jueves, 16 de abril de 2020

Post de Viernes: MICRO-VIDAS

MICRO-VIDA: 
Dícese de la opción de vivir la vida pensando que esta tiene únicamente 24 horas. 

Y esta es la opción que he tomado para seguir llevando lo mejor posible este encierro forzado. He dejado de contar los días para poder visitar a mi familia y amigos, de pensar si será posible volver al despacho, de viajar para realizar la carrera que tengo en mente o si será posible el próximo proyecto, ya que cada vez que hay un cambio en las fechas algo en mi muere un poquito.

5ª semana en casa y quizás es la que me está costando más... el motivo no es el aburrimiento sino algunas preocupaciones que este coronavirus trae a mi cabeza: pienso en las personas que enferman y en sus familias, pienso en personas que se han ido para siempre, pienso en las personas que deben salir a trabajar, pienso en cómo puede afectar este encierro mentalmente a muchas personas, pienso, pienso...Y el otro motivo que está haciendo que estén siendo días más pesados viene justificado por un cierto enfado hacia nuestros políticos que no dejan de dar informaciones contradictorias, de pensar que la población no tiene criterio o es incapaz de saber qué es bueno para él o para los suyos. ¿Miles de personas están obligadas a ir a trabajar pero los niños deben seguir encerrados en casa? ¿Cientos de personas están forzadas a coger el metro o el autobús pero el resto no podemos salir a pasear 10' o a correr manteniendo la distancia de seguridad? Sé que la situación no es nada fácil de gestionar y el tomar decisiones que impliquen la seguridad de tantas personas es una gran responsabilidad...pero ¿no toman decisiones dificilísimas los sanitarios o los autónomos que tienen que decidir cerrar su empresa? La sociedad está demostrando un comportamiento ejemplar desde hace 5 semanas y creo que falta confianza hacia ella. Me enfado y me revelo dentro de casa, por ahora puedo hacer poco más.

Quizás gracias a este confinamiento aprenderemos que realmente la vida es finita...cómo si tuviese únicamente 24 horas. La vida nos ha dado a todos un buen revés...y todos aquellos que estamos bien de salud debemos dar gracias por ello. Algunas cosas nos llevaremos de este confinamiento, seguro, aprendizajes y constataciones que quizás nunca hubiésemos hecho si no hubiese pasado esta situación. En pocos días nos hemos dado cuenta que:

- Creíamos que no podíamos vivir sin futbol y hemos descubierto que no podemos hacerlo sin sanitarios, cajeras o limpiadoras.
- Pensábamos que éramos invencibles y un pequeño bicho, que ni tan solo somos capaces de ver, tocar o oler ha parado todo un planeta.
- La información que recibimos la interpretamos según nuestras necesidades y deseos.
- Se ha hecho más evidente que nunca la vulnerabilidad de muchos colectivos.
- Tener aficiones hace que el confinamiento sea menos duro.
- El teletrabajo no siempre es la mejor opción para desarrollar ideas y proyectos.
- Educar es mucho más que transmitir contenidos.
- El encierro es mucho más fácil con dinero y con una casa con jardín.
- Necesitamos el contacto con la gente, mirar a los ojos, conversar.
- La sociedad es mucho más solidaria de los que algunos creían.
- Los miedos paralizan, la esperanza enfortece.
- El mundo sigue y el planeta se recupera gracias a que los humanos estamos encerrados.
- Sin investigación, no hay avance ni curación.
- Cuando salimos al balcón recuperamos  el "ruido social" que algunos echamos de menos.

¿Olvidaremos todo lo que estamos viviendo cuando recuperemos la vida normal? ¿Seremos capaces de vivir de una forma diferente?

Yo por ahora me quedo con mis micro-vidas donde sólo yo puedo decidir qué hacer, qué pensar y qué sentir. Fuerza para tod@s! Yo por aquí caminado, 672km en casa y más cerca de Santiago...
Buen fin de semana!

jueves, 9 de abril de 2020

Post del Viernes: ¡Darse cuenta que lo teníamos todo y no lo sabíamos!

Wanaka Tree
New Zealand

Darse cuenta que lo teníamos todo y no lo sabíamos...
Cuarta semana de cuarentena..con poco o mucho que contar...Mi amigo Jordi Nadal, editor de la maravillosa editorial Plataforma, fue la primera persona a la que escuché comparar esta gran crisis sanitaria con un túnel. La equiparaba con un largo y oscuro camino que teníamos que recorrer del que llegaríamos al final...quiero creerlo, no sabemos cuándo, pero estoy convencida que así será. 

