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jueves, 13 de julio de 2017

Post del Viernes: Agradecer para seguir...


Hace pocos días leía una entrevista a Avram Hershko, bioquímico y premio Nobel de Química, donde afirmaba que sus grandes errores le han acercado a sus grandes logros en sus investigaciones. Lo encontré muy interesante. Quien tiene miedo a equivocarse se paraliza, vive acobardado y no avanza.


Se acercan días para la desconexión y, con sinceridad, me alegro mucho de ello. Días para bajar la guardia y volverse a llenar, relajar la mente y disfrutar de buenos libros, de conversaciones sin prisas y paseos sin objetivo. Ha sido un curso muy intenso, muchísimo, que me ha llenado y a la vez vaciado totalmente. Que me ha hecho vivir muy lejos de aquí y a la vez muy cerca. Que me ha exigido y sacado lo mejor de mi. Que me ha permitido  conocerme, aceptarme y exigirme. ¿Qué podría pedir más? 
 Photo by Marcel Van Oosten
Mi último post antes de vacaciones quiero dedicarlo a resumir el curso concretando porqué doy gracias. Porque darse cuenta de alguna cosa es haber tenido la suerte de haberla vivido. Doy gracias:
                       
- Por haber podido elegir y discriminar, por poder optar. 
- Por saber elegir sin pasar la responsabilidad a los demás.
- Por insistir dejando de resistir.
- Por haber aprendido a no  juzgar poniendo la fuerza en entender puntos de vista diferentes.
- Por no agradecer lo que ha ido mal sino dar gracias por la fuerza que he sabido aplicar cuando ha sido necesario.
- Por las risas intensas vividas.
- Por los proyectos realizados.
- Por la gente conocida.
- Por los avances en mis investigaciones y por el trabajo realizado.
- Por comprender que los sentimientos hay que sentirlos sin querer siempre racionalizarlos.
- Por entender que conseguir las cosas tienen poco que ver con tener suerte.
- Por las horas de trabajo intensas.
- Por perderme tantas veces y  volverme a encontrar.
- Por saber discriminar cuando se acaba un círculo.
- Por entregarme con pasión a la vida.

Y por todo ello este es el último Post del Viernes de este curso. Quiero agradecer a todos los que pasan por este blog su acompañamiento, lectura y comentarios. Nos volvemos a encontrar en Septiembre, me encantaría que así fuese. ¡Buen verano a tod@s lleno de todo lo que deseemos! 




jueves, 6 de abril de 2017

Post del Viernes: Los SUEÑOS cuando se cumplen dejan de serlo (7 meses viviendo en Nueva Zelanda)

Estudio, investigo y escribo. Estas son tres de las actividades más importantes que ocupan mis días y que me permiten sentirme feliz. Para mi vivir en Nueva Zelanda es poder desarrollar un gran sueño que habitaba en mi cabeza hacía mucho tiempo. Nunca había soñado vivir en las antípodas pero sí poder hacer un break en mi carrera profesional como docente y psicopedagoga para poder seguir aprendiendo, investigar, escribir futuros proyectos y desarrollar mi doctorado en psicología y educación en otro país. Y pudo ser y doy gracias por ello. Es verdad que el poder estar aquí no es cuestión de suerte sino de mucho trabajo y renuncias personales, así que ampliamente feliz con la opción elegida. Pero el conseguir mi sueño también me ha hecho comprender que los sueños, cuando se cumplen, dejan de serlo. Quizás puede parecer una frase algo brusca pero es una realidad absoluta. Cuando se consigue un sueño este deja de serlo, no muere pero si que se transforma porque modificamos nuestros pensamientos y sentimientos hacia él. Haciéndolo damos paso a otros que exigen su espacio y su valoración. Siempre deben haberlos, da igual el tamaño o la forma, el pretexto o el objetivo.

Durante estos meses intensos por muchos motivos he intentado valorar todo lo que tengo a mi alrededor. En ocasiones salgo al jardín y toco la tierra, acaricio la hierba por la mañana para sentir que está fría pero viva desprendiendo un olor intenso que nunca antes había valorado. Observo los altos árboles que me rodean, toco sus raíces y  troncos, siento su rugosa textura, y me doy cuenta que  estoy viva. Hoy quiero valorar los 7 meses vividos en un país en medio de la nada, tocando al polo sur, que a veces se mueve y se queja pero que posee increíbles paisajes y una población con una mentalidad muy práctica ante la vida. Revisar me ayuda a ser mucho más consciente de lo vivido y aprendido y de aquello que quizás ha pasado dentro de mi y que jamás había imaginado que sucediera. Podría destacar que:

- Siento que he ganado en confianza y seguridad personal, siendo capaz de valorar mucho más lo que soy capaz de hacer y sabiendo también el margen de mejora que me queda por realizar.
- Vivo más "lentamente" curiosamente haciendo el mismo número o más actividades que hacía en Barcelona. Todo recae en la actitud que eliges cuando haces las cosas.
- Ha crecido en mi un gran interés por la cultura Asiática, especialmente por Corea del Sur (que aún no conozco) y Japón (que me robó el corazón hace unos años). Quizás muchos factores me estén diciendo que debo conocerlas más.
- Valoro con intensidad mi incursión en la meditación : 21 minutos diarios que se han convertido en un espacio  muy importante en mi día a día porque me ayuda a parar totalmente, a mirar con los ojos cerrados y a sentir diferente, desde adentro, sin ninguna pretensión más que querer sentir. Quizás este vídeo puede ayudar a explicar mejor cómo la practico por si alguien se anima a hacerlo:


- Me alegra poderme expresar en otra lengua que no sea el catalán y el castellano, con tranquilidad y mucha más espontaneidad, pudiendo exponer importantes ideas y sentimientos. He constatado que saber idiomas te abre muchas puertas que antes no sabías ni que existían.
- Sigue creciendo en mi una conexión con la alimentación basada en todo aquello que ofrece las tierra: hortalizas, fruta, vegetales, semillas...y el estilo de vida que va asociado a él: valorar de otra forma el planeta, lo que nos rodea y nos alimenta.
- Me siento más unida y siento mayor respeto por la naturaleza y los ciclos que se dan en ella.
- Sigo intentando no avanzarme, dar espacio a la intuición, una práctica que da buenos resultados aunque cuesta no controlar.
- Valoro una y otra vez poder correr por parajes increíbles que me quitan el aliento y el habla.

