jueves, 15 de octubre de 2020

Post del Viernes: Alcanza tu sueño...


Alcanza tu sueño
Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal.
Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada. No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que “cada día tiene su propio afán”.
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda,
te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza. No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida. El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes. Solo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño. Vivamos por él, intentemos alcanzarlo. Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta de que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
Tú y solo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
Que este día sea el mejor de tu vida
Siempre es hoy, el eterno presente
Mahatma Gandhi

Sabias palabras en tiempos difíciles, jamás imaginados, que pienso que no merecemos.
Mucho ánimo para todos... Ojalá que este texto nos anime a seguir caminando y a pensar que todo esto pasará.
¡Buen fin de semana lleno de esperanza para tod@s!

jueves, 8 de octubre de 2020

Post del Viernes: ¡No me pidas!

Los humanos somos seres "necesitantes". Pedimos porque necesitamos, pedimos porque anhelamos, pedimos porque creemos poseer, pedimos, pedimos...


Pero en ocasiones pedimos a los demás cosas que quizás no deberíamos. Pedimos que dejen de hacer algo que nos incomoda, que pensamos no nos beneficia o nos hace sentir intranquilos. Pedimos cuando no podemos controlar algo. Es curioso como somos capaces de demandar al otro lo que no nos gustaría que nos exigiesen a nosotros.  Quizás todos deberíamos aprender a poder decir a aquellos que están a nuestro alrededor aquello que no queremos que nos pidan: 

No me pidas...

- que no llore
- que sea como tú esperas
- que no me queje
- que no mire al pasado
- que no proyecte en el futuro
- que sea igual que los demás
- que te dé lo que tú crees que necesitas
- que dedique tiempo a algo que para mí no tiene sentido
- que deje de soñar
- que no grite cuando me encuentre perdido
- que abandone lo que me hace feliz
- que piense o sienta como tú lo haces
- que vibre ante cosas que no entiendo o comparto
- que me sienta feliz cuando no lo estoy
- que mienta ante una injusticia
- que clame lo que no creo
- que me esfuerce más cuando lo he dado todo
- que pida lo que no quiero
- que reclame lo que no es mío
- que dese lo que detesto
- que pretenda lo que no me interesa
- que actúe como tú lo harías

Te suplico que me reclames una sola cosa: 

Pídeme SER solo yo...

jueves, 1 de octubre de 2020

¿Pasión o obsesión?

Ando toda la semana dándole vueltas a qué diferencia puede haber entre la pasión y la obsesión. Yo creo conocerla pero me doy cuenta de que, cuando se lo pregunto a otras personas, el significado que le atribuyen a ambas se modifica y se aleja en ocasiones del mío.  He buscado en el diccionario la definición de ambos vocablos.

El diccionario define "obsesión" como:

1. Estado de la persona que tiene una idea, una palabra o una imagen fija o permanente y se encuentra dominada por ella.

En su caso el vocablo "pasión" es definido como:

2. Sentimiento vehemente, capaz de dominar la voluntad y perturbar la razón, como el amor, el odio o la ira.

Después de leer estas definiciones me doy cuenta de que en mi cabeza y en muchas ocasiones de mi vida han pasado a ser lo mismo, o más bien, a complementarse. No puedo entender la vida sin tener pasión por las cosas, cuando me falta, se convierte en una alarma interna que me dice que algo no va del todo bien. Cuando me apasiono, me obsesiono por mejorar, por aprender, dedico horas a leer sobre el tema y a investigar. Me hace feliz dedicar tiempo y esfuerzo a ello. Lo siento, pero no entiendo la vida de otra manera. Hasta aquí todo bien, el problema es cuando llegan las interpretaciones de terceros. Hay personas que interpretan que cuando una persona dedica horas a una cosa que no es su trabajo o que no cree que es importante lo critica y se asocia a que este "gasto de tiempo" es una obsesión sin sentido. Curioso, muy curioso.