Esta semana he pensado mucho y he llegado a una conclusión: ¡quizás lo teníamos todo y no lo sabíamos! No nos dábamos cuenta que podíamos:

- Disponer de libertad para salir y entrar de casa a cualquier hora y sin pedir permiso.
- Tocarnos sin miedo a infectarnos.
- Viajar: desde el mes de septiembre había tomado 36 trenes de alta velocidad  y 10 aviones ... ahora sólo puedo hacerlo con la imaginación observando mientras camino pasillo arriba pasillo abajo las fotografías colgadas de tantos viajes realizados.
- Besar sin tener que hacerlo por una pantalla.
- Visitar a mis padres sin pensar que soy una amenaza.
- Conversar con amigos delante de largos cafés.
- Decir te quiero mirando a los ojos.
- Abrazar a los peques de casa sin miedo a contagiarlos.
- Hacer deporte sin pensar lo importante que es para el cuerpo y la mente.
- Pasear por la ciudad sin sentirme culpable,
- Ver amanecer cerca del mar o en las montañas de Andorra.
- Nadar en la piscina o en el mar.
- Salir en bicicleta para acumular kms.
- Decidir dónde iríamos de vacaciones.
- Ir a la librería a comprar libros.

En estos días me preocupa que perdamos derechos y libertades conseguidas después del esfuerzo de muchas personas durante siglos, me preocupa la situación económica que tocará a muchas familias, me preocupa que este país no se haya dado cuenta hasta ahora que la investigación (en cualquier campo!) es necesaria para avanzar y encontrar soluciones, me preocupa cómo lo están pasando anímicamente muchas personas, me aterra pensar cómo afectará el virus en África, Sudamérica o en la India...me preocupa...

Saldremos de este túnel, ¡seguro! y lo haremos con muchas ganas. Quizás valorando mucho más lo que tenemos, lo que podemos hacer y especialmente, a quien tenemos a nuestro alrededor. Para ello es muy necesario mantener la calma, tener paciencia, cuidarse mucho para cuando llegue el momento poder salir estando preparados. Vivir más desde la cabeza que desde el sentimiento  y seguir rutinas que  nos puede ayudar mucho en estos momentos, yo es lo que intento hacer. En mi caso sigo madrugando mucho, estudiando, trabajando (esto del teletrabajo es una locura!)...y haciendo deporte...el que puedo en un pasillo de poco más de 20 metros. La motivación hay que buscarla muy adentro para ponerse a caminar 21km diarios. Quien ha pasado por este blog sabe lo importante que es para mi correr y hacer deporte (sé que lo es para muchos y que quizás otros no lo entiendan ). Pienso en correr, sueño con correr, necesito correr. Para esta temporada tenía planificadas 5 carreras que me hacían mucha ilusión y en las que ya llevaba meses entrenando sin saltarme ni un entreno. Ahora todas anuladas. También volver a competir en triatlhon de forma más regular y seria. Ahora todo anulado. Sé lo que supone para mí esta situación y pienso muchísimo estos días en los deportistas profesionales. Sé que hay muchos colectivos que lo están pasando muy mal y eso se transforma en personas muy cercanas a mi: personas que se dedican a la restauración,  al mundo de la aviación, autónomos, sanitarios...
Hace unos meses cambié mi rutina de entrenamientos y tuve la suerte de empezar a entrenar con Judith Corachan, Triatleta profesional y entrenadora  de triatlon https://judithcorachan.com/ y ahora formo parte de su equipo, todo un honor para mí. La mejor persona con la que preparar los retos que me dan tanta vida ... Para muchos debe parecer una cosa banal, para mí se convierten en un tercio de mi vida: me motivan, me ilusionan, me permite viajar, conseguir cosas que pensaba que eran imposibles... Pienso en Judith en estos días ya que sigue entrenando en casa, como puede, en una piscina hinchable de 3 metros y con 14º grados de temperatura, sobre una cinta de correr y una bicicleta enganchada a un rodillo (cuando normalmente hace pruebas donde nada 3,8 km, va en bici 180km y corre 42km). No pierde su compromiso y en estos momentos a mí me ayuda sentirla a mi lado. Siempre me ha gustado rodearme de personas trabajadoras, que miran al futuro, que se esfuerzan y luchan por conseguir sus sueños. Nuestra actitud será lo que determinará cómo saldremos de todo esto. Las decisiones que tomemos ahora serán muy importantes y creo que marcarán parte de nuestro futuro... y yo sé que tomaré algunas importantes, cada uno deberá decidir qué quiere hacer.