Pero NO todo ha sido o es fácil. Por ello...

- Cabe destacar que todo gran cambio requiere un proceso de adaptación y yo he necesitado el mío para adaptarme a un país diferente: donde se hace y se piensa muy distinto, que le importa poco lo que pasa en Europa y que valora lo que tiene con simplicidad y naturalidad.
- Me cuesta soportar en ocasiones la dureza del clima y el frío intenso cuando se me hielan las manos y la cara y en esos momentos es cuando desearía estar muy lejos de aquí. Cada vez valoro más nuestro clima Mediterráneo.
- Hay momentos que me gustaría estar cerca de las personas a las que echo de menos, porque una pantalla o un mensaje nunca podrá transmitir lo mismo que el contacto físico o una mirada. Pero me doy cuenta que es un echar de menos que tiene una parte muy positiva porque me ayuda a valorar y a aprender a transformar el dolor en intensidad y cariño.
 - Intento superar el cansancio y a veces un cierto desánimo cuando las cosas no salen como yo deseo evitando preocupar a nadie. El cansancio acumulado por el ritmo de trabajo después de 7 meses sin vacaciones empieza a pasar factura...
- Me cuesta despedirse de los nuevos amigos hechos que regresan a sus casas y con los que he compartido muchas horas y ahora son parte de mi, sabiendo que a muchos de ellos será difícil volverlos a ver.

Evaluar nos permite saber en qué medida estamos viviendo y se están cumpliendo las metas que nos habíamos propuesto. También, y mucho más importante, cómo estamos y nos sentimos. Después de hacerlo toca seguir viviendo y aprendiendo...maravillosos objetivos.

Deseo a todos los que pasan por el blog que el paso de los meses y su evaluación suponga una gran motivación para seguir hacia delante, viviendo y disfrutando. Buen fin de semana para tod@s desde las Antípodas!

jueves, 9 de febrero de 2017

Post del Viernes: ¿Qué estamos gestionando mal? (5 meses en Nueva Zelanda)


En Nueva Zelanda vives 12 horas por adelantado en comparación al horario Español. A 36 horas de vuelo de casa y a tan solo unos pasos de la Antártida. Viviendo aquí, este cambio de horario me permite tener la sensación que los días se componen de mis 24 horas y algunas más que robo al horario Español para comunicarme con los de casa y hacer video-conferencias por mi trabajo y estudios. La verdad es que es una sensación de ir y venir en el tiempo. Los peques de casa me dicen "que vivo en el futuro" y quizás tienen algo de razón.
Unas de las grandes ventajas de vivir tan lejos es tener la posibilidad de poder ver todo con más perspectiva, observar la vida que tenía hace unos meses, analizar aquello que realizaba diariamente como si pudiese observarlo desde la cima de una montaña. Es un "ejercicio visual" lleno de consciencia y reflexión.

Desde aquí observo que muchas cosas siguen igual. Empieza el año, la gente se propone propósitos que se olvidan en poco tiempo, se celebran las mismas fiestas, de igual manera, pero en ocasiones vividas sin ganas y pesadez. Se vive la semana pensando en el viernes, todo parece tener poco sentido.  Se realizan muchas cosas pero se hacen con prisa, como si el agobio por hacer y hacer no permitiera pensar en el verdadero porqué. La vida se vive de forma rotativa y es difícil salir de la rueda que impone la sociedad. Pero ¿nuestra vida la rige la sociedad o se compone de elecciones personales?  Últimamente pienso mucho sobre ello y me impacta leer que en el año 2020 la primera causa de enfermedad será el estrés y otras dolencias relacionadas con él: depresión, fobias, insomnio, etc.

Aquí en Nueva Zelanda mi actividad diaria casi supera las horas dedicadas al trabajo y al estudio en comparación con el trabajo que realizaba allí pero todo se vive (o lo vivo) diferente, las cosas no pesan, ni agobian ni saturan con la intensidad que sucede allí. El día empieza muy temprano (personalmente a las 4.30 a.m). Aquí la gente madruga para poder desayunar con la familia. Nadie corre por la calle, ni se empuja, ni suspira cuando alguien pasa por su lado. Observo y la gente que se encuentra con un conocido se para y le saluda, se dedican mutuamente unos minutos. Diariamente me sigue extrañando que mi vecino, cuando me ve caminar, baje la ventanilla de su coche y con una gran sonrisa me grite un largo: Goooood Morning!!!, mientras agita su mano al pasar por mi lado. La gente que tengo a mi alrededor sonríe más y esto provoca que yo también lo haga. El final de la jornada de mucha gente va acompañado por la compra de alguna cosa en el supermercado, pasar por la biblioteca o comprar unas flores y volver a casa sin correr para preparar la cena y compartirla de nuevo con la gente más cercana. Nada más, así de sencillo. Al estar inmersa en esta realidad  me pregunto ¿Por qué corremos allí tanto? ¿Qué gestionamos mal?


