilidad para conocer, comprender o percibir algo de manera clara sin la necesidad de utilizar la razón.

Si somos capaces de conectar con ella parece que el mundo se amplía, pudiéndolo mirar de forma muy diferente. Si realmente nos atrevemos a mirarla a la cara nos explica que la vida hay que vivirla con sobriedad teniendo tiempo para las cosas que nos motivan y nos hacen disfrutar, y lo más importante, sabiendo elegir cuáles son y eso  no siempre es fácil. La elección se convierte en una  decisión libre porque si algo se impone la intuición muere.

Nos enseña a escucharnos, a mirar hacia dentro descubriendo que la cosa más grande que tenemos es estar VIVOS. Y lo demás es posterior, todo, absolutamente todo. Cuando lo entendemos todo vuelve a cobrar sentido. Dejas de preocuparte por lo que no tiene sentido y pruebas, te arriesgas, te lanzas, caminas abriendo puertas que nunca antes pensabas que ibas a descubrir, confiando y sintiendo que puedes porque amplias el conocimiento y cambia la valoración que uno posee de uno mismo sabiendo tomar mejores decisiones. Intuir es escucharse y saber anticiparse acallando la mente. Poder descartar y optar por aquello que en ese instante carece de una respuesta clara y segura pero que te impulsa a querer hacer algo nuevo o a vivir las actividades cotidianas encarándolas como retos libres de prejuicio. 

Me gusta saber que está y me acompaña. Hubo algún tiempo que me costaba mirarla a los ojos pero ahora no dejo que me abandone.  Pero ¿cómo te conviertes en una persona intuitiva?

- Es necesario escucharse, tomar tiempo para mirar hacia el interior sin que hayan cosas que nos distraigan, saber parar y tener tiempo para detenerte completamente (en mi caso meditar).
- Aprender quiénes somos, actuando acorde a lo que sentimos, nos decimos y hacemos.
- Dedicar tiempo a observar sin prejuicios.
- Escuchar y conectar con los demás.
- Saber imaginar qué queremos y por qué.

De nuevo comprendo que la necesito para vivir, porque la lógica casi siempre tiene razón pero la intuición jamás se equivoca.

Buen fin de semana intuitivo para tod@s!

lunes, 29 de mayo de 2017

La foto del Martes: ¿Qué es la inteligencia?

"Si la inteligencia es hacer fácil lo difícil, la estupidez es hacer difícil lo fácil"
Pero si la inteligencia es compleja no lo es tanto su definición...
Según Krakauer resulta clara: “La inteligencia es una serie de reglas y manipulaciones que te garantizan llegar a una solución en n pasos o menos”. O, dicho de una manera más simple: “la inteligencia consiste en encontrar soluciones simples a problemas complejos”.
Aprender a hacerlo resolvería mucho de las contrariedades y obstáculos que aparecen en nuestro camino...tan solo es eso...encontrar...

Foto by National Geoprahic

jueves, 4 de mayo de 2017

Post del Viernes: ¿Cuándo empiezas a ser VIEJO? (8 meses en New Zealand)

Recuerdo sus manos sobre las mías. Me las calentaba cuando llegaba a casa después del instituto deseosa de volverla a ver. Anhelo sus besos, su mirada y sus imperiosas ganas de aprender. Una aprendiz de más de 90 años que había tenido una vida difícil soportando una guerra que nadie entendió, la falta de posibilidades económicas para atender a sus hijos como ella hubiese deseado y la muerte de un joven marido e hijo. Pero su actitud siempre fue positiva,  ni una queja, ni un lloro fuera de lugar. ¿Cuándo empezó a ser una mujer mayor? Cuando decidió que había llegado la hora de irse, nunca antes. Aprendió a escribir cerca de los 80 años y se emocionaba cuando podía firmar sin tener que utilizar su huella dactilar escribiendo su largo nombre con letras temblorosas pero sin necesitar la ayuda de nadie. Con ella compartí sus primeras lecturas de palabras emocionada como un niño cuando lee por primera vez la palabra papá. Nunca quiso dejar de aprender, de moverse aunque su cadera casi no se lo permitía, de querer entender todo lo que le rodeaba.