Mientras tanto yo en casa me he propuesto caminar los 830 km del Camino de Santiago , un camino "mental" que atraviesa todos los pueblos saliendo de Roncesvalles hasta llegar a Santiago de Compostela ¿Por qué? Para tener un reto en la cabeza. Será la 5ª vez que caminaré el Camino, ahora en casa...¡Quién me lo iba a decir! ¿quién se anima? Yo ya llevo 546km y mi donación es para la plataforma #yomecorono https://www.yomecorono.com/ que recoge dinero para luchar contra el Coronavirus. 

Buen fin de semana "santo" para tod@s!




jueves, 2 de abril de 2020

Post del viernes: ¡Date tiempo!

Tercera semana en casa. Los días pasan, la verdad que más rápido de lo que esperaba...la vida sigue... y nosotros tenemos que seguir con ella. 

En mi último post hablaba de la sensación que tengo de que hay muchas personas que este "retiro forzado" les está haciendo replantearse cosas en su vida...Ahora lo expresan sin miedo, sin vergüenza ¿nos estará pasando a todos? ¿vivíamos tan mal? Esta tendencia a "replantearse" me ha hecho recordar al filósofo vienés Ludwig Wittgenstein cuando recomendó que el saludo que debían usar los filósofos debía ser "Date tiempo". De esta manera los pensadores disponían de más crédito para reflexionar sobre sus propias creencias dándose cuenta de que se estaban cerrando a otras y permitiéndose abrir la mente a nuevas reflexiones. "Date tiempo" parece una expresión algo irónica en estos días pero he descubierto que no lo es...

Esta semana me he permitido "darme tiempo" para analizar cómo ha actuado mi mente y mi cuerpo en estas tres primeras semanas. La primera estuvo marcada por la necesidad de trabajar mucho para adelantar trabajo que tenía pendiente, aunque la mente no estaba para nada centrada, intentar modificar fechas de conferencias e inicios de nuevos proyectos, me envolvía un sentimiento de limitación y de pérdida, de renuncia impuesta y necesidad imperiosa de moverme con un cuerpo agarrotado que me pedía sudar . La segunda por sentirme más serena y resignada, organizada, interior y exteriormente, pero con la mente dispersa y cansada. La sensación de necesitar  moverme y sudar continuaba y se intensificaba así que los paseos por casa seguían siendo mi terapia deportiva...soñaba una y otra vez con correr. Esta tercera semana he sido mucho más "yo" , mi mente parece que ha vuelto a poder producir, eficaz y racionalmente. Sigo caminando y pensando, creando y echando a faltar muchas cosas y a muchas personas. Me doy cuenta de todo lo que teníamos y, temporalmente, hemos perdido...sueño con correr.

Pienso que esta vivencia nos cambiará a todos la vida para siempre pero ¿cómo? ¿para qué? Algunos pensamientos que se han repetido dentro de mi han sido:

- Más que nunca la salud de los nuestros está por encima de todo. Saber que están bien te da fuerza. Me estremece oír las cifras impactantes de enfermos y muertos. Nunca había deseado más ser doctor o enfermera. Pienso en el verano que colaboraré en un pequeño hospital en Costa de Marfil curando heridas y haciendo de traductora de francés de una enfermera maravillosa que me enseñó a tratar a los enfermos con el máximo de respeto y cariño ...parece que muchos recuerdos olvidados cobran vida en estos días.

- Los días, siguiendo rutinas, se hacen mucho más llevaderos. Seguir un horario es fundamental para que este confinamiento pase más rápido. Sigo madrugando y no duermo tan bien...

- Mi atención delante de una pantalla sigue siendo casi nula. Se me hace imposible poder ver una película de ficción. Lo único que he podido visionar es algún documental de no más de 20'. La radio sigue siendo nuestra gran compañera de cuarentena.

- Pienso en la gente que está sola y se siente sola. Dejo de pensar en ello porque me entristece.