Desde que tuve el accidente entrenando, la verdad es que mi brazo derecho no me lo está poniendo nada fácil. Hay avances pero no al ritmo ni de la forma que a mí me gustaría y más bien necesitaría. Es curioso que cuando me preguntan sobre cómo estoy y mi respuesta es "vamos haciendo" el 80% de personas me dicen:" eso no es nada, es una tontería", "hay muchas cosas peores", "paciencia ya pasará". Pero todo se complica cuando digo que cuento los días para volver a correr, para volver a subir a la bicicleta, para encontrarme con fuerza para hacer muchas cosas que hecho tanto de menos y que ahora no puedo hacer. ¿Respuesta? Muchas relacionadas con que no lo acaban de entender...¿Te va la vida en ello? 

¿Por qué deberían entenderlo los demás? Puedo afirmar con sinceridad que cuando no puedo cultivar estas "pasiones" me siento mucho más vacía, algo más triste y hasta desorientada. Cuando esto ocurre, intento darle la vuelta. Intento sentirme privilegiada por tener la suerte de apasionarme con las cosas, por obsesionarme por aprender siempre un poco más. Pensar así me fortalece para no tirar la toalla todas las veces que tengo ganas de hacerlo. 

Porque es así, porque lo siento así, y por eso lo transmito así. Prometo no cuestionar a nadie que comparta conmigo una pasión, un sueño o un reto...Me encanta conocer las horas que alguien dedica a tocar la guitarra, a ordenar colecciones, a planificar viajes o a entrenar horas y horas. Dejemos que los demás nos enseñen sus "obsesiones" porque son parte importante de su felicidad. Porque la VIDA si no se siente con pasión ¿Puede ser vivida?

¡Buen fin de semana dedicado tiempo a lo que más nos apasiona para tod@s!



jueves, 24 de septiembre de 2020

Post del Viernes: Eso que tú me das...

En los últimos meses muchas personas  nos han dejado por este dichoso virus que no acaba de desaparecer o por alguna enfermedad que aún no somos capaces de curar. Una de las que más me han impactado y resonado fue la de Pau Donés, cantante de Jarabe de Palo.


Como supongo que os pasa también a vosotros, muchas son las canciones de este grupo que podría asociar a algún momento de mi juventud, especialmente a aquellos veranos infinitos donde no importaban las distancias.  Recuerdo uno muy intenso en Mallorca marcado por la famosa Flaca..y es ahora cuando me doy cuenta de que una canción te permite guardar recuerdos únicos e imborrables.

En una de las últimas entrevistas que le hicieron a Pau expresaba que creía que las personas estamos acostumbrados a ser escuchados y no tanto a escuchar. También a pedir y recibir mucho más que dar. ¿Y si todos nos diésemos de que realmente es  así? ¿Y si modificásemos nuestras actitudes por el bien ajeno? ¿Y si dedicásemos más energía a observar un poco más fuera y dejar de estar mirando siempre hacia dentro?

Analizo mi forma de actuar y me siento inmensamente agradecida por todo lo que recibo de los demás y, por supuesto, muchas veces me cuestiono si soy merecedora de ello. Palabras de aliento, risas o miradas compartidas, palabras que hacen que la confianza te suba y te sientas más segura y menos sola. Me gustaría ser recíproca con todos ellos y me cuestiono si lo consigo llegando a la conclusión de que no siempre.

Pau se fue regalándonos una maravillosa canción que escribió para agradecer la generosidad que había recibido durante toda su vida. ¡Qué maravillosa y qué capacidad el quererse despedir de la vida dando las gracias! Espero que allí donde esté me permita utilizarla para hacer lo mismo, agradecer a todo aquel que algún día me ha dedicado una palabra, un gesto o un silencio que me ha permitido sentirme algo más feliz...realmente me seguiré esforzando para ser capaz de observar y escuchar más a todo lo que tengo a mi alrededor...un bonito propósito.