¿Cuándo te conviertes en una persona mayor? ¿Cuando empiezas a ser VIEJO? Creo que depende de cada uno, es realmente una opción personal. Recuerdo ahora cuando hace 8 meses opté por dejarlo todo para viajar a la otra parte del planeta. Me acuerdo cuando decidí compartir la noticia con mis compañeros y amigos. La mayoría se extrañaba y algunos de ellos me dijeron pero ¿no eres demasiado mayor para esto? Cuando lo recibía me apenaba que equiparemos los años de una persona con sus ilusiones y sueños. Si tienes ganas de aprender ¿quién debe poner las barreras? Ahora comparto mis días con gente de más de 27 nacionalidades, de edades muy diferentes, cada una estudiando aquello que ha elegido, que le mueve a estar muy lejos de los suyos porque el esfuerzo vale la pena, no paro de aprender con ellos y de ello...aunque algunos piensan que ya soy algo mayor.

En New Zealand observo a la gente con más de 70 años y su aspecto me impacta. Sus rostros casi sin arrugas, sus claros ojos que regalan vida y experiencia, su aspecto juvenil me hace pensar que no existen viejos en este país, sólo personas con edad. Peter tiene más de 80 años. Dirige un grupo de voluntarios con entusiasmo y ilusión. Me saluda al verme con mucha educación. Sus grandes manos y su fuerza al estrecharme las mías me lleva a pensar que tiene aún mucha fuerza guardada. James, mi vecino de más de 70, me pregunta si necesito algo mientras corta madera sin cesar. En este tiempo nunca le he visto triste. Me saluda cada mañana con una una gran sonrisa mientras coge su coche para irse a trabajar, ni una queja, da igual que sea lunes o viernes. Aquí la gente no se jubila, es gente activa, gente que vive abocada a sus proyectos unidos a una naturaleza que les alimenta y les invita a salir de casa. 

A veces imagino en mi cabeza un listado de todas aquellas cosas que cuando tenga más edad, cuando pueda disponer de mucho más tiempo libre quiero llegar a hacer. Estudiaré nuevas profesiones entre ellas periodismo y filosofía, seguiré corriendo allí donde vaya, recuperaré la lectura de todos aquellos libros que he dejado por el camino, aprenderé nuevos idiomas, visitaré otros países e investigaré sobre sus tradiciones, me ofreceré en todas aquellas iniciativas donde pueda colaborar para hacer la vida un poco mejor de los demás...Sólo pido salud, lo demás ya lo pondré yo.

Por ello llego a la conclusión que mayor es aquel que deja de ilusionarse, que no tiene curiosidad, que no quiere afrontar los continuos fracasos, que pone por excusa la edad para no programar nuevos propósitos, que se ha cansado de vivir...da igual que tengas 20 o 90...la actitud es la que nos mueve  a hacer o no hacer...¡Yo no quiero ser VIEJA nunca! Así que empiezo a enfocar el futuro con esta mirada...¿y tú?

Buen fin de semana a tod@s!

jueves, 13 de abril de 2017

Post del Viernes:¿Podemos IMPACTAR de forma positiva a los demás?

Me gusta este vídeo. Me gusta por lo que cuenta, por cómo lo dice. Me gusta que relacione la vida con correr y con el movimiento, con conocer, con tener y compartir con buenos amigos. Me siento totalmente identificada con ello, con cómo lo cuenta. Porque la vida debe serlo, sencilla, serena,...
Una de las ideas que transmite es cómo una persona puede impactar de forma positiva en los demás. ¿Podemos hacerlo? ¿Cómo?



Quiero pensar que sí. Miro a mi alrededor y veo personas que dejan diariamente una gran huella en mi persona. Me afectan positivamente por su forma de hacer, por lo que dicen y también por sus silencios, por sus palabras expresando el acuerdo y el desacuerdo con mis ideas. Me impresionan por lo que cuentan o por lo que callan. Paro y pienso en el pasado y en él también encuentro muchas personas que tuve la suerte de conocer, con las que compartí proyectos, voluntariado o simplemente un café. Me siento afortunada de poder haberme nutrido de tanta gente diferente que me ha hecho más persona, mejor profesional, que han colaborado en cambiar mi forma de pensar y de actuar. ¿Qué mejor regalo que este?