Es verdad que desde aquí se hace mucho más fácil opinar pero creo que tengo argumentos y vivencias para poderlo hacer. Desde la otra punta del mundo, y pecando por hacer una generalización que quizás a alguno le puede ofender, miro hacia España y veo una sociedad agresiva, mucho más consumista, con nulas oportunidades para poder dedicar tiempo a los demás, con creencias o formas de pensar algo cuadriculadas y pocas reflexivas, con la necesidad de fijar metas relacionas únicamente con el trabajo o el dinero y pocas veces con la realización y el aprendizaje personal, con poco respeto hacia las emociones personales y grupales, con rutinas de descanso y recuperación muy mal gestionadas, con escaso sentido del humor...Suena duro pero es lo que pienso. Lo observo y me entristezco porque yo formo parte de ese mundo y sociedad.

Observo y reflexiono...y después de 5 meses viviendo aquí:

- Creo que podemos aprender a hacer las cosas de otra manera.
- Doy gracias por poder vivir esta experiencia en una pequeña ciudad rodeada de montañas, un paraíso natural que te hace estremecer casi cada día.
- He aprendido que la vida no es lo que haces sino lo que eres.
- He comprendido que  decir lo que piensas y sientes te libera de cargas inútiles.
- He comprobado que rodearse de personas muy diferentes a ti y también más capacitadas te inspira y te abre la mente.
- He sentido  que echar a faltar y sentir melancolía te engrandece el corazón.
- Siento que no quiero ver pasar la vida por un lado, quiero ser yo la que establezca el ritmo y el tempo.
- Sé que muchas cosas que tenemos nos las ganamos con esfuerzo y pasión, estar aquí es un premio a mucho esfuerzo previo, no un regalo.
- Empiezo a comprender que todo lo que hago hoy es el inicio de lo que vendrá mañana.
- Estoy aprendiendo que no por mucho correr, por mucho preocuparse de lo que vendrá, por mucho hacer se avanza o se vive mejor.

Me pregunto y me reto a mi misma a que cuando algún día toque volver pueda ser capaz de exportar todos estos aprendizajes a mi vida allí...mientras tanto seguiremos aprendiendo...

Buen fin de semana de BUENA GESTIÓN para tod@s!

sábado, 28 de mayo de 2016

New Post: ABRIR EL AULA AL MUNDO

 “La meta de la educación es maximizar el potencial de cada estudiante”
“Tomar conciencia del potencial es el desafío de toda la vida de cada persona”
 (Gagné, 2009)
Vivimos en un mundo global y en continuo cambio y el trabajo que realizamos con nuestros alumnos en el aula debería convertirse en un trabajo significativo que permitiera que esa maravillosa realidad llene de mágicas oportunidades para crecer y evolucionar entrasen dentro de la clase, nos empapase enriqueciéndonos, animándonos a participar en ella. La escuela así se convierte en un organismo vivo donde se vive, se interactúa, se genera, se avanza y se desarrolla.

Llevo años explicando e insistiendo, en los diferentes centros educativos donde he tenido la suerte de trabajar como docente y psicopedagoga, sobre la necesidad de considerar a los alumnos con Alta Capacidad como alumnos que forman parte del aula igual que los demás. Para muchos profesores sigue siendo un problema cuando se les comunica que uno de sus alumnos posee alta capacidad. La falta de formación y el desconocimiento sobre sus características y necesidades educativas de estos alumnos crea en algunos docentes una situación de inseguridad que les lleva a dudar sobre si estos alumnos necesitan o no una atención especial, si su capacidad les hace tan diferentes que tendrán problemas para relacionarse con el resto del grupo o si continuamente se aburrirá en el aula y esto generará problemas de comportamiento. Algunos docentes aun piensan que un alumno con alta capacidad debe obtener sobresalientes en todas sus asignaturas o que su actitud en la clase será altiva o déspota. De forma involuntaria se evalúan a estos alumnos bajo un prisma de la crítica desmesurada delante de sus errores para poder justificar que “no son tan listos como dicen”. Mitos y tópicos aun pasean por los pasillos de nuestros centros educativos los cuales suponen que sigamos sin entender en qué consiste la alta capacidad impidiendo el desarrollo óptimo del talento de millones de alumnos de nuestro país. Un niño con alta capacidad es mucho más que un CI elevado, es un discente que como el resto de sus compañeros, posee unas necesidades, preferencias, intereses y dificultades que deben ser atendidas. Necesita ser acompañado y estimulado.

En 1996, el Informe Delors insistía en la necesidad de la personalización: “la educación tiene la misión de permitir a todos sin excepción hacer fructificar todos los talentos y todas sus capacidades de creación, lo que implica que cada uno pueda responsabilizarse de sí mismo y realizar su proyecto personal”. Para personalizar la educación es necesario buscar estrategias, métodos variados y activos de enseñanza que permitan a los alumnos mejorar su proceso de aprendizaje individual y colectivo acompañándoles a conseguir los objetivos que se proponen de forma clara y eficiente.

Un ejemplo de propuesta de trabajo: “Un paseo por el mundo”

En el camino e intento de personalizar la educación en el aula elaboré, o mejor dicho, elaboramos junto a todos los alumnos donde impartía clase un proyecto titulado: “Un paseo por el mundo”.
El grupo de 6º de Primaria donde llevé a cabo la iniciativa estaba formado por 28 niños y dos de ellos presentaban altas capacidades. Uno de ellos poseía un alto coeficiente intelectual con una gran habilidad para el diseño y el dibujo presentando gran creatividad en todo lo que estaba relacionado con el área de expresión artística. En el segundo, acompañaba su alto coeficiente, una sensibilidad exquisita por la música (tocaba 3 instrumentos desde los 3 años de edad) y para el lenguaje (oral y escrito). El grupo del que formaban parte se caracterizaba por su dinamismo y ganas de aprender y por su gran interés por la diversidad cultural. Muchas conversaciones iniciadas espontáneamente en clase derivaban a preguntas sobre cómo se vivía en otros países y de esta curiosidad surgió el proyecto que se explica en este texto. Un proyecto muy sencillo de organizar y realizar pero que originó buenos momentos de aprendizaje y trabajo cooperativo e ilusión por descubrir dando respuesta a los intereses y motivaciones personales y grupales.