- Las muestras de solidaridad me hacen emocionar y aunque sigue habiendo gente idiota que no entiende que la única forma de superar esto es quedarse en casa, me quedo con las personas que van a comprar para sus vecinos, cosen mascarillas o ayudan a montar hospitales improvisados sin esperar nada a cambio

- Pienso en tantos niños y jóvenes que están consiguiendo superar este duro periodo con más dignidad que muchos  adultos. Admiro a sus padres por la paciencia que en muchos momentos tienen que mostrar.

- Ayuda saber que todo el mundo vive la misma situación aunque constato que no con las mismas condiciones.

- La anulación de proyectos que me hacían ilusión me ha hecho, en momentos, perder el ánimo y la ilusión  pero no pienso tirar la toalla . Trabajar y trabajar para volverlo a conseguir.

- Sudar me permite renovarme y empezar de nuevo. ¡Muévete! Eso me digo. Camino un mínimo de 20km al día y eso me hace sentirme bien.

- Pienso que muchos colectivos están dando la talla es esta monstruosa situación: sanitarios, personas de la limpieza, cuerpos de seguridad, vendedores del super, maestros, psicólogos...creo que los políticos vuelven a no estar a la altura.

¿Seremos capaces de ver el mundo con ojos nuevos cuando todo esto acabe? ¿Cuántas personas se atreverán a cambiar cosas de su vida? Sigamos pensando en ello...¡Date tiempo!

¡Mucho ánimo para tod@s!


jueves, 26 de marzo de 2020

Post del Viernes: ¿Qué importancia tiene ahora?

Segunda semana en casa...y el momento más duro a nivel mental cuando el gobierno amplió el periodo de confinamiento...estaba convencida que pasaría pero quizás no preparada. Muchos kms caminados por el largo pasillo de casa para tener "controlada" la mente, ya que creo que es la única forma de superar esto. Sigo trabajando mucho, estudiando, escuchando la radio y podcasts, leyendo...y echando de menos a mucha gente y muchas cosas...como todos.

En ocasiones tengo la sensación de perder la noción del tiempo pero ¿qué importancia tiene ahora?  Si algo ha perdido valor en esta cuarentena es el valor que le otorgábamos al tiempo como lo percibíamos antes. Pienso mucho en las personas que viven todo esto en soledad, pienso en los sanitarios que siguen incansables salvando vidas, pienso en las personas que han perdido su trabajo...pienso en mis padres, pienso en mis hermanas y sobrinos, pienso en mis amigos...

Las sensaciones y sentimientos en ocasiones parecen manifestarse con fuerza y otras veces parecen dormidos, la verdad es que lo prefiero así, creo que los tengo bastante "controlados". Por otro lado, hay cosas que están cambiando... y las que seguro que cambiarán.  Aun estando confinados hemos abierto más que nunca nuestras casas. En las numerosas videollamadas que muchos de nosotros hacemos hemos entrado en casa de nuestros compañeros de trabajo, en la de nuestros amigos, en casas que jamás habíamos pensado entrar y ellos han entrado en las nuestras ¿Y qué? Parece que no nos importe perder esa "privacidad" que hace unos días era tan importante. En las ciudades los balcones se han convertido en uno de los bienes más preciados. Salimos a ellos para coger aire en los momentos que sentimos más agobio, saludamos a nuestros vecinos que hasta ahora no sabíamos que existían  cuando a las 20.00h aplaudimos con entusiasmo a los verdaderos héroes de todo esto, los sanitarios que siguen al piel del cañón mientras que los políticos se pelean unos con los otros, ¿cuándo estarán a la altura de la sociedad?. La mayoría salimos a los balcones con ropa deportiva o de estar por casa y nos interesa bien poco que nos vean. En las casas ya no se bajan las persianas o se corren las cortinas, todo parece mucho más accesible. El sentirse cerca de los demás quizás nos hace sentirnos menos confinados ...

Es curioso que en muchas entrevistas que he escuchado o leído estos días y a partir de conversaciones con amigos constato que mucha gente afirma que este "cambio de vida" le está haciendo replantearse la suya. Quizás el no movimiento nos ha hecho ver que quizás teníamos un exceso.  Quizás nos damos cuenta que habíamos perdido en muchas ocasiones el sentido del por qué y el par qué, quizás... Soy de las que opinan que replantearse las cosas nunca es negativo. ..quizás deberíamos hacerlo todos.Seguiremos pensando sobre ello...