Hoy me vienen a la mente vivencias pasadas como si estuviesen sucediendo en este momento. Cómo olvidar el momento cuando presencié el nacimiento de dos pequeños gemelos en un discreto hospital de Costa de Marfil y la cara de entereza de su joven madre con tan solo 14 años de edad, ni una lágrima ni una queja sólo agradecimiento porque sus bebés estaban vivos. No olvidaré la persona que me daba la mano y me repetía que todo iba a salir bien mientras estaba ingresada por paludismo muy lejos de casa, el miedo descendió y mi esperanza subió por su proximidad y su respeto a mi dolor. No podré olvidar el golpe de estado en Perú que presencié y el abrazo con la persona que se escondía conmigo detrás de una puerta barrada con otros muebles para no ser descubiertas. No olvidaré tampoco momentos personales muy duros y las palabras de los que nunca fallan. Pero también, claro está, recuerdo especialmente los buenos momentos que me han hecho disfrutar de la vida en mi ciudad y viajando por todo el mundo: las risas en medio de países tan extraños como Jordania, India o por el Amazonas en Perú, las maratones compartidas en San Francisco, los runnings matutinos para descubrir ciudades tan distintas como la Habana, Hanoi o Tokyo, los abrazos cuando se consiguen éxitos que te hacen emocionarte y llorar de ilusión, todas las experiencias relacionadas a mi libro Femenino sin Límites http://www.plataformaeditorial.com/libro/3764-femenino-sin-limites , el momento de ver por primera vez a los peques de casa...Todos los recuerdos pertenecen en mi mente no por cuando y dónde sucedieron sino por las personas con los que los viví e impactaron en mi hasta transformarme. Creo que las que no lo hicieron, las que no me aportaron nada, ya han salido de mi memoria ¿Por qué mantenerlas en ella? Seguramente yo también habré salido de las suyas, con libertad y sin ningún peso añadido...

Con sinceridad y mostrando algo de ego me gustaría poder pensar que yo, aunque sea en muy pequeña escala o medida, he podido impactar positivamente en otras personas como muchas lo han hecho en mi. Sé que es una pretensión algo abusiva pero es un objetivo en mi vida y quiero seguir insistiendo en él.

Ese es mi deseo...y con él deseo a todos un maravilloso fin de semana de impacto positivo y mucho humor para tod@s!


lunes, 27 de marzo de 2017

La FOTO-VISUAL del Martes: Como gastamos nuestros días, es como gastamos nuestras vidas

"How we spend our days is, of course, how we spend OUR LIFES"
(Como gastamos nuestros días, es como gastamos nuestras vidas)

¿En qué gastamos nuestra vida? ¿Quién lo decide?
La meditación o simplemente pararse a pensar en las actividades que realizas cada día te permite analizar cómo  GASTAS tu vida, porque se gasta y agota, sin ser conscientes de ello.
En ocasiones vivimos vidas que no son las nuestras, aspiramos ideales ajenos o soñamos los sueños de otros.
Nuestras aspiraciones se confunden con la de terceros, anhelamos muchas cosas que en el fondo no deseamos, luchamos por conseguir proyectos que después de conseguirlas nos son indiferentes o ya no queremos.
Antes esta manera de vivir la vida ¿podemos ganar en consciencia y pasar a dirigirla? 
Mi respuesta es sí:  descubriendo quién eres, qué haces y qué sientes.

Saber quién eres y qué quieres hacer con tu tiempo te acerca a lo que ERES y a lo que QUIERES. Después toca trabajar con constancia, movimiento, esfuerzo, creyendo en uno mismo...
Tener consciencia de lo que somos y hacemos nos ayuda a ser más sensibles, menos soberbios y egoístas, dejándonos de mirar al ombligo para mirar al exterior y poder apreciar lo ordinario con mucho respeto.
GASTAR la VIDA haciendo cosas que no le dan VALOR es como NO VIVIR.


by @marato2011