En nuestras aulas muchas iniciativas dirigidas a los alumnos con alta capacidad obligan a que el alumno tenga que trabajar individualmente realizando fichas repetitivas de conceptos ya entendidos que les provocan aburrimiento y, en ocasiones, les supone alejarse de la vida del grupo. Por evitarlo y valorando los ya conocidos beneficios que posee trabajar cooperativamente, dividimos el grupo clase en grupos de 4 personas (de ellos también formaban parte los dos niños con alta capacidad). Para situar el trabajo previamente intenté animar la elección preguntando si algún padre o madre era de un país diferente al nuestro o si algún familiar cercano vivía fuera de nuestras fronteras. También proyecté en la pizarra digital un mapamundi y situamos en él los continentes, países y ciudades más importantes de cada uno de ellos y unos vídeos. Esta previa me permitió recuperar conocimientos previos que ya poseían algunos de ellos y sirvieron de estímulo y motivación para otros.
Cada grupo debía elegir el continente, el país y la ciudad que querían investigar. En un primer momento tenían que explicar qué sabían sobre el país y la ciudad elegida y qué les gustaría saber y por qué. Posteriormente situar el país en un mapamundi y empezar a buscar información sobre él para descubrir cuál es su bandera, la religión mayoritaria, las comidas típicas, la moneda, los instrumentos tradicionales, los deportes que se practican más habitualmente, los personajes importantes nacidos en el territorio, los monumentos destacados que existen y que no pueden dejarse de visitar, el tipo de vestimenta que usan sus  habitantes, etc. Con toda esta información debían crear una web de viajes para promocionar el país y ciudad teniendo que elegir bien los datos que harían aparecer en ella y qué imágenes incorporarían.

El proceso de trabajo se convirtió en 2 semanas de intenso trabajo que demandaba una implicación de todos los alumnos y donde todos pudieron aportar, en su trabajo personal y grupal, todo aquello que descubrían o sabían. Paralelamente al trabajo que iba realizando el grupo, sugerí a los alumnos con alta capacidad la oportunidad de ampliar algún aspecto del que pudieran estar más interesados. Los dos aceptaron la propuesta con mucho entusiasmo. Uno de ellos se apasionó con poder hacer diferentes maquetas de los edificios importantes elegidos por el grupo y el segundo en encontrar leyendas y fábulas del país seleccionado, resumiéndolas para poderlas explicar al resto de sus compañeros.

La experiencia me llevó a constatar de nuevo que iniciativas de aprendizaje activas y experimentales, donde se combinan actividades individuales y en equipo, aumentan la motivación de todos los alumnos y muy positivamente la de los alumnos con altas capacidades ya que en el proceso se respetaban las diferentes velocidades de aprendizaje, las necesidades delante de los diferentes retos que van surgiendo, permitiendo responder a las necesidades de aprendizaje de cada alumno. En el aula todo parecía que fluía, que era fácil. Proyectos de este tipo permiten llevar a cabo un aprendizaje personalizado pero colectivo. He repetido la experiencia y siempre ha sido un gran éxito realizando proyectos sobre los Juegos Olímpicos, la alimentación saludable, etc. No puedo negar que en ocasiones tuviese que intervenir en algún grupo para motivar a alguno de sus integrantes o para ayudarles a descubrir vías correctas para ponerse de acuerdo en las decisiones que iban tomando, pero valió la pena todo esfuerzo y dedicación porque los alumnos descubrieron un sentido a lo que hacían cosa que les permitía ampliar sus capacidades ofreciendo significado a lo que leían o veían, aprendiendo con compromiso y responsabilidad.

El poder disponer de un aula de informática espaciosa, el uso de los ordenadores y tablets, el visionado de vídeos, etc. nos ayudó a abrirnos al mundo de una forma fácil y semi-real…ahora sólo faltar que podamos visitar estos países, conocer a su gente y seguir aprendiendo con ella.
Para finalizar quería transmitir mi ánimo e ilusión para que sepamos poner en el centro a nuestros alumnos, dejando que entren en el aula sus emociones e intereses, respetemos las diferencias y potenciemos algunas de ellas, evitemos que nuestros alumnos se aburran o aprendan con miedo, creemos lazos entre ellos, motivemos un aprendizaje profundo y estimulante, utilicemos instrumentos de evaluación que nos informen sobre la comprensión, las habilidades y competencias y actitudes de nuestros discentes y no sólo para comprobar si han memorizado conceptos y saben reproducirlos. Seamos capaces de para favorecer el aprendizaje de TODOS y cada uno de los alumnos, entre ellos los numerosos alumnos con altas capacidades.


jueves, 3 de marzo de 2016

Post del Viernes: Contra un Sistema Educativo ¡PUSH!

Corre, más rápido. Está acabando el trimestre y queda mucho por explicar y evaluar. Prepara los exámenes, pregunta, averigua si te siguen, si entienden algo. Corre, empuja, los 28 alumnos de la clase tienen que seguir. Pol, no tenemos tiempo, ahora no, dímelo luego que  tengo que acabar de explicar las fracciones. Xavier, ¿qué ocurre? ¿estás triste? explícamelo en el patio, ahora copia lo de la pizarra cariño.