Buen fin de semana para tod@s...y mucha, mucha fuerza y paciencia!


jueves, 19 de marzo de 2020

Post del Viernes: Gestionar y convivir con la incerteza...

Si hace una semana nos hubiesen dicho a todos que estaríamos confinados en casa por el bien individual y colectivo creo que no nos lo hubiésemos creído. Pero es así y este es el primer paso para seguir hacia delante: aceptar que el Coronavirus nos obliga a estar en casa.

Una vez asumido que no puedes salir...¿qué hacer? ¿cómo adaptarse a esta difícil situación?

Este post no quiere convertirse en "consejos extensibles para los demás" (esto lo dejo para el seguimiento psicológico que hago "profesionalmente" ). Me apetece mucho más hablar de cómo lo estoy viviendo yo y explicar qué hago para adaptarme a esta "inesperada" situación.

Ahí van algunas reflexiones...por si a alguien le pueden servir por su identificación...:

- El no poder "controlar" esta nueva situación ha provocado en mi diferentes sentimientos: enfado, impotencia, cierta tristeza y desánimo, ganas de reír por situaciones absurdas... no he sentido miedo. Aceptar todo lo que siento es el primer paso para procesarlo sin analizar nada más.

- Marcar un horario diario me ha ayudado a  "controlar" mi mente. Yo he decidido seguir el que llevo habitualmente. Levantarse a la misma hora 4.15am, café y trabajo de tesis hasta las 6.00, deporte (adaptado en casa) y a las 8 empieza la jornada de trabajo, activación física de 14.00 a 15.00, comida, vuelta al trabajo hasta las 18.00, tercera activación, tesis o escritura, trabajar en futuras colaboraciones, terapias y hasta la cena. Después lectura, conversación y poco más... a dormir. A mi esta organización me tranquiliza, me da seguridad, me ayuda a moverme y a seguir disfrutando como lo hago habitualmente. 

- Sigo sin ver la televisión. La radio se ha convertido, como hace 15 años, una más de la familia.

Sentir que estoy "conectada" con los más cercanos me hace sentirme más serena. Mi hermana mayor nos retó a  "un challenge familiar" que consiste en enviarnos una foto diaria de todos los de casa siguiendo una orden concreta. ¿Parece banal verdad? pues se ha convertido en una forma de acabar con una sonrisa.

- Durante estos días he dicho muchas veces te quiero de forma virtual y me he sentido querida.

- He sentido "envidia" de aquellos que tienen en casa una bicicleta estática o una cinta para correr, una gran terraza o jardín. Reconozco que mi vida sin deporte se hace muy dura. Me he sentido egoísta porque sé que hay mucha gente que lo está pasando mucho peor que yo.

- En mis caminatas por casa pienso, escucho la radio y podcast en inglés ...Estos paseos me activan y me dan "vida". Me ayudan a pensar en cosas que hace mucho tiempo que no pensaba intuyendo algún replanteamiento para cuando todo esto acabe. Algunos empieza desde hoy...

- Sentir que todo el mundo está pasando por la misma situación me ayuda a no sentirme tan confinada. Mal de muchos...

- Pienso mucho en las familias que tiene a algún familiar afectado por el Covid-19, en  aquellas que tienen algún integrante en casa al que le cueste más llevar esta situación...el cuidado de la salud (física y mental) estos días se convierte en lo más importante.

- Me acuerdo especialmente de los padres con niños con algún tipo de necesidades específicas a los que explicarles qué sucede y hacer que estén en casa "tranquilos" se ha convertido en una agonía: niños con autismo, TDAH, incapacidad, parálisis cerebral...

- Me emociona escuchar todas las iniciativas solidarias que han aparecido para ayudar a los que más padecen estos días, entre el vecindario, para parar el virus...¡el ser humano puede ser maravilloso!

- Me he sentido triste e imponente por haber perdido la beca de investigación en la que había trabajado mucho durante todo un año...pero no pienso tirar la toalla y ¡volveré a luchar por ella!. También por las anulaciones de algunas de las pruebas deportivas en las que estaba apuntada, la primera la Maratón de Londres...seguiremos entrenando para cuando pueda ser y podemos volver a correr por la calle.