¡Buen fin de semana para tod@s lleno de agradeciendo!

jueves, 17 de septiembre de 2020

Post del Viernes: Ilusiones que flotan en el aire

Parece que en el momento que estamos viviendo nuestras ilusiones no tengan permiso para expresarse con libertad. Al no hacerlo, pierden fuerza y desaparecen con rapidez...muchas de ellas para siempre.

Parece que para muchos se hayan esfumado porque no somos capaces de mirarlas directamente a la cara.

Parece que tengamos miedo a soñar.

¿Cuáles son los motivos? ¿Por qué nos asusta volvernos a ilusionar?


Este virus ha impactado directamente en toda la humanidad. A todos, de forma física y psíquica, pero esta vez ha sido a todos. Quizás algunos pueden presumir de haberlo vivido con más suerte, otros acarrean secuelas después de meses o la pérdida de algún familiar. Pero todos, absolutamente todos, estamos tocados por este virus que llegó casi sin hacer ruido y parece que no quiera volver a marchar. De muchas maneras nos ha condicionado: ha influido en nuestras decisiones, nos ha acobardado, nos ha intimidado de tal forma que tenemos miedo a tocar o a besar.  Me pregunto si nos merecemos vivir así. Me interpelo y creo que no. Aunque sea con prudencia pienso que debemos seguir caminando, sin miedos que nos bloqueen, que nos saturen de forma tan violenta que no nos dejen avanzar ni un solo paso. 

Cada persona está llamada a ser dueña de su propia vida decidiendo lo que puede o no puede hacer y cómo debe hacerlo. Debe tener la libertad para planificar sus actos y entrelazar nuevos planes.Me autoexijo a entender este tiempo como un impasse entre el pasado y el futuro. Aprendiendo a surfear el proceso de desconocimiento que estamos viviendo, sin olvidar los riesgos pero sin quedarme inmóvil intentando tener una perspectiva de futuro lo más serena posible. Intento dedicar este periodo a seguir eligiendo, quizás con más demora que anteriormente, pero intentando aprender a flotar sin tanto peso que llegue a robarme la vida. Porque VIDA, dicen, que solo hay una.

Buen fin de semana para tod@s!

jueves, 10 de septiembre de 2020

Post del Viernes: Promesas que nos ATAN a la vida

Piensa en la última promesa que hiciste. 
¿Cumplida?
 ¿Cómo fuiste capaz de conseguirla?
 Y si no es así, ¿qué lo impidió?


El mes de septiembre se caracteriza por ser un periodo de tiempo en el que muchas personas se proponen  hacer modificaciones en su vida las cuales les exigirán cambios personales y conductuales. Muchos de estos propósitos son formulados como "promesas". En cambio, otro grupo de la población, no piensa o siente que tenga que hacer este ejercicio introspectivo y muchas veces transformador.

Los cambios no son fáciles. Ponerse en camino, atreverse a modificar para poder acabar celebrando que el esfuerzo y la constancia te ha llevado a conseguir o a acercarte a aquello que deseas modificar se convierte, en muchas ocasiones, en un camino arduo y exigente. Quien haya conseguido dejar de fumar, adelgazar o empezar a hacer un poco de deporte después de mucho tiempo seguro que sabe a qué tipo de esfuerzo me estoy refiriendo.

No seré yo la que diga si es bueno o necesario establecerse nuevos propósitos en épocas como estas.Tener la  capacidad de conseguir lo que te propones tiene ventajas que se manifiestan en transformaciones muy interesantes a nivel personal pero cada vez estoy más convencida de que tiene que ser un ejercicio que salga de cada uno, de una necesidad interna, sin obligaciones ni imperativos. Saber elegir lo que quieres cambiar te ayuda también a percatarte de lo que ya está bien y no necesitas modificar. Tan importante es saber lo que hay que modificar como lo que hay que mantener. 

Existen propósitos de diferente tipología ...y habitualmente los que más cuestan son los que nos tocan muy adentro. Los que al pensarlos nos interpelan, nos hacen estremecer o poner la piel de gallina o nos atan mucho más a la vida desde el compromiso.