Así me siento a punto de acabar el trimestre. Pregunto y muchos otros docentes se sienten igual. A todo esto se suma lo que en la radio, la TV, los periódicos nos informan que se tiene que hablar en la escuela y que en casa o es difícil o no hay tiempo para hacerlo: abusos sexuales, derechos humanos, maltrato infantil, pobreza, estoy de acuerdo ...pero ¿cuándo lo hago?

Volvemos del patio, ahora toca inglés, sociales, música, corred no llegamos a Educación Física. Judith, ¿Te duele la barriga? Quizás has desayunado muy rápido, ahora se pasa. Explico, aprovecho las horas de patio, los mediodías, cualquier momento libre para corregir, hacer fotocopias, imprimir, comentar, programar,...push, push, push.

Me entristece pensar que no tengo tiempo para lo que realmente es importante y me siento obligada a explicar cientos de contenidos de diferentes asignaturas (¿son todos necesarios, significativos?), Percibo que algo me empuja fuerte, una y otra vez, para llegar a todo y a todos aunque por dentro piense que quizás no sea la mejor manera de hacerlo. Algo me vuelve a empujar para que corrija exámenes y pruebas que me informan de aprendizajes académicos pero no de cómo se sienten o necesitan mis alumnos a nivel personal.

Me encuentro dentro de un Sistema Educativo, un sistema "PUSH" porque empuja, empuja y vuelve a empujar sin tener en cuenta qué tipo de alumnos acompañamos. Un sistema que nos lanza a impartir diez asignaturas, que nos empuja a correr y correr enseñando. Un sistema que se olvida de los niños que poseen algún déficit que necesitan un tiempo diferente para aprender, un sistema que ve la alta capacidad o el talento como un problema que roba tiempo y dedicación y el problema de todo es que no hay tiempo...push. ¿Cómo llevar a cabo una Educación Personalizada que respeta y entiende que cada alumno es único e irrepetible, con intereses y necesidades personales con esta presión?

Me niego, paro, los miro a los ojos, ¿cómo estáis? ¿preparados para aprender? Elia, ¿cómo se encuentra tu abuelo?, Patri ¿ha vuelto tu madre ya del viaje? Vamos, todos juntos, pero cada uno a su ritmo, con paso firme pero sin prisas, conociendo quiénes sois, quién soy yo, qué necesitáis, qué puedo aprender con vosotros...este ritmo me gusta, nadie me empuja, deja de ser un Sistema Push...
Buen fin de semana y educación a tod@s!

lunes, 8 de febrero de 2016

New Post: LISTA Nº 17 (ejercicio de introspección): LA ÚLTIMA LISTA: Lo que MÁS y lo que MENOS

Este experimento llega a su fin. Realmente ha sido un viaje (compuesto de 16 listas) que me ha permitido hacer tres cosas que  me apasionan: pensar, indagar y escribir. Esta vez tocaba hacerlo mirando hacia mi interior y no siempre ha sido fácil pero si muy satisfactorio (si quieres recuperar todas las listas puedes ir a etiquetas: Ejercicio de introspección).
Quiero acabar estos listados con una que recoja qué me han aportado. En ella quiero escribir lo que MÁS me ha gustado y lo que MENOS de este proceso.

Lo que MÁS
- Escribir de lo que me apetecía cada semana.
- Poder recordar cosas del pasado que había olvidado.
- Bucear por mi infancia y mi adolescencia
-Darme cuenta que las personas motivadas tienen más capacidad para desarrollarse.
- Mejorar la percepción de la realidad.
- Aumentar la aceptación de uno mismo y de los demás
- Desarrollar el deseo de intimidad e independencia.
- Tener constancia para repetir el mismo ejercicio durante muchas semanas (17 exactamente).
- Potenciar la creatividad.
- Intercambio y aumento de relaciones interpersonales (gracias a todos los que han compartido sus listas conmigo).
- Constatación de la propia escala de valores.
- Sentirme afortunada por las experiencias vividas y los sueños realizados.
- Descubrir que el grado de satisfacción que nos provocan las cosas es subjetivo e individual.
- Verificar que la felicidad depende de uno mismo.

LO que MENOS
- Constatar que mi cabeza y mi mano siempre tienden al orden.
- En ocasiones, me ha costado elegir el tema de la lista y esto me ha agobiado un poco.
- Darme cuenta del aumento de resistencia a la doctrinación.
- Verificar que en ocasiones me cuesta asumir aspectos de mi persona.
- Darme cuenta que necesito seguir trabajando la espontaneidad y el "desorden".
- Desear realizar actividades que hacía en el pasado y que ahora por falta de tiempo no puedo efectuar.

Acabo este ejercicio de introspección de los martes para empezar otro "experimento" que me hace mucha ilusión compartir con todo el que lee este blog. Cada martes publicaré lo que denominaremos un "Visual Thinking Life" y hablo en plural porque durante este experimento estaré acompañada por Patricia Rodriguez @marato2011, quien será la encargada de realizar los dibujos. Mi trabajo consistirá en acompañar estas imágenes, mapas mentales e iconos con un texto. Un Visual Thinking es una herramienta que consiste en volcar y manipular ideas a través de  dibujos simples y fácilmente reconocibles, creando conexiones entre sí por medio de mapas mentales, con el objetivo de entenderlas mejor, definir objetivos, identificar problemas, descubrir soluciones, simular procesos y generar nuevas ideas. Espero y os invito a acompañarnos en este nuevo camino de autoconocimiento y aprendizaje.

Feliz Vida

jueves, 21 de enero de 2016

Post del Viernes: Cuando la GENIALIDAD y la DIFERENCIA molestan...