- Hecho de menos salir a correr, nadar, escuchar y ver futbol, ver a mis amigos y compañeros de trabajo, pasear por la ciudad,...

¡Parece que haya pasado un siglo cuando todo era normal...! Pero ganaremos a esta gran dificultad y para ello #yomequedoencasa...espero que tú también! Es fundamental que todos lo hagamos. Gracias a los sanitarios, personas que trabajan en los comercios que están abiertos, a los cuerpos de seguridad por el trabajo que están haciendo...
Saldremos de esta dura situación, lo sé, lo siento...y si a alguien puedo ayudarle aquí estoy para hacerlo! 
Buen fin de semana confinado para tod@s!

jueves, 12 de marzo de 2020

Post del Viernes: Esto de vivir debería parecerse a...

Dicen, 

Que muere el que no viaja, quien no lee, quien no escucha música, quien no haya encanto en sí mismo...



Pablo Neruda

Así, atendiendo a lo que otros dicen y lo que yo pienso y siento esto de vivir debería parecerse a:

- estar y sentirse vivo
- respetar que todos somos diferentes
- sentir que la bondad está por encima de la envidia y la prepotencia
- contarnos historias que no nos lastimen
- unirse a compromisos que nos muevan por dentro
- sentir que la diferencia suma
- volar muy lejos para sentirse muy cerca
- vivir sin miedo
- sentirnos muy pequeños pero seguir caminando
- romperse y volverse a recomponer
- leer sin entender para descubrir que todo tiene sentido
- emocionarse con una melodía que habla de vosotros
- aprender caminando
- soñar, soñando
- respeto versus respecto
- escuchar más y más callar
- asumir que siempre hay clases
- saber mirar sin interpretar
- interpretar sin querer juzgar
- construir sin abarcar más de lo que sientes
- caminar siempre hacia delante
- ofrecer sin esperar
- esperar sin ofrecer nada a cambio
- el método no es sinónimo de rigidez
- el prestigio excesivo mata
- lo ilógico muchas veces te hace soñar
- para respetar hay que respetarse
- autorizar no es obligar
- los juicios y prejuicios ensucian
- respeto, respeto, respeto...

vivir debería parecerse a esto...
Buen fin de semana a tod@s! 

jueves, 5 de marzo de 2020

Post del Viernes: ¿Tienen precio los sueños?

¿Tienen precio los sueños? ¿Qué precio le pondrías a tu gran sueño 1000, 100000, 1000000000 euros? 
Atrévete...


¿Pueden los demás poner precio a tus sueños? ¿Establecer lo "importante" que son para ti o decirte si puedes intentar conseguirlos?

Hace unos días tuve una conversación muy interesante. Una persona me decía que esto de tener "sueños"  por cumplir es una moda más, que la vida es otra cosa, que llega una edad que tienes que darte cuenta de que las cosas son muy complicadas y que vale más ir por la vida con una actitud más de "sobrevivir" que de "soñar". No puedo negar que realmente esta conversación me ha impactado y le he dado vueltas durante mis entrenos matutinos. ¡Y yo atreviéndome a tener sueños con 44 años!

Respeto absolutamente esta visión de la vida pero no la comparto. También me alejo de la idea de que "todo es posible si le pones ganas y trabajas para ello" porque creo que no es real. Me decanto más por pensar que hay muchas cosas por hacer y sueños por cumplir (yo por lo menos los tengo), pero que deben ajustarse a tus posibilidades, edad, salud, condición física y preferencias personales...pero estoy convencida que tenemos derecho a soñar a lo grande.
Yo a mis sueños les pongo un precio altísimo por la importancia que adquieren en mi vida y en todo lo que hago...pero no obligo a nadie a que lo viva como yo.

Muchos de estos sueños han dejado de serlo: algunos porque los he conseguido, otros porque han perdido  importancia y estoy convencida que otros han caído en el olvido. Detrás de los "conseguidos" he tenido que "pagar un coste muy alto", no siempre en dinero pero sí en esfuerzo, horas dedicadas, constancia, renuncias... la cantidad en euros sería altísima
Me permito pedir dos cosas: a tener siempre "sueños" y la segunda pediría a toda persona que lea este post que nunca se ría del sueño de otra persona...no gana nada....y podría llegar a perder mucho; por supuesto no es una amenaza, es una recomendación...

Buen fin de semana a tod@s!