Plantearse un cambio es un valiente paso para conocerse un poco mejor... ¿no puede ser un buen objetivo inicial  de curso? Si nos tienen que atar más a la vida quizás es interesarlo pensarlo...

Buen fin de semana para tod@s lleno únicamente de promesas elegidas...

jueves, 3 de septiembre de 2020

Post del Viernes: Aceptar: la clave para volver a empezar

No ha sido un verano fácil para muchas personas. La incerteza, los continuos rebrotes por culpa del COVID, la complicada situación económica que viven muchas familias lo ha convertido en un periodo de tiempo descafeinado y, para muchos, un verano muy diferente a otros. A nivel personal, lo empecé de forma contrariada, ya que tuve un accidente entrenando con la bicicleta de carretera cosa que me hizo pasar por el quirófano para reconstruir parte del brazo derecho. 

Muchos son los pensamientos, aprendizajes y a las conclusiones a las que he podido llegar durante estos meses y que me gustaría compartir en este primer post del nuevo curso:

- El miedo paraliza. 
- El dolor acobarda, asusta y desespera.
- Es posible que una persona se rompa por dentro pero después que se reconstruya.
- Dar gracias por un hecho complicado no es un acto positivo, es asumir que podría existir una situación diferente y mucho más complicada.
- Llorar es de valientes.
- Aceptar no es renunciar a nada, es vivir con realismo el momento presente.
- Rodearte de personas buenas te hace mejor persona.
- La vida te pone continuamente a prueba, te da sustos pero también te premia.
- La lectura cura la mente y el alma.
- Sentirse querida te hace sentir más fuerte.
- Renunciar a los sueños y planes temporalmente te debilita inicialmente pero te llena de fuerza para seguir hacia delante.
- La constancia es mucho más poderosa que la inteligencia o el talento.
- Dejarse ayudar es una cura de humildad.
- Las limitaciones físicas hacen llorar y desesperarse pero también buscar soluciones que nunca hubieses imaginado.
- Las cosas no pasan por casualidad.
- Enfadarse delante de lo que sucede te hace perder un tiempo muy valioso.
- Tendemos a hacer interpretaciones de todo y de todos y sería mucho más fácil preguntar antes de hacerlas.
- El deporte es una gran medicina.

De este verano me quedo con la capacidad que tiene el ser humano para adaptarse a las situaciones que le toca vivir. A veces lo hace por pura supervivencia, otras con el objetivo de seguir superándose. He entendido que la vida no la podemos controlar como nos gustaría y que aprender a vivir con incerteza te permite vivir con más tranquilidad y paz. Sé que hay muchas personas que están pasando por situaciones mucho más graves que la mía y desde aquí les envío toda mi fuerza.


Empezamos un nuevo curso. Yo personalmente lo enfoco con tranquilidad, trabajando y siguiendo la rehabilitación de un brazo que tanto necesito y que empieza a reaccionar, con la ilusión y esperanza que muy pronto podré volver a disfrutar de las cosas que me hacen tan feliz y que ahora no puedo hacer. Me he dado cuenta de que soy privilegiada por estar rodeada de personas maravillosas que me cuidan, me quieren y me acompañan, que me hacen sentirme más fuerte. También me siento muy afortunada al sentir que soy una persona que me apasionan muchas cosas diferentes y que este hecho me permite seguir creciendo a nivel personal y profesional hecho que me ayuda a leer las situaciones de manera más amplia.También estoy convencida de que esta caída no ha pasado por casualidad, que detrás de ella hay aprendizajes que hacer. 

Me preguntan si me volveré a subir a una bicicleta y mi respuesta es que cuento los días por volver a hacerlo...subir a la bicicleta supondrá volver a subirse completamente a la vida sin miedos. También volveré a correr, a nadar, a poder atarme los cordones de las bambas, a abrir la puerta de casa sin dificultad, a poder cortar la comida o abrir un bote de conservas...acciones tan superfluas en el día a día pero que se han convertido en mis retos diarios.

Buen inicio de curso para tod@s!  Mucha paciencia, pasión e ilusión!