Educar es una palabra maravillosa si se entiende bien su significado. Supone la capacidad de guiar o conducir a una persona o grupo hacia la adquisición de un conocimiento para que pueda dar el máximo de sí misma, partiendo de cómo es y qué sabe. ¿Parece sencillo no? Pero NO lo es.

Soy maestra y me gusta serlo. Si hay algo que me obsesiona en el día a día de ejercer mi profesión es poder ser una docente con capacidad para guiar y acompañar a mis alumnos para potenciar su máximo desarrollo como personas y estudiantes. Me esfuerzo en crear un ambiente motivador y gestionar recursos y habilidades para que cada uno de ellos dé lo mejor de sí mismo, conociendo y respetando sus características, necesidades e intereses. Repito, parece fácil, pero NO lo es.

Si miro hacia el tiempo donde ejercía el rol de "estudiante" tengo que reconocer, a mi pesar, que no recuerdo a muchos profesores de mi infancia y juventud que fuesen grandes guías pero los que vienen a mi cabeza me gustaría encontrármelos para decirles: GRACIAS. Gracias por conocerme, por respetarme, por no quererme cambiar, por guiarme. Gracias por estimular lo que más me gustaba, por reforzar mis sueños, mis intereses y estimular de nuevos, por exigirme, por abrirme nuevos caminos. Gracias por no transformar la educación en un puro proceso de transmisión de conocimientos y contenidos sin sentido y vacíos de significado. Gracias por no obligarme a ser como los demás, favoreciendo mis genialidades, mis dones, mi inteligencia y no incidir únicamente en mis dificultades y errores sino por tener la capacidad para crear puentes hacia mis fortalezas. Ahora me doy cuenta que todos ellos tenían una cosa en común: huían de la homogeneidad y apoyaban la diferencia. Eran personas capaces de vernos con una mirada y respeto diferente a muchos otros.

La homogeneidad, el gran enemigo de la sociedad actual,  se busca en la empresa, en la escuela, en las familias. Lo que es diferente sigue molestando e incomodando. Me sorprende descubrir a personas que dedican toda su energía diaria a tapar o anular lo que no es igual, lo que se sale de la "norma", para que todo a su alrededor sea controlable, y homogéneo; con la diferencia se sienten atacados e incómodos. 
¿Y qué consiguen con esto? Matar lo que es diferente y con ello la genialidad y el desarrollo creativo. ¿Quién pierde con esta situación? La persona que recibe este acoso y la sociedad en general, ya que no puede "beneficiarse" de las genialidades y capacidad de estas personas.

Creo que lo incoherente en apariencia tiene su coherencia interna pero hay que descubrirla. La genialidad es uno de los grandes recursos desaprovechados porque a veces ha sido ocultada y hasta perseguida. ¿Qué sería de nosotros sin un Picasso, un Dalí, un Edison? En el  Sistema Educativo actual lo diferente, el alumno que tiene otra forma de pensar, de contestar, de formularse preguntas, que posee un coeficiente elevado o un talento notorio le es difícil encontrar su sitio en el sistema. Los discentes que presentan unas características y necesidades que le hacen salir de la gráfica de lo "normal" molestan e incomodan.. ¿Qué hacer con ellos? Su talento, su creatividad, su coeficiente intelectual se ve como algo que hay que ocultar. En los casi 20 años que llevo ejerciendo como docente lo he podido constatar en muchas ocasiones y esto me asusta y entristece. Un gran problema es que el profesorado no está formado para saber qué hacer con ellos. No se apoya su diferencia sino que indagamos hasta descubrir qué hacen mal para sentirnos más tranquilos, "no es tan bueno" nos decimos, "hace alguna falta" y así respiramos con más tranquilidad.Se les niega su genialidad con test que evalúan todo lo que no tienen que evaluar y se les trata con cierta indiferencia e incluso hostilidad. Confundimos la genialidad con "ser muy listo y no equivocarse nunca" y genialidad o alta capacidad es poseer una gran nivel de perseverancia, de coraje, de concentración, de creatividad, de determinación..., es mucho más que tener un Coeficiente Intelectual superior a 130.

En la educación y en la vida no todo es lineal y por ello debemos huir de la igualdad y substituirla por la equidad permitiendo seguir a cada persona procesos y caminos distintos con igualdad de oportunidades. Crear en el aula dinámicas no lineales permite dar espacio a todos los alumnos, alumnos con capacidad diferente para percibir y entender el mundo, para descartar y analizar datos, con métodos de resolución de problemas originales distintos a los que estamos familiarizados. 

La búsqueda de la igualdad lleva a lo controlable y si todo es controlable no hay creatividad. Sin creatividad no hay genialidad. Sin genialidad no hay avance y todos pasamos en ser "iguales" y "grises", y se pierde la pasión . Y sin pasión ¿se puede aprender?
Por una educación donde todo sume, todo se valore, todo tenga su espacio y su voz, donde la diferencia sea un regalo y no una dificultad. Por una EDUCACIÓN diferente.

Buen fin de semana a tod@s!


"La mediocridad no conoce nada superior a sí misma, pero el talento instantáneamente reconoce genios"


Arthur Conan Doyle

lunes, 18 de enero de 2016

New Post: LISTA Nº 14 (ejercicio de introspección): Últimos Cambios

¿Si no cambiamos evolucionamos? Pienso sobre ello y aparece en mi mente un gran NO.
Miro hacia atrás, al año que acaba de finalizar, no por tristeza o dolencia sino para ver si he sido capaz de cambiar, de abrirme a nuevas cosas y sobre todo de aprender. Creo que sí, pero hay que seguir. Paso a paso pero siempre hacia delante. Constato mis cambios y lo hago por escrito, para que me de cuenta que estas modificaciones me han aportado felicidad, estabilidad y motivación.

Mis Últimos cambios
- Convertirme en una verdadera "Morningophiles" y disfrutar mucho con ello.
- Pensar que todo debe ser más fácil, que la vida no es un problema sino una gran oportunidad.
- Pensar que el futuro y el pasado no existen.
- Valorar más mi trabajo y mi tiempo.
- Confiar con mayor intensidad en las posibilidades personales.
- Disfrutar mucho en mis entrenamientos de natación.
- Leer libros de temática más variada.
- Seguir viajando con el único objetivo de disfrutar y aprender.
- Acudir a formaciones que me abren nuevos caminos.
- Juzgar menos, observar más.
- Realizar menos interpretaciones ya que no llego a nada y se convierte en un ejercicio infructuoso y redundante.
- Acoger lo que llega con más serenidad intentando ser positiva y buscar las soluciones que ayuden la situación.
- Introducir rutinas que permiten evitar lesionarme: hidratación, alimentación, estiramientos...
- Cambiar de horarios y caminos.
- Dedicar muchas horas al estudio científico.
- Saber decir más veces NO.
- Disfrutar de los abrazos, besos y "te quiero" que recibo y contestar de igual forma.
- Eliminar las pocas horas de TV que veía por horas de estudio, lectura, conversaciones...

¿Y tú?? ¿Podrías hacer también una lista? Hacerlo te ayudará a mirar hacia atrás de forma serena y hacia delante con entusiasmo para saber  donde quieres y no quieres ir...
Cambios....

"No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio"


jueves, 14 de enero de 2016

Post del Viernes: ¿Y si no tengo objetivos?

Paro, lo necesito, no por tristeza ni por preocupación sino por cansancio, más bien por extenuación. Dedicar tiempo a detenerse, gran opción. El fin de año me permite distanciarme de todo, de todos y sobre todo de mí misma. Los últimos días del año llevan a una evaluación casi obligatoria. Nuevos objetivos obligatorios a escribir en una larga lista. Pienso en ello y creo que no lo estoy enfocando bien, nada bien. Me esfuerzo a escribir objetivos concretos pero no me salen desde dentro. Me veo delante de una hoja en blanco y no fluye. Esta vez no funciona, me digo a mi misma. Me preocupo y hasta sudo.
No quiero agobiarme, quizás debo cambiar la forma de realizarlo. Mi mente se relaja algo y mi cuerpo se distensiona. Me vienen a la mente algunas ideas, empiezan a llamar a la puerta de mi imaginación algunos propósitos pero muchos de ellos ya los conozco, son los mismos de los últimos años. Van vestidos igual, sé cómo huelen, cómo se hacen grandes y qué tendré que hacer exactamente para conseguirlos y dominarlos. Los miro, los observo y al analizarlos aparece un sensación de aburrimiento, aparece un rechazo que va cubriendo mi cuerpo, no me motivan. 

Error, algo pasa. Alarma. ¿Si no tengo objetivos es que no tengo sueños? Me asusto. Yo, una persona con ganas continuas de avanzar y de aprender agobiada por los objetivos. Sigo pensando, voy a dar un paseo.
Después de caminar me siento en un banco donde me da el sol en la cara. ¿Cuánto hacía que no estaba sola sin hacer nada? Intento dejar la mente en blanco. La brisa toca mis mejillas y el sol empieza a hacer su función. Me siento más serena, más yo. Sigo pensando en los objetivos.

 ¿Y si no necesito establecerme objetivos? Después de una breve evaluación me doy cuenta que lo que me agobia es la obligación de escribir de forma rutinaria objetivos personales, profesionales y deportivos. Error si lo hago con este sentimiento ya que no me los haré míos, los haré por compromiso y perderán todo su sentido.

Me empiezo a sentir diferente. Estoy en un nuevo punto de salida. Vuelvo a caminar y sé que sólo podemos ir allí desde aquí, este es el único punto de partida. Así que cierro los ojos y dejo que salga de dentro de mi todo aquello que me hace feliz, que me gusta, que me hace disfrutar, para recordarlo y volver a sentir sin cargas.

Empiezo a ver la luz, a relajarme, a sentirme más libre mentalmente cuando tomo conciencia de lo que realmente me pasa. Me libero de obligaciones que yo misma me impongo, de tener que hacer lo que los demás esperan de mi. Me siento que llegan a mi mente pensamientos sin esfuerzo, parece que todo empieza a adquirir significado, empiezo a emocionarme. Aparecen propósitos que se vuelven transparentes, pierdo el miedo y pasa a gobernar dentro de mi la alegría. Me doy cuenta que no toca calibrar las respuestas sino las preguntas. ¿Qué me hace feliz? ¿Qué quiero aprender? ¿Qué me gustaría conseguir? ¿Qué quiero hacer con mi tiempo y mis fuerzas? Todo cambia con el tiempo y estoy preparada porque lo veo desde la calma, desde la no obligación.

Tacho los primeros objetivos escritos. Después de tacharlos arrugo la hoja y la tiro. Me siento bien al hacerlo. Empiezo una nueva lista y me salen nuevos deseos, menos concretos, más amplios y muy diferentes. Algo dentro de mi se entristece porque dejaré de hacer algunas de las cosas que en los últimos años me han regalado muy buenos momentos pero me doy cuenta que lo más importante no son los acontecimientos de la vida sino cómo se eligen y se reaccionan ante ellos. Haciéndolo podemos  determinar que sus efectos sean positivos o negativos experimentándolos como oportunidades y no como fuentes de tensión o imposición.

Me pongo a escribir ilusionada, con muchas ganas. Las palabras fluyen en el papel. Aparecen nuevas ideas en mi mente que me llevarán a buscar nuevos caminos y experiencias ¿Y por qué no probarlo? Me digo a mi misma. Tengo ganas de compartirlos. Para que algo ocurra se necesita motivación y parece que vuelvo a tenerla . Quiero ponerlo en práctica a nivel personal, profesional y deportivo, hasta aparece una cierta impaciencia. Pienso en mi, en la relación con los míos, en mi profesión, en el deporte...y veo lo mucho que tengo que aprender sin repetir lo que ya he hecho, volver a salir de la zona de confort. Mi lista se convierte en una lista no de propósitos sino de grandes sueños que me acercarán a VIVIR, a nada más. Quiero intentarlo...empieza el camino...

¡Feliz fin de semana y 2016 a tod@s repleto de los sueños que cada uno quiera!

jueves, 17 de diciembre de 2015

Post del Viernes: Nuevo Método Evaluativo T.E.G

Ayer fue un gran día para mis alumnos y para mi, fue un día especial que intentaré repetir.
Llega el final del trimestre en las escuelas y con él las largas reuniones de evaluación. En ellas nos juntamos todos los docentes e intentamos evaluar a los grupos y a cada alumno. Cuando hablamos de evaluación en mi mente aparecen indicadores, frases evaluativas, porcentajes, baremos, catalogaciones y notas con decimales (somos capaces de decir que un niño tiene en Lengua 8'3!). Estas notas generan unos gráficos y más porcentajes.
Para ser sincera estas reuniones me agotan. Si contabilizásemos las horas que nos pasamos corrigiendo ejercicios, controles y haciendo anotaciones en las libretas a partir de otros métodos evaluativos, cómo se transforman éstos en frases explicativas que aparecen en largos informes que los padres no acaban de entender y nos acaban preguntando: pero mi hijo ¿aprueba o no? me hace reflexionar si realmente son útiles. Supongo que sí, que de alguna manera tenemos que registrar todo lo que hace el alumno en el aula pero creo que deberíamos evolucionar en esto (y es únicamente mi opinión; no es querer trabajar menos pero sí más efectivo y significativo).

Me considero una docente implicada y observadora, que se toma su trabajo muy en serio, que registra en su libreta, que da importancia a lo que se hace y se dice en el aula, que intenta acompañar al alumno, en primer lugar conociéndolo (respetando sus características personales, sus prioridades y necesidades) para poder ofrecer una educación lo más personalizada posible. Sé que quizás no siempre lo consigo pero sí  lo intento y como yo millones de maestros de nuestro país y del resto del mundo.
Después de hacer en las evaluaciones todo lo que tocaba: elegir frases de los informes, baremar, escribir una larga acta evaluativa... ayer probé un nuevo Método Evaluativo que he titulado T.E.G (Tú Eres Grande). Ayer evalué a mis alumnos uno por uno, me olvidé de los 6'3 y los 8'4 para pensar que los alumnos son de carne y hueso y necesitan que les expliquemos qué pensamos de ellos y de su trabajo. El T.E.G empieza con una larga reflexión personal por parte del docente, muchas anotaciones y reflexiones y una posterior puesta en común con ellos; dirigiéndose a cada alumno e iniciando la conversación diciéndole: Tú Eres Grande. Seguidamente se expresa de forma individualizada qué es lo que más te gusta de él o ella, en qué ha mejorado, en qué piensas que tiene que seguir mejorando y cómo ha colaborado y aportado al grupo. Después de hacer la prueba puedo constatar cómo las caras de mis alumnos iban "sufriendo una grave transformación". De la extrañez inicial (yo creo que pensaban: ¿y a esta qué le pasa?), las caras se iban destensando, iluminando y emocionando.

Mi Método Evaluativo T.E.G ha tenido unos grandes resultados inmediatos, y esto no es muy habitual en el mundo de la  educación. Por ello destaco que:
- Me ha permitido ver y evaluar al alumno de forma más personal y no tanto como a alguien que se le asigna una nota.
- Me ha facilitado el poder describir y valorar el esfuerzo personal que han hecho durante estos meses para favorecer al grupo donde pertenecen.
- Me ha posibilitado establecer y explicarles aquellos puntos en los que puede hacer una mejora sin tener que utilizar el boli rojo.
- Me ha ayudado a conocer un poco más a cada alumno ya que la información que les he transmitido y recibido de ellos ha sido reflexionada y elaborada a partir de mi observación diaria en el aula.

Con el Método T.E.G he podido constatar y exponer las fortalezas de cada uno de los niños y niñas que tengo en el aula para poder hacer puentes hacia sus debilidades buscando estrategias para poderlas mejorar y superar; lleva su tiempo (previo para reflexionar sobre cada alumno y posteriormente por los minutos que dedicas a cada uno de ellos...¡pero vale la pena!).
No recuerdo a muchos de los profesores que me dieron clases cuando era una niña pero a los que sí recuerdo no lo hago por lo bien que me explican la división de dos cifras o los Cantares de Gesta, los recuerdo más por sus comentarios de: esta redacción está muy bien, sigue así o se nota que te has esforzado en tu último dibujo, ¡felicidades!
Ojalá aprendamos a evaluar de forma más personalizada posibilitando así la "humanización de la Educación" desde la cercanía y una proximidad que motive la autonomía, la curiosidad, el trabajo y la la creatividad en el aula ...porque, como escuché hace pocos días, "sólo grabamos lo que sentimos, no lo que estudiamos". Por una educación llena de valoraciones positivas y personalizadas.
Buen final de trimestre y feliz fin de semana a tod@s!